domingo, 11 de diciembre de 2016

LECTURAS DEL DOMINGO 11 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2016.

PRIMERA LECTURA.  Isaías 35,1-6.10
Vuelta a Sión (Is 43,19-20; 55,12-13).
1El desierto y el yermo se regocijarán, el páramo de alegría florecerá, 2como flor de narciso florecerá, desbordando de gozo y alegría; tiene la gloria del Líbano, la belleza del Carmelo y del Sarón; ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios. 3Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes. 4Decid a los cobardes: "Sed fuertes, no temáis"; mirad a vuestro Dios, que trae el desquite, viene en persona, os resarcirá y os salvará. 5Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sorde se abrirán, 6saltará como ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará; 10y volverán por ella los rescatados del Señor: volverán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua, siguiéndolos, gozo y alegría; pena y aflicción se alejarán.
Explicación.
35 Junto al precedente, es el reverso total. Himno a la alegría, con diez menciones de cuatro sinónimos de "gozo". Con temas del Éxodo, desarrollados en cuaternas y ternas. Es el retorno a la patria, como sacra peregrinación. La renovación afecta a las debilidades del cuerpo mutilado, a la debilidad de la naturaleza yerma. Una corriente de gozo atraviesa y vivifica todo; y la razón del gozo es la gloria del Señor, su recompensa, su redención. Sólo canta la marcha, no describe la instauración del nuevo reino.

Es interesante el paradigma de lo que se excluye: impuros o profanos, fieras, pena y aflicción (cfr 25,8).

35,1-2 La transformación de la naturaleza refleja la gloria del Señor.

35,3-4 Compárese con la negativa de Éx 33,4 y la promesa de Is 52,6.


 Sal 146, 6-10

6que mantiene su fidelidad perpetuamente
7que hace justicia a los oprimidos;
que da pan a los hambrientos.
El Señor libera a los cautivos.
8EI Señor da vista a los ciegos
el Señor endereza a los que se doblan,
el Señor ama a los honrados,
9el Señor guarda a los emigrantes;
sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
10El Señor reina eternamente
tu Dios, Sión, de edad en edad.
Aleluya.
 
Explicación.
146,6b-7a "Fidelidad y justicia" pueden definir el gobierno del Señor; véanse Jr 50, 33; Sal 103,6.
146,7b La preocupación por los cautivos parece afirmarse con el destierro: Is 49,9; 61,1. Del sentido propio se pasa fácilmente a significar otras cautividades, físicas o espirituales.
146,8a También la ceguera admite significados metafóricos: Is 42,7.16-19; 43,8.
146,8b-9 En los extremos coloca a "honrados / malvados" o inocentes y culpables. Hay que tomarlos como correlativos. En medio, como caso particular las tres categorías tradicionales de "emigrantes, huérfanos y viudas".
146,9 Ex 22,21 s.
146,10 Sión es la capital de Dios Rey: Miq 4,7.

Transposición cristiana.
Para el tema de la realeza de Dios y de su Mesías citamos Ap 11,15. Jesús desata a la mujer encadenada (Lc 13,16), abre los ojos a los ciegos (Mt 9,30; 11,5), alimenta a los hambrientos (Mt 14,13-21). 

  Segunda Lectura: Santiago 5,7-10

7Tened paciencia, hermanos, hasta que venga el Señor; mirad cómo el labrador aguarda la valiosa cosecha de la tierra esperando con paciencia a que reciba la lluvia temprana y la tardía (Dt 11,14). 8No perdáis la paciencia tampoco vosotros, reforzad el ánimo, que la venida del Señor está cerca.
                  9Hermanos: nos quejéis unos contra otros, para que no os den sentencia; mirad que el juez está a la puerta.
                  10Hermanos, en el sufrir y en la paciencia tomad por modelo a los profetas que hablaron en nombre del Señor. 

Explicación.

Aguardad con paciencia la llegada del Señor, que inaugará la nueva edad (7-8). Mantener un ambiente de aceptación mutua (9). Ejemplo de paciencia en la adversidad fueron los profetas y, en particular, Job. Aunque no aparece en el AT que muchos profetas acabaran de muerte violenta, era persuasión común en el judaísmo (cf. Mt 23,30) (10-11).

EVANGELIO.  Mateo 11,2-11

 2 Juan se enteró en la cárcel de las obras que hacía el Mesías y mandó dos discípulos a preguntarle:
                   3 -¿Eres tú el que tenía que venir o esperamos a otro?
                   4 Jesús les respondió:
                   - Id a contarle a Juan lo que estáis viendo y oyendo:
                   5 Ciegos ven y cojos andan,
                      leprosos quedan limpios y sordos oyen,
                      muertos resucitan
                      y pobres reciben la buena noticia (Is 26,19).
                   6 Y ¡dichoso el que no se escandalice de mí!
                   7 Mientras se alejaban, Jesús se puso a hablar de Juan a las multitudes:
                   - ¿Qué salistéis a contemplar en el desierto?, ¿una caña sacudida por el viento?
8 ¿Qué salistéis a ver si no?, ¿un hombre vestido con elegancia? Los que visten con elegancia, ahí los tenéis, en la corte de los reyes.
9 Entonces, ¿a qué salistéis?, ¿a ver un profeta? Sí, desde luego, y más que profeta;
10 es él de quien está escrito:

                  Mira, yo envío mi mensajero delante de ti;
                  él preparará tu camino ante ti (Éx 23,20; Mal 31).

                11 Os aseguro que no ha nacido de mujer nadie más grande que Juan Bautista, aunque el más pequeño en el reino de Dios es más grande que él.

Explicación.

La pregunta de Juan Bautista revela su duda. El que había de venir (3,11). Juan anunciaba el bautismo/inicio del Mesías (3,10.12). Jesús, en cambio, soporta la oposición (9,11-13.14). Jesús se remite a sus obras (4s), con frases de los profetas que anunciaban la liberación y la salvación (Is 35,5; 29,18; 26,19; 61,1). Ningún rasgo de juicio. Aviso y bienaventuranza (6, cf. 3,14s). Elogio de Juan ante las multitudes (7-15). Más que profeta, por ser el precursor del Mesías (9s). Diferencia entre AT (nadie más grande) y reinado de Dios (el más pequeño, más grande que él) (11). 

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