miércoles, 28 de enero de 2015

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 28 DE ENERO DEL AÑO 2015.

Primera Lectura. Hebreos 10,11-18.

11Los sacerdotes están todos de pie cada día celebrando el culto, ofreciendo una y otra vez los mismos sacrificios, que son totalmente incapaces de quitar los pecados. 12Éste, en cambio, después de ofrecer un sacrificio único por los pecados, se sentó para siempre a la derecha de Dios. 13No le queda más que aguardar a que "pongan a sus enemigos por estrado de sus pies", 14pues con una ofrenda única dejo transformados para siempre a los que va consagrando.
                15Lo mismo atestigua el Espíritu Santo; porque, después de haber dicho: 16"Ésta es la alianza que haré con ellos cuando lleguen aquellos días", dice el Señor: "Al dar mis leyes, las escribiré en sus corazones y en su razón; 17de sus pecados y de sus crímenes no volveré a acordarme" (Jr 31,33-34). 18Ahora bien, donde el perdón es un hecho, ya no hay más ofrendas por el pecado.

EXPLICACIÓN.



Los múltiples sacerdotes ofrecen múltiples sacrificios inútiles. El único sacerdote ofrece el único sacrificio -su propia existencia- eficaz para siempre (se sentó, etc., Sal 110,1) (11-14).

              Testimonio del profeta (Jr 31,33-34): cambio de corazón contra rito exterior; olvido del pecado en vez de mención anual de los pecados (15-16; cf. v.3). Antes, repetición de ritos expiatorios (v.1); ahora, los ritos expiatorios son innecesarios y han cesado (18).

Salmo. 110,1-4.

(Sal 2; 45; 89)
1Oráculo del Señor a mi señor;
«Siéntate a mi derecha
hasta que haga de tus enemigos
escabel de tus pies».
2EI Señor extenderá desde Sión
el poder de tu cetro.
Somete en la batalla a tus enemigos.
3Tu ejército es de voluntarios
el día de la movilización.
Una majestad sagrada
llevas desde el seno materno.
de la aurora, un rocío de juventud.
4EI Señor lo ha jurado
y no se arrepiente:
«Tú eres sacerdote eterno
según el rito de Melquisedec. 
Explicación.
110,1 La "diestra" es el puesto de honor: véase Sal 80,18. El "escabel" donde el rey apoyaba los pies llevaba a veces pintadas o en relieve figuras de extranjeros sometidos: compárese con Jos 10,24; 1 Re 5,17.
110,2 En Sal 45,6 el cetro es recto, aquí es "poderoso". Sión es la capital del reino o del pequeño imperio.
110,3 Este verso enigmático ha suscitado interpretaciones variadas y divergentes. Las reduzco a dos grupos: militar y de entronización. a) 'am = ejército, nedabot = voluntarios (Jue 5,2.9), yom hel = día de (movilizar) la tropa, hadar qodesh = majestad sacra; como prenda de consagración y don de valentía militar, recibe el rey la bendición celeste en forma de rocío matutino, "auroral" (Ecl 11,12), como frescura de "adolescencia". b) 'mk ndbwt « tu familia (es) de nobles, ywm hllk (corregido) = cuando naciste, hdr (corregido) qdsh = atrio sagrado, yldtyk = te engendré, mshr = antes de la aurora. La primera explicación tiene carácter militar, la segunda evoca algo trascendente y misterioso. Doy la versión de la Vulgata, que depende de la griega (LXX): "Tecum principium in die virtutis tuae, in splendoribus sanctorum; ex utero ante luciferum genui te".
110,4 "No se arrepiente": es decir, irrevocable. El episodio de Gn 14 es enigmático en su intención, aunque claro en el relato. 
Trasposición cristiana.
Es curioso que un salmo tan militarista sea uno de los preferidos del NT. Ha sido necesaria una doble operación: seleccionar un par de versos, según la versión griega, y cambiar la identificación de los enemigos. V.1: Mt22,41-46par; Mt26,64; Mc 16,19; Hch 2,34s; 1 Cor 15,25s; Ef 1,20; 1 Pe 3,22. V. 4: comentario en Heb 5,6.10; 6,10; 7. 
 Evangelio. Marcos 4,1-20.
(Mt 13,1-9; Lc 8,4-8)  

1De nuevo empezó a enseñar junto al mar. Se congregó alrededor de él una multitud grandísima; él entonces se subió a una barca y se quedó sentado, dentro del mar. Toda la multitud se quedó en la tierra, de cara al mar, 2y se puso a enseñarles muchas cosas con parábolas. En su enseñanza, les dijo:
3-¡Escuchad! Una vez salió el sembrador a sembrar. 4Sucedió que, en la siembra, algo cayó junto al camino; llegaron los pájaros y se lo comieron. 5Otra parte cayó en el terreno rocoso, donde apenas tenía tierra; como la tierra no era profunda, brotó en seguida, 6pero cuando salió el sol se abrasó y, por falta de raíz, se secó. 7Otra cayó entre las zarzas: brotaron las zarzas, la ahogaron, y no llegó a dar fruto. 8Otros granos cayeron en la tierra buena: a medida que brotaban y crecían fueron dando fruto, produciendo treinta por uno y sesenta por uno y ciento por uno.
9Yañadió:
-¡Quien tenga oídos para oír, que escuche!  
Aparte de Jesús con sus seguidores (Mt 13,10-23; Lc 8,9-18)
10Cuando se quedó a solas, los que estaban en torno a él )e preguntaron con los Doce la razón de usar parábolas.
11 El les dijo:
-A vosotros se os ha comunicado el secreto del reino de Dios; ellos, en cambio, los de fuera, todo eso lo van teniendo en parábolas, 12para que
por más que vean no perciban
y por más que escuchen no entiendan,
a menos que se conviertan y se les perdone (Is 6,9-10).
13Les dijo además:
 -¿No habéis entendido esa parábola? Entonces, ¿cómo vais a entender ninguna de las otras? 14El sembrador siembra el mensaje. Estos son «los de junto al camino»: aquellos donde se siembra el mensaje, pero, en cuanto lo escuchan llega Satanás y les quita el mensaje s embrado en ellos. 16Estos son «los que se siembran en terreno rocoso»: los que, cuando escuchan el mensaje en seguida lo aceptan con alegría, 17pero no echa raíces en ellos, son inconstantes: por eso, en cuanto surge una dificultad o persecución por el mensaje, fallan. 18Otros son «los que se siembran entre las zarzas»: éstos son los que escuchan el mensaje, 19pero las preocupaciones de este mundo la seducción de la riqueza y los deseos de todo lo demás van penetrando, ahogan el mensaje y se queda estéril. 20y ésos son «los que se han sembrado en la tierra buena»: los que siguen escuchando el mensaje, lo van haciendo suyo y van produciendo fruto: treinta por uno y sesenta por uno y ciento por uno. 
Explicación.
a) (4,1-9):Jesús no se acobarda ante la oposición oficial y vuelve a enseñar en público. El mar, paso a los pueblos paganos (cf 1,16; 2,13; 3,7a). Mientras enseña a un grupo, se acerca una gran multitud, necesariamente de descontentos con el sistema, con el que Jesús ha roto públicamente, pero penetrada aún por la ideología del judaísmo (se congregó, cf 1,33). Jesús interrumpe su enseñanza, sube a una barca (no suya) y comienza de nuevo a enseñar, pero de otra manera, como había hablado a los letrados (3,23: comparaciones/parábolas). Tiene así en cuenta la ideología de la multitud, que ve en él un caudillo para su lucha contra el sistema injusto y capaz de liberar a Israel de la opresión. Comenzar por una exposición abierta del mensaje, basado en la entrega personal y
en la constitución de una sociedad nueva y universal, la alejaría para siempre. La asimilación, si se produce, ha de ser lenta. La exhortación inicial: Escuchad (3), recuerda la llamada a Israel de Dt 6,4. El sembrador representa a Jesús.
b) (4,10-20): Aparte de Jesús con sus seguidores. Aparecen los dos grupos: a) los Doce (= Israel mesiánico, d. 3,13-19) Y b) los que estaban en torno a él (los seguidores no israelitas, d. 3,32.34). Estos últimos se unen a los Doce para preguntar a Jesús el motivo de hablar en parábolas. Piensan que el mensaje es accesible a la multitud; no ven diferencia entre ellos y la gente (10). Jesús les indica la diferencia. El secreto del reino de Dios ha sido expuesto en 2,1-3,12: admisión de los paganos en el Reino, cancelación del pasado pecador y creación del hombre nuevo por la fe en Jesús (2,1-13, paralítico); nueva comunidad que integra lo mismo a los israelitas que a los excluidos de Israel: igualdad de todos los pueblos, cesando el privilegio de Israel (2,14-17, Leví, en la casa); alianza nueva que hace caducar las instituciones de Israel (2,18-22, el novio/esposo); el hombre nuevo, por encima de la Ley (2,23-28); norma suprema, el bien del hombre; arriesgar la vida por procurarlo; ruptura con la institución judía que inutiliza al hombre (3,1-7a); se excluye la liberación por la violencia (3,7b-12). Los seguidores de Jesús habrían debido comprender esto; los de fuera (únicos destinatarios de las parábolas) no pueden comprenderlo a menos que se conviertan (= den su adhesión a Jesús) y sean liberados de su pasado (11-12). A menos que (12), según la interpretación rabínica del dilemá targúmico.
No han entendido la parábola, porque no se esperaban que Jesús hablase de disposiciones interiores, sino de acción exterior (13). Los cuatro terrenos son cuatro disposiciones del hombre ante el mensaje: a) no lo deja penetrar (d. 10,46ss) (Satanás, la ideología/ambición de poder lo neutraliza y no deja huella); b) lo acepta superficialmente, sin compromiso serio (d. 14,27-31); c) no renuncia a la ambición de dinero (d. 10,26); d) lo hace propio y da fruto (14-20).

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