martes, 26 de noviembre de 2019

LECTURAS DEL MARTES 26 DE NOVIEMBRE DEL AÑO 2019

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN.


PRIMERA LECTURA. Daniel 2,31-45.


31»Tú, rey, viste una visión: una estatua majestuosa, una estatua gigantesca y de un brillo extraordinario; su aspecto era impresionante.
32Tenía la cabeza de oro fino. el pecho y los brazos de plata. el vientre y los muslos de bronce. 33Las piernas de hierro y los pies de hierro mezclado con barro. 34En tu visión una piedra se desprendió sin intervención humana, chocó con los pies de hierro y barro de la estatua y la hizo pedazos. 35Del golpe se hicieron pedazos el hierro y el barro, el bronce, la plata y el oro, triturados como tamo de una era en verano, que el viento arrebata y desaparece sin dejar rastro. Y la piedra que deshizo la estatua creció hasta convertirse en una montaña enorme que ocupaba toda la tierra.
36»Éste era el sueño; ahora explicaremos al rey su sentido: 37Tú. Majestad, rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha concedido el reino y el poder, el dominio y la gloria, a quien ha dado poder 38sobre los hombres dondequiera que vivan, sobre las fieras agrestes y las aves del cielo, para que reines sobre ellos, tú eres la cabeza de oro. Te sucederá un reino de plata, menos poderoso. 39Después un tercer reino, de bronce, que dominará todo el orbe. 40Vendrá después un cuarto reino, fuerte como el hierro. Como el hierro destroza y machaca todo, así destrozará y triturará a todos.
41»Los pies y los dedos que viste, de hierro mezclado con barro de alfarero, representan un reino dividido; conservará algo del vigor del hierro, porque viste hierro mezclado con arcilla. 42Los dedos de los pies. de hierro y barro, son un reino a la vez poderoso y débil. 43Como viste el hierro mezclado con la arcilla, así se mezclarán los linajes, pero no llegarán a fundirse, lo mismo que no se puede alear el hierro con el barro. 44Durante esos reinados, el Dios del cielo suscitará un reino que nunca será destruido ni su dominio pasará a otro, sino que destruirá y acabará con todos los demás reinos, pero él durará por siempre; 45eso significa la piedra que viste desprendida del monte sin intervención humana y que destrozó, el barro, el hierro, el bronce, la plata y el oro. Este es el destino que el Dios poderoso comunica a su majestad. El sueño tiene sentido, la interpretación es cierta». 

Explicación.

2,31-35 La brevedad y lucidez de la descripción convencen al rey y también, artísticamente, al lector la grandeza colosal, el brillo deslumbrante, la caída súbita, el escenario barrido por el viento y llenándose con la montaña suceden en pocas frases certeras. La visión es grandiosa con sobriedad. Reina el silencio, quebrado por el choque final. 

2,35 "Como el tamo": Sal 1,4; 18,43. 

2,37-38 Inspirado en Jr 27.6 y 28.14; mediatamente depende de Gn 1.28 y Sal 8; reaparece en Bar 3.16. 

2,41-43 La amplificación algo torpe desentona en el resto; quizá sea adición de un comentarista. Hay que retener la mezcla de poder y debilidad. 

2,44 El material del nuevo reino es sólida piedra o roca; la montaña representa lo estable y duradero (Gn 49.26; Hab 3.6). 

2,45 En el contexto del autor la piedra es el pueblo elegido; la lectura mesiánica se impuso más tarde. 
  

SALMO. Daniel 3,57-61.

57Criaturas todas del Señor, bendecid aL Señor, 
ensalzadlo con himnos por los siglos. 
58Ángeles del Señor, bendecid al Señor, 
ensalzadlo con himnos por Los siglos. 

59 Cielos, bendecid aL Señor,
ensalzadlo con himnos por Los siglos.
60Aguas del espacio, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos.
61Ejércitos del Señor, bendecid al Señor,
ensalzadlo con himnos por los siglos. 

Explicación.

3,51-90 El autor griego inserta un himno inspirado en el Sal 136 por el artificio letánico y en el 148 por la invitación universal. Quizá existió como himno autónomo. En el presente contexto se carga de nuevo sentido.

Dura era un escenario universal de los súbditos del Emperador; los cantores en el horno se abren a un escenario cósmico. La banda del rey, música instrumental, convocaba a jefes y súbditos al homenaje de la estatua; la voz humana de los jóvenes convoca el universo al elogio unísono de Dios. En vez de holocaustos de aroma que aplaca, brota ahora el "sacrificio de los labios", la ofrenda musical de la alabanza. Dios no acepta por ahora el sacrificio de la vida de sus fieles, se contenta con el sacrificio del testimonio heroico y de la alabanza entusiasta. 

La serie se divide cómodamente en: seis invocaciones dirigidas a Dios, una invitación universal y seis celestes, diez a los meteoros, ocho a animales y siete a hombres. Tiene menos rigor y concentración que el Sal 148. Toda la creación se une al coro de alabanza cuando la convoca la palabra humana. De este modo el hombre ejercita su señorío sobre la creación, nombrándola de nuevo (cfr. Gn 1) Y dándole órdenes desinteresadas. Así se la somete para someterla a Dios, cerrando el círculo que comenzó en la creación. 
  
3,59 El océano celeste, por encima del firmamento (Sal 29,10). 

3,61 Astros y constelaciones al servicio de Dios.


EVANGELIO. Lucas 21,5-11.

5 Como algunos hablaban del templo, ponderando la calidad de la piedra y el adorno de los exvotos, dijo:
6 - Eso que contempláis llegará un día en que no dejarán piedra sobre piedra que no derriben.

LA GUERRA NO ANUNCIA EL FIN. PERSECUCIONES.

7 Entonces le hicieron esta pregunta:
- Maestro, ¿cuándo va a ocurrir eso? y ¿cuál será la señal, cuando eso esté para suceder?
8 Él respondió:
- Cuidado con dejarse extraviar, porque van a llegar muchos diciendo en nombre mío: "Yo soy" y "El momento está cerca"; no os vayáis tras ellos.
9 Cuando oigáis estruendo de batallas y subversiones, no tengáis pánico, porque eso tiene que suceder primero, pero el fin no será inmediato.
10 Entonces dijo a los discípulos:
- Se alzará nación contra nación y reino contra reino, 
11 habrá grandes terremotos y, en diversos lugares, hambre y epidemias; habrá fenómenos terribles y señales grandes en el cielo.

Explicación.

En Lc, la predicción de Jesús y su discurso sobre el futuro de Jerusalén y del templo y sobre el reinado de Dios en la historia se pronuncian dentro del templo y se dirigen a los que escuchaban su enseñanza (cf. Mt 24; Mc 13).

(5s) A la admiración por la belleza del templo responde Jesús con la predicción de su ruina (cf. 19,41-44: lamento sobre Jerusalén).

(7) La pregunta siguiente no manifiesta sorpresa; de hecho, se pensaba que estaba próximo el cumplimiento de la profecía de las setenta semanas (Dn 9,24-27), y que el momento de máxima ruina señalaría el comienzo de la restauración de Israel y la derrota de los paganos (Dn 7,27). La pregunta es doble: quieren saber el momento en que tendrá lugar el desastre y, en segundo lugar, cuál será la señal que anuncie la inversión del curso de los acontecimientos y la restauración.

(8-19) Comienza el discurso previniendo contra un engaño: el desastre no anuncia una restauración: el presupuesto de la pregunta es falso. De hecho, dentro del grupo judeocreyente muchos simularán espíritu de profecía: atribuirán a Jesús el papel de restaurador de Israel (Yo soy: el Mesías nacionalista) y anunciarán la inminencia de su intervención (el momento está cerca) (8).

Sin embargo, los acontecimientos guerreros no anunciarán el fin de la opresión ni la inmediata restauración mesiánica (9). Habrá guerra y desastres (10s). Pero, lo mismo que el rechazo de "el Hombre" había de proceder a la destrucción de Jerusalén, también los discípulos serán perseguidos de parte de los poderes judíos y paganos. Esto los confirmará en la verdad de su postura (cf. 6,22) (12s).


2ª OPCIÓN.

Primera Lectura. Efesios 1,3-14

 3¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor, Jesús Mesías que, por medio del Mesías, nos ha bendecido desde el cielo con toda bendición del Espíritu!
             4Porque nos eligió con él antes de crear el mundo, para que estuviéramos consagrados y sin defecto a sus ojos por el amor; 5destinándonos ya entonces a ser adoptados por hijos suyos por medio de Jesús Mesías -conforme a su querer y a su designio-, 6a ser un himno a su gloriosa generosidad.
            La derramó sobre nosotros por medio de su Hijo querido, 7el cual, con su sangre, nos ha obtenido la liberación, el perdón de los pecados; muestra de su inagotable generosidad.
           8Y  la derrochó con nosotros -y ¡con cuánta sabiduría e inteligencia!-, 9revelándonos su designio secreto, conforme al querer y proyecto que él tenía 10para llevar la historia a su plenitud: hacer la unidad del universo por medio del Mesías, de lo terrestre y de lo celeste.
          11Por su medio, pues por él Dios hizo de nosotros su heredad (a esto habíamos sido destinados, conforme al proyecto de aquel que activa el universo según su plan y su designio), 12para que los que ya esperábamos en el Mesías fuéramos un himno a su gloria.
          13Y por él también, vosotros, después de oír el mensaje de la verdad, la buena noticia de vuestra salvación, por él, al creer, fuisteis sellados con el Espíritu Santo prometido, 14garantía de nuestra herencia, para liberarnos de su patrimonio, para himno a su gloria.

Explicación.

Bendición a la manera judía, pero de contenido cristiano (cf. 2 Cor 1,3; 1 Pe 1,3); la bendición humana a Dios responde a las bendiciones divinas a los hombres. Desde el cielo (3): la prepos. griega en indica al mismo tiempo el lugar donde está Dios y el lugar desde donde actúa. La bendición de Dios es comunicación de vida. En el AT, concernía tanto a la vida física personal (abundancia y longevidad), como a la del linaje (fecundidad). En el NT, la bendición de Dios comunica la vida de Dios mismo, mediante la infusión de su Espíritu en el hombre.

              Prehistoria del proyecto de Dios (4-6a): desde siempre quiso formar un pueblo (dimensión comunitaria) de hijos suyos (dimensión personal). Es el amor a los demás el que consagra y purifica al hombre (4); él es el distintivo de la nueva comunidad. El ejecutor de este proyecto había de ser Jesús, Mesías/Salvador. Generosidad (6a) o bien "favor, gracia, benevolencia"; así a menudo en la carta (1-6a).

             Dios empieza a realizar el proyecto por medio de su Hijo (6b-7), Jesús Mesías; hijo querido, antigua designación de Israel (cf. Dt 32,15; Is 44,2). La muerte de Jesús a manos de los poderes de este mundo (su sangre) ha abierto al hombre la posibilidad de ver cancelado su pasado de injusticia y adquirir una nueva libertad, una vez quitado el obstáculo para su propia realización.

           Modo de efectuarlo: revelando su designio secreto (8-10). Con cuánta/toda sabiduría e inteligencia puede interpretarse con mayor probabilidad del modo como Dios hace esa revelación que de un don que concede a los hombres y que les permite captarla. El designio consiste en la unidad universal, que tiene como elemento fundamental la unidad de los hombres (lo terrestre) con Dios (lo celeste). De la nueva relación con Dios surgirá una nueva relación humana, la del amor. Tal ha de ser la obra del Mesías. Se inaugura la época final de la historia. La unidad universal es el tema principal de la primera parte de la carta.

         La realización comenzó por los judíos (11-12), que ya tenían la esperanza del Mesías/Salvador; pero el Mesías no estaba destinado sólo a Israel, sino a todos los hombres (13-14). Éstos, por su respuesta al mensaje de Jesús, acceden a la bendición, cumplimiento de las promesas, que se identifica con el don del Espíritu; éste los consagra (Santo), sellándolos como propiedad divina (cf. 2 Cor 1,22). Él asegura el porvenir del hombre más allá de esta vida (garantía, lit. "arras", de nuestra herencia, cf. 2 Cor 1,22; 5,5) y su acción pretende liberar a toda la humanidad, patrimonio de Dios.

Salmo. 85,2-4.7-11


2Señor, has sido bueno con tu tierra, 
has cambiado la suerte de Jacob; 
3has perdonado la culpa de tu pueblo, 
has cubierto todos sus pecados. 
4Has reprimido tu cólera, 
te has retraído de tu ira encendida. 

7¿No vas a devolvemos la vida,
para que tu pueblo te festeje? 
8Demuéstranos, Señor, tu lealtad
y danos tu salvación.  
9Voy a escuchar lo que dice Dios:
el Señor propone* la paz
a su pueblo, a sus leales,
a los que recobran la esperanza.
10Ya se acerca su Salvación a sus fieles,
para que la Gloria habite en nuestra tierra.

11 Lealtad y Fidelidad se encuentran, 
Justicia y Paz se besan; 
Explicación.

85,2 Comienza de repente, con un acto de benevolencia divina: negando la negativa de tantos profetas, como Jr 14,10.12; Os 8,13; Am 5,22; Miq 6,7. "Cambiar la suerte": siete veces en Jr 30-33; Ez 39,25; Sal 53,7 etc.
85,3-4 El cambio implica remover las causas profundas del desastre: ese engranaje exigido de pecado humano y cólera divina. Toma la iniciativa Dios y actúa en cuatro verbos decisivos. El hombre le dice a Dios lo que Dios sabe mejor: no informa, sino confiesa.
85,7 La nueva pregunta retórica enuncia la "conversión" de Dios, que nos hará "revivir": Sal 71,20; 80,19; 138,7. La vida recobrada desemboca en una celebración del Señor, pues sólo los vivos lo alaban. 
85,8 En el contexto implícito de alianza, invocan la "lealtad" de la otra parte, de Dios.
85,9 Alguien en la asamblea escucha y comunica el oráculo de respuesta (Sal 81.6c); sólo que Dios no toma la palabra en primera persona. Por eso, los versos 10-14 podrían ser comentario litúrgico. Es un mensaje "de paz": Dios los ha reconciliado. Se dirige a un pueblo que responde con su "lealtad" a la lealtad divina y con su "esperanza" a las promesas. "Recobran" o se convierten a la esperanza. * O: anuncia.
85,10-14 Es una escena de transfiguración poética. Definen el horizonte "cielo y tierra"; los personajes apenas se mueven; Justicia aparece tres veces. Compárese esta escena con la de Is 32,16s. ¿Son cualidades divinas o virtudes humanas? Divina es Gloria, y acción suya Salvación; las otras las posee ejemplarmente y se las comunica al hombre para su bienestar íntegro.
85,10 "Está cerca": véase Is 56,1. La Gloria vuelve a habitar en el templo: se ha de entender sobre el fondo de Ez 10 Y 43.
85,11 Por la ley del paralelismo, los dos verbos se predican de todos los sujetos.
Transposición cristiana.
No encuentro en el NT una escena tan sugestiva, pero encuentro dispersas todas las cualidades mencionadas. Véanse entre otros muchos Rom 14,17; Heb 5,9; Lc 2,30. Algunos Padres aplican el v. 13 al nacimiento del Mesías.
Evangelio. Mateo 16,24-27
 24 Entonces dijo a los discípulos:

                  - El que quiera venirse conmigo, que reniegue de sí mismo, que cargue con su cruz y entonces me siga.
25 Porque si uno quiere poner a salvo su vida, la perderá; en cambio, el que pierda su vida por causa mía, la pondrá al seguro. 
26 Y luego, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero a precio de su vida? ¿Y qué podrá dar para recobrarla?
27 Además, el Hombre va a venir entre sus ángeles con la gloria de su Padre, y entonces retribuirá a cada uno según su conducta.


Explicación.


Condiciones del seguimiento (24). Adhesión inicial (venirse conmigo); primera condición: renunciar a toda ambición personal (5,3); segunda, aceptar ser perseguido por la sociedad y aun condenado a muerte (cf. 5,10); nuevas formulaciones de la primera y última bienaventuranza (5,3.10): son los mandamientos mínimos (5,19). Tres argumentos en favor del seguimiento (25-27): 1) la vida física no es el valor supremo; 2) un ideal sólo para esta vida no puede satisfacer; 3) habrá una reivindicación para los que lo sigan (cf. 25,31-46). 

lunes, 25 de noviembre de 2019

LECTURAS DEL LUNES 25 DE NOVIEMBRE DEL AÑO 2019

PRIMERA LECTURA. Daniel 1,1-6.8-20.


Daniel en la corte de Babilonia.

1El año tercero del reinado de Joaquín, rey de Judá, llegó a Jerusalén Nabucodonosor, rey de Babilonia, y la asedió. 2EI Señor entregó en su poder a Joaquín de Judá y todo el ajuar que quedaba en el templo; se los llevó a Senaar, y el ajuar del templo lo metió en el tesoro del templo de su dios.
3EI rey ordenó a Aspenaz, jefe de eunucos, seleccionar algunos israelitas de sangre real y de la nobleza, 4jóvenes, perfectamente sanos, de buen tipo, bien formados en la sabiduría, cultos e inteligentes y aptos para servir en palacio, y ordenó que les enseñasen la lengua y literatura caldeas. 5Cada día el rey les pasaría una ración de comida y de vino de la mesa real. Su educación duraría tres años, al cabo de los cuales pasarían a servir al rey.
6Entre ellos había unos judíos: Daniel, Ananías, Misael y Azarías. 
8Daniel hizo propósito de no contaminarse con los manjares y el vino de la mesa real, y pidió al jefe de eunucos que le dispensase de esa contaminación. 9EI jefe de eunucos, movido por Dios, se compadeció de Daniel y le dijo:
I0-Tengo miedo al rey, mi señor, que os ha asignado la ración de comida y bebida; si os ve más flacos que vuestros compañeros, me juego la cabeza.
11Daniel dijo al guardia que el jefe de eunucos había designado para cuidarle a él, a Ananías, a Misael y a Azarías:
12-Haz una prueba con nosotros durante diez días: que nos den legumbres para comer yagua para beber. 13Compara después nuestro aspecto con el de los jóvenes que comen de la mesa real y trátanos luego según el resultado.
14Aceptó la propuesta e hizo la prueba durante diez días. 15Al acabar tenían mejor aspecto y estaban más gordos que los jóvenes que comían de la mesa real. 16Así que les retiró la ración de comida y de vino y les dio legumbres.
17Dios les concedió a los cuatro un conocimiento profundo de todos los libros del saber. Daniel sabía además interpretar visiones y sueños.
18AI cumplirse el plazo señalado por el rey, el jefe de eunucos se los presentó a Nabucodonosor. 19Después de conversar con ellos, el rey no encontró ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías, y los tomó a su servicio.

20 Y en todas las cuestiones y problemas que el rey les proponía, lo hacían diez veces mejor que todos los magos y adivinos de todo el reino. 

Explicación.


1 La penetración y ascenso de un israelita en corte extranjera es trama literario bien establecido desde los relatos sobre José; el libro de Daniel recoge el tema con una estructura paralela marcada.

a) Egipto, Daniel como cautivo de guerra; b) José supera la prueba de la seducción, Daniel la de la dieta; c) Jose triunfa en la confrontación con la sabiduría local, lo mismo Daniel; d) José ocupa un cargo importante en el reino, y lo mismo Daniel. e) José desde su cargo salva a los padres de Israel, Daniel anuncia la salvación de sus hermanos. 

Subrayemos la diferencia en b): de lo ético universal pasamos a una observancia convencional. La dieta se había convertido en observancia religiosa diferenciadora, signo de identidad, que provocaba extrañeza y desprecio entre los griegos. Muchos judíos hicieron de ella cuestión de ser o no ser fieles a su Dios (2 Mac 6-7); compárese con la conducta de Jeconías (2 Re 25,29). El jefe de eunucos, "movido por Dios", seculariza el asunto, y sucedió lo que el autor pretendía: la dieta judía demuestra su superioridad higiénica, como inspirada por Dios. 

El papel de Daniel es de penetración y confrontación. A los jóvenes judíos seleccionados no se les exige la conversión religiosa. Ellos aceptan sin dificultad: la lengua y literatura (en parte religiosa), el vasallaje genérico y el servicio específico con sus implicaciones; sólo rechazan algunos alimentos. A través de la fábula se presenta la confrontación del judaísmo con el helenismo de Lágidas y Seléucidas. La segunda confrontación se sitúa en el terreno intelectual; en el cual los jóvenes judíos derrotan ampliamente a sus rivales. Todo por la gracia de Dios. 

1,1-2 La fecha indicada es falsa históricamente, teológicamente es significativa: es el comienzo de una era, del poder de imperios y naciones paganas, que durará hasta la muerte de Antíoco Epífanes. La caída de Jerusalén, el incendio del templo y el traslado de su ajuar a Babilonia marcan el traspaso de poderes. Los apocalípticos no consideran la vuelta del destierro como verdadera restauración, porque el pueblo sigue sometido. Ni consideran el edificio de Ageo y Zacarías como el templo consumado. Todo eso es una etapa intermedia, que culminará en una gran profanación y en la plena restauración inminente. 

1,3-4 Su saber está en el orden del consejo y la administración. Tener a nobles por servidores enaltece la gloria de un soberano (Is 10,8 Y 23,8). Él afirma su poder, ellos acceden a la confrontación. De aquí brota la ironía de varios relatos. 

1,8 Sobre tabúes alimenticios: Ez 4,13s; Os 9,3; Est 4,14; Jdt 10,5 etc. 

1,12 Además de evitar manjares prohibidos, practican una dieta ascética. Podía practicarse por penitencia o para alcanzar la inspiración celeste (10,2s); véase el precedente de los recabitas (Jr 35). 

1,15 Lam 4,7. 

1,17 El primero es un saber tradicional, recogido en escritos, que se aprende estudiando y que pueden enseñar los maestros caldeos. Dios lo concede por medios humanos, bendiciendo el trabajo (Eclo 39,5-8). Entender visiones y sueños es don directo de Dios (Eclo 34,1-8). 

1,20 Compárese con la reina extranjera proponiendo enigmas a Salomón (1 Re 10,1-3): los papeles se invierten.


SALMO. Daniel 3,52-56.


52Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito tu nombre, santo y glorioso,
a éL gloria y alabanza por Los siglos.
53Bendito eres en eL templo de tu santa gloria,
a ti gloria y alabanza por Los siglos.
54Bendito eres en tu trono real,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
55Bendito cuando cabalgas sobre querubines
sondeando Los abismos,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
56Bendito eres en la bóveda del cielo,

a ti gloria y alabanza por los siglos. 

Explicación.


3,51-90 El autor griego inserta un himno inspirado en el Sal 136 por el artificio letánico y en el 148 por la invitación universal. Quizá existió como himno autónomo. En el presente contexto se carga de nuevo sentido.

Dura era un escenario universal de los súbditos del Emperador; los cantores en el horno se abren a un escenario cósmico. La banda del rey, música instrumental, convocaba a jefes y súbditos al homenaje de la estatua; la voz humana de los jóvenes convoca el universo al elogio unísono de Dios. En vez de holocaustos de aroma que aplaca, brota ahora el "sacrificio de los labios", la ofrenda musical de la alabanza. Dios no acepta por ahora el sacrificio de la vida de sus fieles, se contenta con el sacrificio del testimonio heroico y de la alabanza entusiasta. 

La serie se divide cómodamente en: seis invocaciones dirigidas a Dios, una invitación universal y seis celestes, diez a los meteoros, ocho a animales y siete a hombres. Tiene menos rigor y concentración que el Sal 148. Toda la creación se une al coro de alabanza cuando la convoca la palabra humana. De este modo el hombre ejercita su señorío sobre la creación, nombrándola de nuevo (cfr. Gn 1) Y dándole órdenes desinteresadas. Así se la somete para someterla a Dios, cerrando el círculo que comenzó en la creación. 

3,53-54 Templo y trono celestes, del rey del cielo 

3,56 La bóveda es el firmamento.



EVANGELIO. Lucas 21,1-4.

21 1 Alzando los ojos vio a los ricos que echaban sus donativos en el tesoro del templo;
2 vio también a una viuda muy pobre que echaba unos céntimos 
3 y dijo:
- Esa viuda, que es pobre, ha echado más que nadie, os lo aseguro;
4 porque todos ésos han echado donativos de lo que les sobra: ella, en cambio. sacándolo de su falta, ha echado todo lo que tenía para vivir.

EXPLICACIÓN.


Con el ejemplo de la viuda muestra Jesús que Israel no podía satisfacer a Dios dándole lo superfluo, sino con su entrega total a él (cf. 10,27). Dios no necesita cosas, quiere la confianza total de la persona.

domingo, 24 de noviembre de 2019

LECTURAS DEL DOMINGO 24 DE NOVIEMBRE DEL AÑO 2019


PRIMERA LECTURA. 2 Samuel 5,1-3.


1Todas las tribus de Israel fueron a Hebrón a decirle a David:
2-Aquí nos tienes. Somos de la misma sangre. Ya antes, cuando todavía era Saúl nuestro rey, tú eras el verdadero general de Israel. El Señor te dijo: "Tú pastorearás a mi pueblo, Israel; tú serás jefe de Israel".
3Fueron, pues, a Hebrón todos los concejales de Israel para visitar al rey. El rey David hizo un pacto con ellos, en Hebrón, ante el Señor, y ellos ungieron a David rey de Israel.

Explicación.

Eliminados Abner e Isabaal, David atrae todas las esperanzas. La oposición de Israel a Judá queda cubierta por un sentimiento fuerte de hermandad. Lo que Abimelec decía a los de Siquén, para apoyar su candidatura real (Jue 9) lo confiesan a David las tribus. David no es un extranjero impuesto, y podrá librar a los suyos del poder extranjero.

Un oráculo del Señor confirma la experiencia de años mejores. Este oráculo emplea la tradicional imagen del jefe-pastor, que en el caso de David adquiere resonancias particulares (véase Sal 78,70-72).

El pacto entre rey y pueblo tiene algo de constitución: implica un juramento de lealtad mutua y contiene normalmente una serie de cláusulas. Los ancianos, como responsables de todo el pueblo, hacen de intermediarios en la unción.

Como vemos, David ha comenzado señalándose por sus cualidades en una serie de circunstancias militares, hacia fuera y hacia dentro; los acontecimientos muestran un día que David es el hombre que se necesita. Este modo de descubrir, reconocer, designar, es una elección de Dios. 

SALMO. 122,1-5.


1iQué alegría cuando me dijeron 

«Vamos a la casa del Señor». 
2Ya están pisando nuestros pies 
tus umbrales, Jerusalén.
3¡Jerusalén!, construida como ciudad 

bien unida y compacta,
4adonde suben las tribus, 

las tribus del Señor;
según la costumbre de Israel,
a dar gracias al nombre del Señor. 

5Allí reside el tribunal de justicia,

el tribunal del palacio de David. 


Explicación.


122 Género y situación. Canto a Jerusalén, extraído por etimología popular del material sonoro del nombre. Incluye una loa a la ciudad y una petición por ella. Forma grupo con 46, 48 Y 87. Unos peregrinos llegan a la ciudad, meta de su viaje físico y espiritual.
La paronomasia es un recurso de estilo que del sonido de los nombres propios saca significados; recurso querido y practicado por autores bíblicos, poetas y prosistas. El poeta toma el primer componente con el valor de "ciudad" yeru - 'iru. Es la Ciudad por excelencia: cfr. Ez 7,23; Sal 87,3. La segunda parte toma el valor obvio de paz: shalem - shalom. Otro recurso de estilo, que forma inclusión mayor y menor es la repetición: tres veces Jerusalén, casa, paz, Yhwh + Yh. 
122,1-2 Concentra los dos momentos extremos de la romería: el anuncio de la partida y la llegada, saltándose el viaje con su fatiga: cfr. Sal 84.
122,3-5 Predicados de la ciudad. Su trazado, con casas unidas formando calles; el templo donde se unen las tribus para alabar al Señor: cfr. Sal 65,2; la administración central de la justicia en un tribunal supremo. La imagen supone una nación unificada, con un centro religioso y político: ¿refleja una realidad. un recuerdo, una aspiración? Mucho depende de la datación del salmo. 
Transposición cristiana.

Creo que se han de leer sobre el fondo de este canto de peregrinación las palabras de Jesús al avistar la ciudad: Lc 18,41-44. El destino de Jerusalén lo recoge la Iglesia celestial según Ap: tronos 20,4.11-15; belleza 21,11-21; doce (puertas) 21,12-14; no templo 21 ,22s.  



SEGUNDA LECTURA. Colosenses 1,12-20.

12y dando gracias con alegría al Padre, que os ha capacitado para tener parte en la herencia de los consagrados, en la luz.
13Porque él nos libró del poder de las tinieblas,
                      trasladándonos al Reino de su Hijo querido,
                  14por quien obtenemos la redención,
                      el perdón de los pecados.
                  15Éste es imagen de Dios invisible,
                      nacido antes que toda criatura,
                  16pues por su medio se creó
                      el universo celeste y terrestre,
                      lo invisible y lo invisible,
                      ya sean majestades, señoríos,
                      soberanías o autoridades.
                   17Él es modelo y fin del universo creado,
                       él es antes que todo
                       y el universo tiene en él su consistencia.
                   18Él es también la cabeza del cuerpo,
                       que es la Iglesia.
                       Él es el principio,
                       el primero en nacer de la muerte,
                       para tener en todo la primacía,
                   19pues Dios, la Plenitud total,
                       quiso habitar en él.
                   20para por su medio reconciliar consigo el universo,
                       lo terrestre y lo celeste,
                       después de hacer la paz con su sangre
                       derramada en la cruz.

EXPLICACIÓN.

Esa salvación gratuita (herencia) está ya concedida por Dios; en la luz, en el reino de la luz (2 Cor 11,14). Gratitud (12). 

La salvación es un hecho. Empieza el himno de alabanza. La humanidad, dominada por las tinieblas (en oposición a "la luz", v. 12); el reino de su hijo querido, lit. "hijo de su amor" (cf. Ef 1,6), es la comunidad cristiana, donde se ejerce principalmente la acción del Mesías exaltado (13); él libera al hombre de su pasado pecador (Ef 1,7) y lo reconcilia con Dios (14).

                   Preeminencia de Jesús Mesías: él es el punto de referencia para conocer a Dios (imagen de Dios invisible) (15); nacido antes, "primogénito", que expresa la predilección divina; Israel era llamado "primogénito de Dios" (Éx 4,22; Jr 31,9) y de ahí el término se aplicó al Mesías, representante ideal del pueblo (cf. Heb 1,6). Como la figura de la Sabiduría en la literatura judía (cf. Prov 8,22-24.27; Sab 9,1), él está al principio de las obras de Dios, como modelo de su creación; él, además, marca la meta, la plenitud del hombre (modelo y fin). Pablo combate la creencia en mediadores cósmicos, (majestades, señoríos, etc.), propuesta a los colosenses por las doctrinas sincretistas (16). La consistencia del universo no está en su ser físico, sino en la cohesión que recibe de Cristo (17).

                 Relación particular de Cristo con la Iglesia, que depende de él de modo más inmediato y a la que comunica especialmente su influjo vital. Como cabeza de la iglesia, él es el principio, que será seguido de la nueva humanidad; el primero en levantarse de la muerte: toda obra del amor de Dios tiene como iniciador a Jesús (18). La Plenitud total (19): esta denominación divina (se explicita "Dios", según 2,9), pretende sin duda combatir la falsa plenitud que los adversarios pretendían alcanzar con la veneración de los seres supramundanos (cf. 2,9s). La presencia de Jesús Mesías es la de Dios mismo (v.15: "imagen"). La reconciliación con Dios presupone la paz entre los hombres (cf. Ef 2,13-16) (20).

EVANGELIO. Lucas 23,35-43.

35 El pueblo se había quedado observando. Los jefes, a su vez, comentaban con sorna: 
- A otros ha salvado; que se salve él si es el Mesías de Dios, el Elegido. 
36 También los soldados se burlaban de él; se acercaban y le ofrecían vinagre 
37 diciendo: 
- Si tu eres el rey de los judíos, sálvate. 
38 Además, tenía puesto un letrero: 

ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS 

39 Uno de los malhechores crucificados lo insultaba: 
- ¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti y a nosotros. 
40 Pero el otro se lo reprochó: 
- Y tú, sufriendo la misma pena, ¿no tienes siquiera temor de Dios? 
41 Además, para nosotros es justa, nos dan nuestro merecido; éste, en cambio, no ha hecho nada malo. 
42 Y añadió: 
- Jesús, acuérdate de mí cuando vengas como rey. 
43 Jesús le respondió: 
- Te lo aseguro: Hoy estarás conmigo en el paraíso.  

Explicación.

Tres reacciones negativas: a) el pueblo (diverso de la "muchedumbre" del pueblo" de v.27), Israel, curiosidad burlona, como los mirones de 14,29. b) Los jefes, a su vez, ironizan (cf. 4,23: "Médico, cúrate tú"); no pueden concebir a un Mesías que muera ni a un Elegido (Is (42,1) al que Dios abandones (35): mantienen la idea del mesianismo triunfal. c) También los soldados se burlan (36): los ejecutores de la violencia del poder romano no pueden comprender a un rey que no hace nada por defenderse (37); el vinagre, símbolo del odio (Sal 69,22). También el letrero indica la irrisión (38: éste,colocado en el texto griego al final de la frase, despectivo). 


Reacción de los malhechores: Uno sigue el ejemplo de los dirigentes y los soldados: la impotencia de Jesús para salvarlos de la muerte muestra la falsedad de su pretensión mesiánica (39); en todas las burlas, la idea de salvación es la de escapar de la muerte física (cf. 9,24). El otro increpa a su compañero: aunque el suplicio sea el mismo, no va a serlo la sentencia definitiva que se aproxima (40). Se confiesa culpable y reconoce a Jesús inocente (41). La respuesta de Jesús sobrepasa toda su esperanza (42s): no un día indeterminado, sino hoy (cf. 2,11; 4,21; 5,26; 19,5.9); no sólo se acordará de él, sino que participará de su reino. El paraíso: el mundo futuro no está relegado al final de la historia; se inaugura con la muerte de Jesús.

sábado, 23 de noviembre de 2019

LECTURAS DEL SÁBADO 23 DE NOVIEMBRE DEL AÑO 2019

PRIMERA LECTURA. 1 Macabeos 6,1-13.

1El rey Antíoco recorría las provincias del norte cuando se enteró de que en Persia había una ciudad llamada Elimaida, famosa por su riqueza en plata y oro, 2con un templo lleno de tesoros; escudos dorados, lorigas y armas dejadas allí por Alejandro, el de Filipo, rey de Macedonia, que había sido el primer rey de Grecia. 3Antíoco fue allá e intentó apoderarse de la ciudad y saquearla; pero no puedo, porque los de la ciudad, dándose cuenta de lo que pretendía, salieron a atacarle. 4Antíoco tuvo que huir, y emprendió el viaje de vuelta a Babilonia, apesadumbrado.
5Entonces llegó a Persia un mensajero con la noticia de que la expedición militar contra Judá había fracasado. 6Lisias, que había ido como caudillo de un ejército poderoso, había huido ante el enemigo; los judíos, sintiéndose fuertes con las armas y pertrechos, y el enorme botín de los campamentos saqueados, 7habían derribado el ara sacrílega construida sobre el altar de Jerusalén, habían levantado en torno al santuario una muralla alta como la de antes, y lo mismo en Betsur, ciudad que pertenecía al rey.
8Al oír este informe, el rey se asustó y se impresionó, de tal forma que cayó en cama con una gran depresión, porque no le habían salido las cosas como quería. 9Allí pasó muchos días, cada vez más deprimido. 10 Pensó que se moría, llamó a todos sus grandes y les dijo:
-El sueño ha huido de mis ojos. Me siento abrumado de pena y me digo: 11"¡A qué tribulación he llegado, en qué violento oleaje estoy metido, yo, feliz y querido cuando era poderoso!" 12Pero ahora me viene a la memoria el daño que hice en Jerusalén, robando el ajuar de plata y oro que había allí y enviando gente que exterminase a los habitantes de Judá sin motivo. 13Reconozco que por eso me han venido estas desgracias. Ya veis, muero de tristeza en tierra extranjera.

Explicación.

La muerte del perseguidor se prestaba a una patética elegía, al estilo de Is 14 o Ez 32; el autor de 2 Mac la ha explotado al máximo. Nuestro narrador se contenta con un breve discurso, un poco teatral, del rey moribundo. Su confesión no significa verdadera conversión, es solamente el reconocimiento tardío del propio fracaso culpable. Y la culpabilidad reconocida duplica el dlor del fracaso, según la doctrina tradicional (por ejemplo, Sal 70).

Narrativamente han sucedido dos situaciones semejantes, dos intentos de saquear templos. El segundo intento ha fracasado, el primero tuvo éxito. El rey reconoce que el primero ha sido la causa de sus desgracias. Es la perspectiva del autor; pues los saqueos de templos era cosa ordinaria. Históricamente es cierto que la agresión contra el templo judío desencadenó la resistencia y la rebelión, con los sucesivos reveses para la monarquía seléucida. El autor quiere que veamos en este desarrollo histórico la dirección y el castigo de Dios. Porque, en su relación con el pueblo escogido, se deciden los destinos de los reyes.

Antíoco no se ha enfrentado personalmente con Judas y los suyos, se ha enfrentado con Dios, y Dios castiga su arrogancia.

6,1 El comienzo empalma directamente con 3,37, que hablaba de la partida del rey para Oriente. Elimaida era más bien una región, el antiguo Elam.

6,2 La noticia sugiere que Alejandro había respetado el templo y lo había enriquecido con sus exvotos. Pero notemos que se trata de informaciones comunicadas al rey, en las que había cavida para la leyenda.

6,3 El libro de 2 Mac explota el tema del saqueo de templos en la narración (cap.3) y en el prólogo (cap.1). La acumulación de tesoros en los templos es fenómeno constante de la religión. En la resistencia de la población se aunaban los motivos religiosos y los políticos; y Antíoco no quiso arriesgarse en un asalto a una ciudad.

6,7 Naturalmente el adjetivo "sacrílega" del ara es lenguaje del autor, no del que informa a Antíoco.

6,8 La restauración del templo y la construcción de la muralla simbolizan el fracaso de la política de unificación cultural: Antíoco juzga lo mismo que el narrador. Los dos verbos predicados del rey recuerdan la fórmula de Sal 48,6: "al verla quedaron aterrados y huyeron despavoridos".

6,10 Sobre el insomnio, véase la expresión de Dn 2,1; con otra fórmula, Sal 76.

6,13 Morir en tierra extranjera es una desgracia redoblada (véase, por ejemplo, Am 7,17).

SALMO. 9,2-4.6.16.19.

A 2 Te doy gracias, Señor, de todo corazón
Contando todas tus maravillas; 
3 Quiero festejarte y agasajarte
tañendo en tu honor, Altísimo.
B 4 Porque mis enemigos retrocedieron,
tropezaron y perecieron en tu presencia.
G 6 Reprendiste a los paganos,
destruiste al malvado
borrando su apellido para siempre.
T 16 Se han hundido los paganos
en la fosa que hicieron,
en la red que escondieron su pie quedó prendido.
K 19 pues no se olvida para siempre del pobre,
su esperanza nunca se frustrará. 

Explicación.

9,2-3 Introducción convencional de himno en tono jubiloso.

9,4-5 Invierte el orden cronológico para remontarse del hecho a la causa: derrota – juicio – juez. Se establece el tema forense conductor.

9,6.8 Invierto el orden para respetar el artificio alfabético. Se llega a la sentencia, que opone la extinción de los malvados al reino perpetuo del Señor.

9,16-17 En imagen convencional de caza enuncia el castigo inminente de los malvados: su maldad se vuelve contra ellos. Véanse p. ej. Prov 26,27; Sal 35,7s; 57,7.

9,19 Aunque dé largas, no es para siempre. En última instancia el desgraciado no fracasa.

EVANGELIO. Lucas 20,27-40.

27 Se acercaron entonces unos saduceos, de esos que niegan la resurrección, y le propusieron
28 este caso:
- Maestro, Moisés nos dejó escrito: "Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero no hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano".
29 Bueno, pues había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos.
30 El segundo,
31 el tercero y así hasta el séptimo se casaron con la viuda y murieron también sin dejar hijos,
32 finalmente murió también la mujer.
33 Pues bien, esa mujer, cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos va a ser mujer, si ha sido mujer de los siete?
34 Jesús les respondió:
- En este mundo, los hombres y las mujeres se casan; 
35 en cambio, los que han sido dignos de alcanzar el mundo futuro y la resurrección, sean hombres o mujeres, no se casan;
36 es que ya no pueden morir, puesto que son como ángeles, y, por haber nacido de la resurrección, son hijos de Dios.
37 Y que resucitan los muertos lo indicó el mismo Moisés en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor "el Dios de Abrahán y Dios de Isaac y Dios de Jacob".
38 Y Dios no lo es de muertos, sino de vivos; es decir, para él todos ellos están vivos".
39 Intervinieron unos letrados:
- Bien dicho, Maestro.
40 Porque ya no se atrevían a hacerle más preguntas.

EXPLICACIÓN

Vse. Mc 12,18-27. Los círculos del poder económico y religioso (saduceos: sumos sacerdotes y senadores) aparecen como radicalmente materialistas. No esperando otra vida, su objetivo es pasar la presente en posición de privilegio, sin detenerse ante la explotación del pueblo (19,46: "cueva de bandidos").


Ante la aprobación de los letrados (fariseos), Jesús se encara con ellos (39-41).