jueves, 23 de julio de 2015

LECTURAS DEL JUEVES 23 DE JULIO DEL AÑO 2015.

Primera Lectura: Éxodo 19,1-2.9-11.16-20.

1Aquel día, al cumplir tres meses de salir de Egipto, los israelitas llegaron al desierto de Sinaí; 2saliendo de Rafidín llegaron al desierto de Sinaí y acamparon allí, frente al monte. 9Moisés comunicó al Señor la respuesta y el Señor le dijo:
-Voy a acercarme a ti en una nube espesa, para que el pueblo pueda escuchar lo que hablo contigo y te crea en adelante.
Moisés comunicó al Señor lo que el pueblo había dicho.
10Y el Señor le dijo:
-Vuelve a tu pueblo, purifícalos hoy y mañana, que se laven la ropa, 11y estén preparados para pasado mañana, pues pasado mañna bajará el Señor al monte Sinaí, a la vista del pueblo. 
16Al tercer día por la mañana hubo truenos y relámpagos y una nube espesa en el monte, mientras el toque de la trompeta crecía en intensidad, y el pueblo se echó a temblar en el campamento. 17Moisés sacó al pueblo del campamento a recibir a Dios, y se quedaron firmes al pie de la montaña. 18El monte Sinaí era todo una humareda, porque el Señor bajó a él con fuego; se alzaba el humo como de un horno, y toda la montaña temblaba. 19El toque de la trompeta iba creciendo mientras Moisés hablaba y Dios le respondía con el trueno. 20El Señor bajó a la cumbre del monte Sinaí, y llamó a Moisés a la cumbre.

Explicación.

19,1-2 De nuevo tropezamos con la preocupación topográfica y cronológica del autor sacerdotal. En los supuestos tres meses han cabido los episodios o experiencias de la comida y bebida milagrosas, una victoria y un acto de organización interna.

19,9 El trato de Moisés es privilegiado. El Señor se le acerca, velado en la nube, y le confiere autoridad permanente ante el pueblo. "Creer": como en 14,31. Se aprecia la función mediadora de Moisés: comunica al pueblo la propuesta de Dios, comunica a Dios la respuesta del pueblo.

19,10-11 Purificaciones rituales que preparan para la celebración litúrgica (cfr. Lv 11 y 14-1; se refiere a este pasaje por contraposición Heb 12,20). El Señor "baja" desde el cielo a la montaña, no habita en ella.

19,16-19 La teofanía combina fenómenos cósmicos con acciones litúrgicas. El narrador quiere describir aquí una escena impresionante. El soberano baja desde su reino celeste, acompañado de un espectacular y terrible agitación cósmica: cielo sacudido por la tormenta, tierra por el terremoto; truenos que delatan la cercanía, trompetas que anuncian la presencia. El pueblo, temeroso y sobrecogido, que acude procesionalmente, guiado por Moisés, a recibir al soberano.

               Algunos interpretan el fuego como erupción volcánica, pero es reductible a un rayo que incendia el monte (cfr. Sal 104,32). Son litúrgicos: el doble toque de trompeta que anuncia la presencia de Dios (Cfr. Sal 47,6; Eclo 50,16), la procesión desde el campamento hasta el pie del monte, la posición de firmes. El trueno es la voz de Dios (texto clásico: Sal 29). La situación final es ordenada: el pueblo al pie de la montaña, el Señor que baja y Moisés que sube. La montaña media entre cielo y tierra, según concepciones antiguas.

Salmo: Daniel 3,52-56.

52Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
Bendito tu nombre, santo y glorioso,
a éL gloria y alabanza por Los siglos.
53Bendito eres en eL templo de tu santa gloria,
a ti gloria y alabanza por Los siglos.
54Bendito eres en tu trono real,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
55Bendito cuando cabalgas sobre querubines
sondeando Los abismos,
a ti gloria y alabanza por los siglos.
56Bendito eres en la bóveda del cielo,
a ti gloria y alabanza por los siglos. 

Explicación.

3,53-54 Templo y trono celestes, del rey del cielo 

3,56 La bóveda es el firmamento. 

Evangelio: Mateo 13,10-17.

 10 Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:
                   - ¿Por qué razón les hablas en parábolas?
                   11 Él les contestó:
                   - A vosotros se os han dado a conocer los secretos de reinado de Dios; a ellos, en cambio, no se les han dado;
12 y al que produce se le dará hasta que le sobre, mientras al que no produce se le quitará hasta lo que ha recibido.
13 Por esa razón les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender.
14 Se cumple en ellos la profecía de Isaías:


                 Por mucho que oigáis no entenderéis,
                 por mucho que veáis no percibiréis:
                 15 Porque está embotada la mente de este pueblo;
                 son duros de oído, han cerrado los ojos
                 para no ver con los ojos ni oír con los oídos
                 ni entender con la mente
                 ni convertirse
                 para que yo los cure (Is 6,9-10).

                 16 ¡Dichosos, en cambio, vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen!
17 Pues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros, y no lo vieron, y oír lo que oís vosotros, y no lo oyeron.

EXPLICACIÓN.

10 - 17.       Aparte con los discípulos. No ven la razón de hablar en parábolas; piensan que el mensaje es accesible a todos. Respuesta de Jesús: ellos, por su convivencia con él, han podido conocer lo que implica el reinado de Dios (universalidad, cese del privilegio e instituciones de Israel, señorío del hombre sobre la Ley), mientras las multitudes siguen aferradas al espíritu nacionalista. Eso las incapacita: se requiere una ruptura con esa ideología para entender el mensaje (11). Al que produce (lit. "al que tiene"), forma dinámica en vez de la estático-resultativa (cf. 16,7.8; 25,29); paralelamente, al que no produce, lo que ha recibido (12). Los discípulos deben saber apreciar su circunstancia (16).


miércoles, 22 de julio de 2015

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 22 DE JULIO DEL AÑO 2015.

PRIMERA LECTURA. Éxodo 16,1-5.9-15

1Toda la comunidad de Israel partió de Elim y llegó al desierto de Sin*, entre Elim y Sinaí, el día quince del segundo mes después de salir de Egipto. 2La comunidad de los israelitas protestó contra Moisés y Aaraón en el desierto, 3diciendo:
-¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en Egipto, cuando nos sentábamos junto a la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta comunidad.
4El Señor dijo a Moisés:
-Yo os haré llover pan del cielo: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba, a ver si guarda mi ley o no. 5El día sexto prepararán lo que hayan recogido, y será el doble de lo que recogan a diario.
9Moisés dijo a Aaron:
-Di a la asamblea de los israelitas: Acercaos al Señor, que ha escuchado vuestras protestas.
10Mientras Aarón hablaba a la asamblea, ellos se volvieron hacia el desierto y vieron la gloria del Señor, que aparecía en una nube.
11El Señor dijo a Moisés:
12-He oído las protestas de los israelitas. Diles: Hacia el crepúsculo comeréis carne, por las mañanas os saciaréis de pan, para que sepáis que yo soy el Señor, vuestro Dios.
13Por la tarde, una bandada de codornices cubrió todo el campamento; por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. 14Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino parecido a la escarcha. 15Al verlo, los israelitas preguntaron:
-¿Qué es esto*?
Pues no sabían lo que era.

Explicación.

16,1 Se atribuye al autor Sacerdotal la preocupación por la topografía y cronología. * = El Espino.

16,2-3 La protesta pertenece a un esquema que se repetirá con variaciones. El primer elemento es un juicio comparativo: era mejor la esclavitud en Egipto, incluso con muerte repentina. El segundo elemento es una acusación que deforma, invierte el sentido de la salida, afirma que es para morir.

16,4-5 Se supone una súplica precedente de Moisés a la que responde el oráculo del Señor. El oráculo tiene algo de resumen programático: el hecho en su aspecto trascendente "llueve del cielo", su función como "prueba del pueblo", la modalidad relacionada con el sábado. No menciona las codornices.

16,9-12 Aquí se aprecia más el desorden del relato. Los versos 9-10 son litúrgicos: acercarse al Señor, cómo entrar por el templo y acercarse al santuario, aparición de la gloria como momento culminante, la nube de incienso.

16,13-14 Cumplimiento del anuncio del v.8

16,15 * = man hû.

SALMO. 78,18-19.23-28

18Tentaron a Dios en el corazón

pidiendo una comida para su apetito.
19Hablaron contra Dios, dijeron:
¿podrá Dios poner la mesa en el desierto? 
23Dio orden arriba a las nubes
y abrió las compuertas del cielo;
24hizo que les lloviese maná para comer
y les sirvió un trigo celeste.
25Un pan de héroes comió el hombre,
les mandó provisiones hasta la hartura.
26Transportó por el cielo el viento de levante
y guió el viento sur con su fuerza.
27Hizo que les lloviese carne como una polvareda,
y volátiles como arena de la playa.
28Los hizo caer en medio del campamento,
alrededor de sus moradas. 
Explicación.
78,17-20 Sin respetar el orden de Ex y Nm, el paso de la bebida a la comida se realiza en un acto de rebelión y desafío. Está en juego el alcance del poder de Dios. "Poner la mesa" es frase escogida que se lee en Sal 23,5; Prov 9,2; Is 21 ,5; 65,11 ."Pan y carne" en una relación de paralelismo, diversa de Nm 11, más cerca del menú de Elías: 1 Re 17,7.  
 78,21-31 Este episodio hay que leerlo en marcado en una inclusión de cólera divina. Es la respuesta al desafío: -A que no puedes. -Va verás si puedo, y verás las consecuencias. El dominio de Dios se ejerce en el reino de los meteoros, el cielo, las nubes y los vientos. Normalmente Dios envía desde el cielo la lluvia, que fertiliza la tierra, que produce comida para el hombre (Dt 11,11 s; Sal 65,10; 85,13; Is 55,10). Ahora se salta las etapas y hace llover directamente la comida confeccionada. Los vientos, servidores de Dios (Sal 104,4), incluso el temido levantino, se hacen portadores de carne sabrosa y abundante. La "polvareda" del v. 27 puede hacer pensar en el terrible simún, esta vez benéfico. Pero, en el pecado la penitencia: la avidez convierte el beneficio en maleficio. Los más "robustos" o gordos; la "flor" son los mozos. 

Evangelio. Juan 20,1-2.11-18.

Introducción: El sepulcro vacío.
(Jn 20, 1-10)


1. El primer día de la semana, por la mañana temprano, todavía en tinieblas fue María Magdalena al sepulcro y vio la losa quitada.
2. Fue entonces corriendo a ver a Simón Pedro y también al otro discípulo, el predilecto de Jesús, y les dijo:
- Se han llevado al Señor del Sepulcro y no sabemos dónde lo han puesto.


LA VUELTA DE JESÚS CON LOS SUYOS.
La nueva pareja

11. María se había quedado junto al sepulcro, fuera, llorando. Sin dejar de sllorar, se asomó al sepulcro
12. y vio dos ángeles vestidos de blanco sentados uno a la cabecera y otro a los pies, en el lugar donde había estado puesto el cuerpo de Jesús.
13. Le preguntaron ellos:
- Mujer, ¿por qué lloras?
Les dijo:
- Se han llevado a mi Señor y no sé donde lo han puesto.
14. Dicho esto, se volvió hacia atrás y vio a Jesús de pie, pero no sabía que era Jesús.
15. Jesús le preguntó:
- Mujer, ¿por qué lloras?, ¿a quién buscas?
Ella, pensando que era el hortelano, le dice:
- Señor, si te lo has llevado tú, dime dónde lo has puesto y yo me lo llevaré.
16. Le dice Jesús:
-María.
Volviéndose ella, le dijo en su lengua:
-Rabbuni (que equivale a “Maestro”).
17. Le dijo Jesús:
-Suéltame, que aún no he subido con el Padre para quedarme. En cambio, ve a decirles a mis hermanos: “Subo a mi Padre, que es vuestro Padre, mi Dios y vuestro Dios”.
18. María fue anunciando a los discípulos:
-He visto al Señor en persona, y me ha dicho esto y esto.


EXPLICACIÓN.

1-2. Terminada la creación (19,30) y preparada la verdadera Pascua (19,31-42), comienza sin interrupción el nuevo ciclo: el de la creación nueva y la Pascua definitiva. Prescinde Jn del dato cronológico exacto, para subrayar que el tiempo mesiánico sigue inmediatamente a la muerte de Jesús. “El último día” de la cruz viene representado ahora como el primer día (1), que abre el tiempo nuevo. Por la mañana temprano indica un momento en que ya hay luz (18,28); dato inconciliable con todavía en tinieblas; pero en Jn la tiniebla designa la ideología contraria a la verdad de la vida (1,5; 3,19; 6,17; 12,35). María va al sepulcro creyendo que la muerte ha triunfado; espera encontrar el cadáver de Jesús. Alusión al Cantar 3,1, de la esposa: “lo busqué y no lo encontré”. La losa puesta habría sido el sello de la muerte definitiva (cf. 11,38s.41), pero la historia de Jesús no se ha cerrado.
Alarma de María (2).


11-18. Jesús había anunciado a los suyos la tristeza por su muerte, pero asegurándoles la brevedad de la prueba y la alegría que les produciría su vuelta (16,16-23a). María, en cambio, llora sin esperanza (xf. 11,33) (11); ha olvidado las palabras de Jesús. No se separa del sepulcro, donde no puede encontrarlo.

Los guardianes del lecho (dos ángeles) (12) son los testigos de la resurrección y están dispuestos a anunciarla. Blanco, color de la gloria divina; su presencia es un anuncio de vida. El vestido y la pregunta de los ángeles (13) muestran que no hay razón para el llanto. Mujer, apelativo usado por Jesús con su madre (2,4 y 19,6), la esposa fiel de Dios en la antigua alianza, y con la samaritana (4,21), la esposa fiel. Los ángeles ven en María a la esposa de la nueva alianza, que busca desolada al esposo, pensando haberlo perdido. Respuesta de María: como la primera vez que llegó al sepulcro (20,2), sigue pensando que todo ha terminado con la muerte.


Mientras siga mirando al sepulcro no encontrará a Jesús. En cuanto se vuelve (14), lo ve de pie, como una persona viva, pero la idea de la muerte la domina y no lo reconoce. La pregunta de Jesús (15) repite en primer lugar la de los ángeles: no hay motivo para llorar. Añade ¿A quién buscáis?, como en el prendimiento (18, 4.7), para darse a conocer. Pero María no pronuncia su nombre. Hortelano: vuelve la idea del huerto/jardín, según el lenguaje del Cantar (19,41). Se prepara el encuentro de la esposa (Mujer) con el esposo (3,29). María, obsesionada con su idea, piensa que la ausencia de Jesús se debe a la acción de otros (si te lo has llevado tú).
Jesús la llama por su nombre (16) y ella reconoce su voz (10,3; cf. Cant 5,2). Se vuelve del todo, sin mirar más al sepulcro, que es el pasado. Al esposo responde la esposa (cf. Jr 33,11; Jn 3,29): se establece la nueva alianza por medio del Mesías. Rabbani, “señor mío”, tratamiento de los maestros, pero también de la mujer dirigiéndose al marido. El lenguaje nupcial expresa la relación de amor y fidelidad que une la comunidad a Jesús; pero este amor se concibe en términos de discipulado, es decir, de seguimiento.


Gesto implícito de María (Cant 3,4: “Encontré el amor de mi alma; lo agarré y ya no lo soltaré”). La alegría del encuentro hace olvidar a María que su respuesta a Jesús ha de ser el amor a los demás. A ese gesto responde Jesús al decirle: Suéltame. Da la razón (aún no he subido, etc.). La fiesta nupcial será el estadio último, cuando la esposa, la humanidad nueva, haya recorrido su camino, el del amor total, y la creación queda perfectamente realizada.


Jesús envía a María con un mensaje para los discípulos, a los que por primera vez llama sus hermanos: amor fraterno, comunidad de iguales. Antes de la subida definitiva de Jesús al Padre (para quedarme), junto con la humanidad nueva, hay otra subida que dará comienzo a la nueva historia. Volverá con los discípulos (14,18). La mención de Padre de Jesús como Padre de los discípulos responde a la promesa de 14,2-3: “En el hogar de mi Padre hay vivienda para muchos, etc”. Jesús sube ahora para dar a los suyos la condición de hijos (mis hermanos), mediante la infusión de su Espíritu (14,16s). Esta experiencia les hará conocer a Dios como Padre (17,3); será su primera experiencia verdadera de Dios. No van a llamar Padre al que conocen como Dios, sino al contrario: llamarán Dios al que experimentan como Padre. No reconocen a otro Dios más que al que ha manifestado en la cruz de Jesús su amor gratuito y generoso por el hombre, comunicándole su propia vida. Es el único Dios verdadero (17,3). La comunidad recibe la noticia de la resurrección de Jesús (18).

SÍNTESIS.


Jn concibe la obra de Jesús como la creación de una humanidad y un mundo nuevos. En paralelo con la pareja primordial, Adán y Eva, aparece en el huerto/jardín la nueva pareja que da origen a la humanidad nueva. La presencia de Jesús en la comunidad no absorbe las energías de ésta, sino que la proyecta hacia fuera, enviándola a la misión. 

martes, 21 de julio de 2015

LECTURAS DEL MARTES 21 DE JULIO DEL AÑO 2015.

PRIMERA LECTURA. Sabiduría 8,9-16 o 2 Corintios 5,14-21.

SABIDURÍA.


9Por eso decidí unir nuestras vidas,
seguro de que sería mi consejera en la dicha,
mi alivio en la pesadumbre y la tristeza.
10«Gracias a ella me elogiará la asamblea,
y, aun siendo joven, me honrarán los ancianos;
11en los procesos lucirá mi agudeza
y seré la admiración de los monarcas;
12si callo, estarán a la expectativa;
si tomo la palabra, prestarán atención, 
y si me alargo hablando, se llevarán la mano a la boca.
13»Gracias a ella alcanzaré la inmortalidad
y legaré a la posteridad un recuerdo imperecedero.
14»Gobemaré pueblos, someteré naciones;
15soberanos temibles se asustarán al oír mi nombre;
con el pueblo me mostraré bueno, y en la guerra, valeroso.
16»AI volver a casa, descansaré a su lado, pues su trato no desazona,
su intimidad no deprime, sino que regocija y alegra.» 


Explicación.

8,9-16 Los bienes de la vida privada forman inclusión, encerrando los dos septenarios de la vida pública: 9.10-12.13-15.16. En la vida privada domina la imagen conyugal, descrita como monogamia.

8,9 "Dicha": véase Eclo 5,1.8; 31,1-11. "Tristeza": véase Eclo 30,21-25.

8,10-12 Sobre el hablar en la vida pública. En términos griegos, tenemos los géneros judicial y deliberativo, "procesos y asambleas". El arte de hablar no era menos estimado de los hebreos, que la hacen derivar de la sabiduría: Prov 22,20-21; Eclo 39,4; 20,27; 21,15; Job 29,7-10.21-23 Sobre la fama de Salomón como juez: 1 Re 3,28.

8,13 "Inmortalidad": según el contexto del libro, 1,15; 4,2; 6,18-19. "Recuerdo": véase
Eclo 15,6; 24,33; 39,9.
8,15 Los triunfos militares se los atribuye la tradición a David, mientras que Salomón
figura como rey pacífico. En la ficción de nuestro capítulo Salomón está echando cálculos para su futura carrera, y es tarea real dirigir al pueblo en la guerra; véase 1 Sm 8,20.

8,16 Véanse algunos refranes irónicos sobre la mujer que irrita al marido: Prov 19, 13; 21,9.19; Eclo 26,27.


CORINTIOS.

14Es que el amor del Mesías no nos deja escapatoria, cuando pensamos que uno murió por todos; 15con eso, todos y cada uno han muerto; es decir, murió por todos para que los que viven ya no vivan más para sí mismos, sino para el que murió y resucitó por ellos.
           16Por consiguiente, nosotros ya no apreciamos a nadie por la apariencia y, aunque una vez valoramos al Mesías por la apariencia, ahora ya no. 17Por consiguiente, donde hay un cristiano, hay humanidad nueva; lo viejo ha pasado; mirad, existe algo nuevo.
18Y todo eso es obra de Dios, que nos reconcilió consigo a través del Mesías y nos encomendó el servicio de la reconciliación; 19quiero decir que Dios, mediante el Mesías, estaba reconciliando el mundo consigo, cancelando la deuda de los delitos humanos, y poniendo en nuestras manos el mensaje de la reconciliación. 20Somos, pues, embajadores de Cristo y es como si Dios exhortara por nuestro medio. Por Cristo os lo pido, dejaos reconciliar con Dios. 21Al que no tenía que ver con el pecado, por nosotros lo cargó con el pecado, para que nosotros, por su medio, obtuviéramos la rehabilitación de Dios.


EXPLICACIÓN.

La experiencia del amor de Jesús, que dio la vida por él (cf. Gál 2,20), no le permite más conducta que la del amor, y éste no es una apariencia. El propósito y el resultado de la muerte de Jesús Mesías fue que los hombres renunciaran al egoísmo; deben estar centrados en Jesús, que les demostró y les sigue demostrando su amor (14-15).

                 No hay que juzgar, por tanto por la apariencia ni con criterios mundanos. Lo que cuenta es la nueva humanidad (cf. Rom 8,19; Gál 6,15), la pertenencia a un orden nuevo (Is 43,18) (16-17).

La nueva relación con Dios se inaugura con una reconciliación (cf. Rom 5,11), por iniciativa de Dios mismo, hecha por medio del Mesías. Pablo usa el plural, como asociando la comunidad de Corinto a esta obra de reconciliación de la humanidad con Dios. De hecho, el pasaje mira más a los no creyentes que a una comunidad formada (18-20). La imagen de v.21 puesta estar inspirada en el culto sacrificial judío; Jesús muerto en la cruz, de quien mana el Espíritu, ha hecho caducar todos los ritos con que el hombre pretendía liberarse de sus pecados. Pablo quiere ponderar el amor de Dios por la humanidad, que para lograr la reconciliación no escatimó a su propio Hijo (Rom 8,31).


SALMO. 67,2-5.7-8.

(Nm 6,22-27)
2Dios tenga piedad y nos bendiga,
muéstrenos su rostro radiante,
3para que conozca la tierra tus caminos,
todas las naciones tu salvación.
4iQue te den gracias los pueblos, oh Dios,
que todos los pueblos te den gracias!
5Que lo celebren jubilosas las naciones
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.
7La tierra ha dado su cosecha:
nos bendice Dios, nuestro Dios.
8Nos bendice Dios: Que lo respeten
todos los confines del orbe.


EXPLICACIÓN.
 
67 Bendición en forma imprecatoria. Es como un comentario o variación ampliada de la bendición canónica que se lee en Nm 6,24-26. Lo que allí pronunciaban los sacerdotes aarónidas, aquí se democratiza en un plural colectivo "nos". Lo que allí era estrictamente israelita, aquí se universaliza. Es legítimo sospechar que un copista ha omitido el estribillo al final de la tercera estrofa.  

67,2 Todo parte de la "piedad" de Dios: actitud y acto gratuito que al hombre le es sugerido invocar. El "bendecir" de Dios es bienhacer, porque diciendo hace. La humanidad comienza con una bendición: Gn 1 ,28. Un "rostro" benévolo irradia luz: Prov 16,15; EcI 8,1.

67,3 Los "caminos" son el modo de actuar.
 
67,4 Estribillo de estilo hímnico.


67,5 El gobierno de Dios es justo, como cantan los salmos 96 y 98.
 
67,7 La bendición equivale a la lluvia que fertiliza la tierra. Aunque dice "nuestro Dios", no pronuncia el nombre de Yhwh.

Trasposición cristiana.
 
Tratándose de bendición, es obligado citar el comienzo de la carta a los Efesios.

EVANGELIO. Lucas 9,1-6.

1 Convocó a los Doce y les dio fuerza y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades.
2 Luego los envió a proclamar el reinado de Dios y a curar a los enfermos,
3 diciéndoles:
- No cojáis nada para el camino: ni bastón ni alforja, ni pan ni dinero, ni llevéis cada uno dos túnicas.
4 Quedaos en la casa en que os alojéis hasta que os vayáis de aquel lugar.
5 Y en caso de que no os reciban, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, como prueba contra ellos.
6 Ellos se pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la buena noticia y curando en todas partes.


EXPLICACIÓN.

E'. Misión del Israel mesiánico. 1-6. Fuerza, con la que ha curado Jesús (5,17; 6,19; 8,46), la del Espíritu (4,14); autoridad, también del Espíritu (4,32.36). Doble aspecto de la misión (2): proclamar y curar. La expulsión de demonios, unida a la proclamación (cf. 4,36). Instrucciones: no llevar nada: el bastón (3), como arma defensiva, impropio del discípulo (6,29); no preocuparse por el sustento (12,22ss); dos túnicas, propio de gente acomodada (6,20). No ser exigentes (quedarse en la misma casa) (4). Se sacudía el polvo de las sandalias al volver a Israel desde una tierra pagana; aquí, cualquier lugar que no acepte a los discípulos rechaza al verdadero Dios (5).

Lc no señala que ejercieran la "autoridad sobre los demonios" que Jesús les había conferido (cf. 9,1) y puntualiza que "fueron de aldea en aldea" (6, reductos nacionalistas), en lugar de ir por los "pueblos/ciudades" (cf. v.5 y 10,8ss).

lunes, 20 de julio de 2015

LECTURAS DEL LUNES 20 DE JULIO DEL AÑO 2015.

PRIMERA LECTURA. Éxodo 14,5-18.

5Cuando comunicaron al rey de Egipto que el pueblo había escapado, el Faraón y su corte cambiaron  de parecer sobre el pueblo, y se dijeron: "¿Qué hemos hecho? Hemos dejado marchar a nuestros esclavos israelitas". 6Hizo enganchar un carro y tomó consigo sus tropas: 7seiscientos carros escogidos y los demás carros de Egipto con sus correspondientes oficiales.
8El Señorhizo que el Faraón se empeñase en perseguir a los israelitas, mientras éstos salían ostentosamente.
9Los egipcios los persiguieron con caballos, carros y jinetes, y les dieron alcance mientras acampaban en Fejirot, frente a Baal Safón.
10El Faraón se acercaba, los israelitas alzaron la vista y vieron a los egipcios que avanzaban detrás de ellos, y muertos de miedo gritaron al Señor. 11Y dijeron a Moisés:
-¿No había sepulcros en Egipto? Nos has traído al desierto a morir. ¿Qué nos has hecho sacándonos de Egipto? 12¿No te decíamos ya en Egipto: "Déjanos en paz, y serviremos a los egipcios; más nos vale servir a los egipcios que morir en el desierto"?
13Moisés respondió al pueblo:
-No tengáis miedo; estad firmes y veréis la victoria que el Señor os va a conceder hoy; esos egipcios que estáis viendo hoy, no los volveréis a ver jamás. 14El Señor peleará por vosotros; vosotros esperad en silencio.
15El Señor dijo a Moisés:
16-¿Por qué me gritas? Di a los israelitas que avancen. Tú alza el bastón y extiende la mano sobre el mar, y se abrirá en dos, de modo que los israelitas puedan atraversarlo a pie enjuto.
17Yo haré que el Faraón se empeñe en entrar detrás de vosotros y mostraré mi gloria derrotando al Faraón con su ejército, sus carros y jinetes; 18para que sepa Egipto que yo soy el Señor, cuando muestre mi gloria derrotando al Faraón con sus carros y jinetes.

Explicación.

14,5-9 El cumplimiento del anuncio viene en dos versiones ensambladas. En la primera (5-7) es una reflexión humana del Faraón sobre la imprudencia cometida. La segunda (8-9) toma la perspectiva teológica y, empalmando con 2, coloca a los enemigos en posición cercana.

14,5 Jr 34,11.

14,10-14 La vista inesperada del perseguidor introduce la primera crisis grave después de la huida, preludio de otras semejantes que se sucederán. El grito de auxilio al Señor es todavía oración, eco de los gritos de auxilio en Egipto. Enseguida el miedo provoca la protesta contra Moisés. La libertad es riesgo, se gana y se defiende entre peligros; los israelitas se sienten divididos entre el ansia de libertad y el deseo de seguridad: en medio del riesgo añoran la seguridad de la esclavitud. La queja es amarga y niega el sentido de la liberación: "salir para morir".
                   Moisés responde con la fórmula clásica de un oráculo de salvación. Según un esquema clásico, el pueblo debe mantener la calma y esperar en silencio la intervención de Dios (Is 30,15; Lam 3,26).

14,11 Nm 11,4-6.

14,12 Nm 14,1-4.

14m15-18 La pregunta de Dios supone una pieza que falta: una oración de Moisés como en 5,22-23. Se repite el esquema de mandato y anuncio. La acción avanzará para afrontar el límite extremo del peligro. Allí se mostrará la gloria del Señor.


SALMO. Éxodo 15,1-6.

1Entonces Moisés y los israelitas cantaron este canto al Señor:
                
                  "Cantaré al Señor,
                  sublime es su victoria,
                  caballos y jinetes
                  ha arrojado en el mar.
                2Mi fuerza y mi poder
                 es el Señor,
                 él fue mi salvación.
                 El es mi Dios: yo lo alabaré;
                 el Dios de mi padre:
                 yo lo ensalzaré.
               3El Señor es un guerrero,
                 su nombre es el Señor.
               4Los carros y la tropa del Faraón
                 los lanzó al mar,
                 ahogó en el Mar Rojo
                 a la flor de los capitanes.
               5Las olas los cubrieron,
                 bajaron hasta el fondo 
                 como piedras.
               6Tu diestra, Señor, es fuerte
                 y magnífica;
                 tu diestra, Señor,
                 tritura al enemigo;

Explicación.

15,1-2 "Jinetes" o aurigas. Los antiguos egipcios usaban carros ligeros, no cabalgaban; pero el autor del poema quizá no conocía este dato. "Poder": por coherencia de una probable hendíadis, o música. El Señor en la forma apocopada Yah. "mi padre": sería Jacob, padre de las tribus.


15,3 Al principio del canto Yhwh lleva un título militar; al final lleva el título de Rey: (Sal 24,8; 96,1; 99,1; etc.)

15,4 El canto menciona mar, aguas, olas o corrientes, profundidades: un mar que en el poema tiene algo de oceánico. El Señor lo controla: Is 51,15; Jr 31,35.


Evangelio. Mateo 12,38-42.


   38 Entonces, en respuesta, algunos de los letrados  fariseos le dijeron:
                   - Maestro, queremos ver una señal tuya personal.
                   39 Él les contestó:
                   - ¡Una generación perversa e idólatra,  y exigiendo señales! Pues señal no se le dará excepto la señal de Jonás profeta.
40 Porque si tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del monstruo (Jon 2,1), también tres días y tres noches estará el Hombre en el seno de la tierra.
                   41 Los habitantes de Nínive se alzarán a carearse con esta generación y la condenarán, pues ellos se enmendaron con la predicación de Jonás, y hay más que Jonás aquí.
                  42 La reina del Sur se pondrá en pie para carearse con esta generación y la condenará, pues ella vino desde los confines de la tierra para escuchar el saber de Salomón, y hay más que Salomón aquí.

Explicación.

Nuevos personajes, los letrados, que apoyan a los fariseos. No reconocen el valor de las señales anteriores (11,2-5). Quieren el refrendo divino. Jesús los increpa (39s). Idólatra (lit. "adúltera"; cf. Os 2,1ss; 5,3s; Jr 3,6ss; Ez 23). Señal de Jonás, la victoria sobre la muerte. Los paganos (habitantes de Nínive, reina de Saba), mejores que los que se precian de fidelidad a Dios (41s). 

domingo, 19 de julio de 2015

LECTURAS DEL DOMINGO 19 DE JULIO DEL AÑO 2015.

Primera Lectura: Jeremías 23,1-6

1¡Ay de los pastores que dispersan y extravían
las ovejas de mi rebaño –oráculo del Señor-.
2Pues así dice el Señor, Dios de Israel,
a los pastores que pastorean mi pueblo:
Vosotros dispersasteis mis ovejas,
las expulsasteis, no hicisteis cuenta de ellas;
pues yo os tomaré cuentas
de vuestras malas acciones
-oráculo del Señor-.
3Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas
en todos los países adonde las expulsé,
las volveré a traer a sus pastos,
para que crezcan y se multipliquen.
4Les daré pastores que las pastoreen:
no temerán, ni se espantarán,
ni se perderán –oráculo del Señor-.
5Mirad que llegan días –oráculo del Señor-
en que daré a David un vástago legítimo.
Reinará como rey prudente,
y administrará la justicia
y el derecho en el país;
6en sus días se salvará Judá, Israel habitará en paz,
y le darán el título “Señor, justicia nuestra”.

EXPLICACIÓN.

23,1-4. La representación de los jefes en figura de pastores es imagen tradicional, que en Israel cobró especial vigor por el antecedente de David (Sal 78,70-72). El oráculo presente ha atraído dos adiciones posteriores y sucesivas, que producen el siguiente esquema de la historia de salvación: denuncia –castigo –sustitución –promesa. Esquema semejante al de Is 1,21-26, que es una unidad original. Culpa y castigo se corresponden.

23,1-2. El rebaño no es propiedad de los pastores, sino del Señor, ante el cual son responsables. “Dispersar y extraviar” pueden limitarse a un sentido político y ético; acoplados a “expulsar”, parecen aludir a la deportación; quizá la provocada por Joaquín.

23,3-4. El Señor castiga a los responsables, pero no se desentiende del rebaño. Realiza su tarea en dos tiempos: repatriación y gobierno nuevo. Aquí toma la responsabilidad de la expulsión, “las expulsé”, mostrando que controla los sucesos: como expulsó, puede reunir y repatriar.

23,5-6. Adición en futuro indefinido, expresión de esperanza escatológica. De los pastores salta al futuro rey davídico, objeto y alimento de la esperanza mesiánica. Será “vástago legítimo”, es decir, descendiente y sucesor, no usurpador. Legítimo también por su gobierno justo (2 Sm 23,3-4 testamento de David). Su nombre, que equivaldría a Yehosedeq (cfr. Ag 1,1: Zac 6,11; Esd 3,2), puede aludir polémicamente a Sedecías (el mismo nombre en otro orden), que no administró la justicia. Además, el componente sdq pertenece a la tradición de Jerusalén.

Salmo Responsorial: 23,1-6.

Ez 34; Jn 10

1 El Señor es mi pastor: nada me falta.
2 En verdes praderas me hace recostar,
me conduce hacia fuentes tranquilas
3 y repara mis fuerzas;
me guía por senderos oportunos
como pide su título.
4 Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo: Tú vas conmigo;
tu vara y tu cayado me sosiegan.
5 Me pones delante una mesa
frente a mis enemigos.
Me unges con perfume la cabeza,
mi cabeza rebosa.
6 Tu bondad y lealtad me escoltan
todos los días de mi vida;
y habitaré en la casa del Señor
por días sin término.

EXPLICACIÓN.

23. Este salmo es uno de los favoritos del salterio: por la tradición de David pastor y por la culminación en la imagen del Buen Pastor. También por su sencillez y riqueza: en dos imágenes o escenas de conjunto comprime un número inesperado de símbolos elementales. Las imágenes son dos: el pastor en 1-4, el anfitrión en 5-6. El verso central, 4b, se une a lo que precede por la imagen, a lo que sigue por la aparición de la segunda persona.

La imagen del pastor está desarrollada con realismo y concreción, por medio de rasgos breves que evocan la escena. Hay que dejarse conducir por la imaginación, sin espiritualizar: el césped verde con una fuente, para tumbarse, reposar y recobrar fuerzas; las roderas del camino, la cañada al oscurecer, la vara que encamina con un toque y el callado que golpea rítmica y sonoramente el suelo. La imagen suelda dos planos de significado en una arista común, desde la cual se dominan ambas vertientes en mirada simultánea. Lo dicho de las ovejas vale del hombre; lo personal se adelanta a primer plano en el "tú vas conmigo".

La imagen libera varios símbolos, arquetípicos o culturales. La imagen del pastoreo se inscribe en las relaciones del hombre con los animales, dominados y domésticos. El verde aplaca los ojos, revela a la tierra materna y acogedora. El agua quita la sed y suscita energía vital. El caminar es experiencia radical. La oscuridad evoca miedos infantiles y temores no aclarados; en ella se siente con más fuerza la presencia amiga. La potencia simbólica de estos rasgos no se agota en la primera lectura.

La imagen del huésped. En la cultura nomádica es fundamental la hospitalidad. Podemos imaginar un fugitivo de su clan que pide asilo. El jeque lo acoge en su tienda, le ofrece protección, comida y bebida, ungüentos aromáticos. Al observar la escena los enemigos perseguidores se detienen en la puerta o cortina: el jeque lo protege. Cuando ha terminado, el jeque le ofrece una escolta que lo acompañe en el camino hasta casa, que es la casa del Señor. Esta parte añade los símbolos de comer y beber.

Las tradiciones del éxodo nos dan una clave para comprender la unidad de las dos imágenes: el Señor guía a su pueblo por el desierto como a un rebaño, buscándole agua y comida y reposo. Cuando llegan a la tierra prometida, el Señor los recibe como anfitrión en su territorio: Éx 15,13; Sal 68,11; 77,21. Dos veces el poeta interrumpe el descanso con el camino, no lo contrario. ¿Toda la vida en camino o una morada final en el templo? El poema termina con una tensión no resuelta, como si una y otra vez se volviera a empezar.

23,1 Es frecuente la imagen de Dios pastor: Sal 78,52; 80,2; Is 40,10s; Jr 23,4.

23,3 El hebreo shem puede significar nombre, título, fama. Aquí encaja mejor lo segundo.

23,4 "Me sosiegan": el verbo es frecuente en Is II: 40,1; 49,13; 51,3.12.19; 52,9.

23,5 El uso de perfumes en los banquetes está atestiguado abundantemente.

23,6 "Bondad y lealtad" personificados como escolta.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Jn 10,1-18 presenta a Jesús como el bueno o auténtico pastor (Ez 34). La primera carta de Pedro sintetiza en la imagen cristología con eclesiología: 2,25; 5,2-4. A partir de esos datos se puede conducir una reflexión sobre símbolos del salmo y sacramentos.

Segunda Lectura: Efesios 2,13-18

13Ahora, en cambio, gracias al Mesías Jesús, vosotros los que antes estabais lejos estáis cerca por la sangre del Mesías, 14porque él es nuestra paz: él, que de los dos pueblos hizo uno y derribó la barrera divisoria, la hostilidad, 15aboliendo en su vida mortal la ley de los minuciosos preceptos; así, con los dos, creó en sí mismo una humanidad nueva, estableciendo la paz, 16y a ambos, hechos un solo cuerpo, los reconcilió con Dios por medio de la cruz, matando en sí mismo la hostilidad.
17Por eso su venida anunció la paz a los que estabais lejos y la paz a los que estaban cerca (Is 57,19), 18pues gracias a él unos y otros, por un mismo Espíritu, tenemos acceso al Padre.

EXPLICACIÓN.

Jesús Mesías acerca a los paganos y libera a Israel de su privilegio, que era su carga; se concretaba en la Ley, causa de división racial, religiosa y cultural, que aislaba a Israel en un intransigente particularismo. La muerte del Mesías a manos de la Ley sella el fin de ésta; cesa la hostilidad que ella causaba. La nueva humanidad, liberada de la Ley, barrera divisoria, integra a todos los pueblos y, unida, puede reconciliarse con Dios. El Espíritu, vínculo de unión entre los hombre y de éstos con el padre (13-18).

Evangelio: Marcos 6,30-34

Vuelta de la misión 

(Lc 9,10)
 
30Los enviados se congregaron donde estaba Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y todo lo que habían enseñado. 31Él les dijo:
-Venid vosotros solos aparte, a un lugar despoblado, y descansad un poco.
Es que eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.
32y se marcharon en la barca, aparte, a un lugar despoblado.

(Mt 14,13-14; Lc 9,11) 
33Los vieron marcharse y muchos los reconocieron; entonces, desde todos los pueblos fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. 34Al desembarcar ·0 una gran multitud; se conmovió, porque estaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

EXPLICACIÓN.

(6,30-32): Los enviados han ejercido en la misión una actividad (enseñar = proponer e! mensaje tomando pie de! AT) que Jesús no les había encomendado. Él «enseña» solamente a público judío (1,21 b; 2,13; 4,1; 6,2; 9,31, etc.), no cuando habla a grupos en los que hay quienes no proceden de la institución judía (8,34; 9,35ss, etc.). En la misión universal debían proclamar la buena noticia, pero sin mezclar categorías judías (d. 4,35-5,1). El término aparte (31) indica que Jesús pretende subsanar la incomprensión de los discípulos (cf 4,34).

(6,33-34): Situación de Israel. La gente no va detrás de Jesús, sino del grupo entero; quiere decir que han conocido también la actividad de los discípulos en la misión reciente (33). Conmovido, cf. 1,41; Jesús renuncia a la instrucción particular a sus discípulos para ocuparse de la multitud. Como ovejas sin pastor, cf. Ez 34,8.31, abandonados por los dirigentes, sin un sentido para su vida. La situación de este pueblo equivale a la de muerte de la hija de Jairo. La enseñanza, ahora sin parábolas, propone la posibilidad de una alternativa (34).

sábado, 18 de julio de 2015

LECTURAS DEL SÁBADO 18 DE JULIO DEL AÑO 2015.

PRIMERA LECTURA. Éxodo 12,37-42.

37Los israelitas marcharon de Ramsés hacia Sucot: eran seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños; 38y les seguía una turba inmensa, con ovejas y vacas y enorme cantidad de ganado. 
39Cocieron la masa que habían sacado de Egipto haciendo hogazas de pan ázimo, pues no había fermentado, porque los egipcios los echaban y no podían detenerse, y tampoco se llevaron provisiones.
40La estancia de los israelitas en Egipto duró cuatrocientos treinta años. 41Cumplidos los cuatrocientos treinta años, el mismo día, salieron de Egipto los escuadrones del Señor. 42Noche en que veló el Señor para sacarlos de Egipto: noche de vela para los israelitas por todas las generaciones.

Explicación.

37-42 Son informaciones tan puntuales como dudosas sobre el número de los que salieron (exageración fantástica), la dirección de la marcha (13,20), la duración de la estancia (cuatro generaciones según 6,14-27).

12,37 Nm 33,1-5.

12,39 Dt 16,3

12,40 Gn 15,13

12,41 Éx 12,17

SALMO. 136,1.10-15.23-24

1Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia



10AI que hirió a los primogénitos egipcios,
porque es eterna su misericordia.
11y sacó Israel de en medio de ellos,
porque es eterna su misericordia.
12Con mano fuerte, con brazo extendido,
porque es eterna su misericordia.
13AI que descuartizó el Mar Rojo,
porque es eterna su misericordia.
14E hizo pasar por en medio a Israel,
porque es eterna su misericordia.
15y arrojó al Faraón con su ejército (en el mar),
porque es eterna su misericordia. 
 23Que en nuestra humillación
se acordó de nosotros,
porque es eterna su misericordia.
24Y nos libró de nuestros opresores,
porque es eterna su misericordia.
Explicación.

136,1-3 En el invitatorio nombra una sola vez a Yhwh y le otorga los títulos máximos de Dios supremo y Señor universal. No aclara lo que entiende por el plural "dioses". 

136,10 La última plaga sintetiza o hace culminar todas.
136,13-15. El Mar Rojo está visto como un monstruo que es "descuartizado": el mismo verbo que en Gn 15,17; con otros verbos lo dicen Sal 74,13 Y 78,13. 
 136,23-24 Quizá se refiera a las situaciones repetidas en el libro de los Jueces. 
 
Trasposición cristiana.
Por prolongación: añadiendo nuestras cuaternas, adviento - vida - muerte - resurrección. Por apropiación: sintiendo que, desde la creación, todo es historia nuestra, todo revela la misericordia de Dios.

EVANGELIO. Mateo 12,14-21.

14 Al salir de la sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con él.

15 Jesús se enteró y marchó de allí. Lo siguieron muchos y él los curó a todos,
16 mandándoles que no lo descubrieran.
                    17 Así se cumplió lo que dijo el profeta Isaías:

                    18 Mirad a mi siervo, mi elegido,
                         mi amado, en quien he puesto mi favor.
                         Sobre él pondré mi espíritu
                         para que anuncie el derecho a las naciones.
                    19 No altercará, no gritará,
                         no voceará por las calles.
                    20 La caña cascada no la quebrará
                         hasta que haga triunfar el derecho.
                    21 Él será la esperanza de las naciones (Is 42,1-4).


EXPLICACIÓN.


 Jesús subordina el precepto al hombre, valor supremo. El inválido, fgura de los fieles de la sinagoga. Jesús emancipa al pueblo del dominio de los dirigentes, ejercido por medio de la Ley; de ahí la reacción homicida (14).

 15 - 21.        Ante el propósito de sus adversarios, Jesús se retira. Muchos están de acuerdo con él y lo siguen. Las curaciones continúan la del episodio anterior (sigue el día de sábado) y tienen el mismo significado. Cumplimiento de Is 42,1-4, sobre el servidor de Dios. Mt adapta el texto del profeta. La obra del Mesías no se circunscribe a Israel (18: a las naciones). La relativización de la Ley mosaica va a permitir a las naciones aceptar el mensaje de Jesús (18).

                   El Mesías no será un agitador ni un líder de masas (19); no actuará con las armas ni con la fuerza, sino con suavidad y mansedumbre (20-21). La aspiración universal por una sociedad justa encontrará fundada esperanza en este Mesías.

viernes, 17 de julio de 2015

LECTURAS DEL VIERNES 17 DE JULIO DEL AÑO 2015.

PRIMERA LECTURA. Éxodo 11,10; 12,1-14.

11 10Y Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios en presencia del Faraón; pero el Señor hizo que el Faraón se empeñara en no dejar marchar a los israelitas de su territorio.

Pascua (Lv 23,5-8; Nm 9,1-14; Dt 16,1-8; Jos 5,10)

12 1En aquellos días, el Señor dijo a Moisés y a Aarón en Egipto:
2-Este mes será para vosotros el principal, será para vosotros el primer mes del año. 3Decid a toda la asamblea de Israel: El diez de este mes cada uno procurará una res para su familia, una por casa. 4Si la familia es demasiado pequeña para terminarla, que se june con el vecino de casa; según el número de comensales y lo que coma cada uno, se repartirá la res. 5Será un animal sin defecto, macho, añal, cordero o cabrito. 6Lo guardaréis hasta el día catorce del mes, y entonces toda la asamblea de Israel lo matará al atardecer. 7Con algo de la sangre rociaréis las dos jambas y el dintel de la casa donde lo hayáis comido. 8Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, acompañada de pan sin fermentar y verduras amargas. 9No comeréis de ella nada crudo ni cocido en agua, sino asado a fuego: con cabeza, patas y entrañas. 10No dejaréis restos para la mañana siguiente, y si sobra algo, lo quemaréis. 11Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda prisa, porque es la Pascua del Señor. 12Esa noche atravesaré todo el territorio egipcio dando muerte a todos sus primogénitos, de hombres y de animales; y haré justicia de todos los dioses de Egipto. Yo soy el Señor. 13La sangre será vuestra contraseña en las casas donde estéis: cuando vea la sangre, pasaré de largo; no os tocará la plaga exterminadora cuando yo pase hiriendo a Egipto. 14Este día será para vosotros memorable, en él celebraréis fiesta al Señor. Lay perpetua para todas las generaciones.

Explicación.

11,10 Recogen en inclusión el comienzo del cap. 7, como clausurando el ciclo de las plagas; pero queda pendiente la ejecución. Puede leerse Sab 11-12 y 16-19 como comentario midrásico de las plagas. En ap 16 resuenan temas de las plagas.

12,1-14 Primera parte de las instrucciones del Señor. Hasta el v.11 se lee como ritual de ceremonias que se han de observar al celebrar la pascua: calidad del animal, los que lo han de comer, cómo adobarlo y comerlo, fecha exacta y tiempo del día. Los versos 12-13 funcionan como explicación histórica del rito; en el relato funcionan como anuncio del hecho inminente. El v.14 sanciona lo anterior como ley del Señor. Sobre el origen de esta fiesta, comida ritual de un cordero, sólo tenemos conjeturas.

12,2 El dato supone un calendario establecido, con un año que comienza en primavera (Nisán); diverso del que hace comenzar el año en otoño.

12,3-4 Tiene que haber un número mínimo, de modo que todos participen de un solo animal; y la fiesta ha de tener carácter familiar.

12,6 No sabemos la razón de los cuatro días: ¿para dedicarle cuidados especiales? El atardecer, antes de que comience a la caída del sol el día 15.

12,7 El origen del rito puee ser apotropaico, para alejar influjos nefastos. El v.13 lo historifica. Según 11,7, el Señor se encarga de distinguir entre egipcios y hebreos, sin recurso a la señal de la sangre.

12,12 "Atravesar" o pasar: con el verbo psh, de la misma o de homófona raíz que "pascua". La Vulgata traducía: "id est transitus Domini". Supone que los hebreos habitan mezclados con la población, no aparte en la región de Gosén.
           La confrontación con el rey se levanta al plano de las divinidades: Yhwh juzga y condena a los dioses de Egipto, demostrando que "no hay como él". Sal 82.

12,13 "Exterminadora": de esta expresión y del v.23 ha salido la fórmula del "ángel exterminador".

12,14 El día -sin antecedente inmediato- sería el 15, que comienza la tarde precedente. El autor atribuye al Señor la institución de la fiesta, la funda en un hecho del pasado, le asegura validez perpetua.

SALMO. 116,12-13.15-18


12¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho?
13Alzaré la copa de la salvación
invocando el nombre del Señor.
15EI Señor hace pagar cara
la muerte de sus leales.
16 ¡Favor, Señor, que soy tu siervo!
siervo tuyo, hijo de tu esclava.
iRompiste mis coyundas!
17Te ofreceré un sacrificio
de acción de gracias.
invocando el nombre del Señor
18y cumpliré al Señor mis votos
en presencia de todo el pueblo. 
Explicación.
116,12 La única "restitución" accesible al hombre es el reconocimiento. Cuando el orante se hace la pregunta, ya está expresando su gratitud y su deseo de reciprocidad, y su imposibilidad de satisfacerla.
116,13-14 Expresará su gratitud en un rito público. No está claro si es copa de libación, vino que se derrama en honor de la divinidad (Ex 29,40s; Lv 23,18.37), o es copa de comunión que va pasando entre los comensales de un banquete sacrificial (quizá Am 2,8; Is 62,9). Sobre el voto véase Sal 66,13s.
116,15 Nosotros decimos "vendió cara su vida". El orante piensa en Dios como dueño y tasador. La tasa de Dios es muy alta, si se trata de sus leales. Véase la legislación: Ex 21,29s; también Sal 30,10.
116,16 Desarrolla en clave jurídica la imagen de "siervo" del Señor: quien nace de una esclava es esclavo de nacimiento (Ex 21,4). La manumisión se usa como imagen de la liberación.
116,17 -18 Repite el estribillo cambiando copa por sacrificio de acción de gracias.
 
Trasposición cristiana.
Rom 3,4 cita 11b desplazando ligeramente el sentido. 2 Cor 4,13 cita 10a adaptando el sentido. Sobre el precio de la vida, Rom 8,20. Sobre la copa, 1 Cor 10,16.

EVANGELIO. Mateo 12,1-8.

1 En aquella ocasión, un sábado echó Jesús a andar por lo sembrado; los discípulos sintieron hambre y empezaron a arrancar espigas y a comer.
2 Los fariseos, al verlo, le dijeron:
                      - Mira, tus discípulos están haciendo lo que no está permitido en día de precepto.
                      3 Él les replicó:
                      - ¿No habéis leído lo que hizo David cuando él y sus hombres sintieron hambre?
4 Entró en la casa de Dios y comieron de los panes y de la ofrenda, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus hombres, sino sólo a los sacerdotes.
5 Y ¿no habéis leído en la Ley que los sábados los sacerdotes violan el precepto en el templo sin incurrir en culpa?
6 Pues os digo que hay algo más que el templo aquí.
7 Si comprendierais lo que significa "misericordia quiero y no sacrificios" (Os 6,6) no condenaríais a los que no tienen culpa.
8 Porque el Hombre es señor del precepto.

EXPLICACIÓN.

1 - 8. Se explicita el contraste entre Jesús maestro y los maestros de Israel. Carga insoportable de la observancia del sábado, síntesis de la Ley. Mt señala que los discípulos sienten hambre (no en Mc ni Lc). Arrancar espigas, permitido por Dt 23,26, pero los fariseos lo consideran equivalente a la recolección, prohibida en sábado (Éx 34,21). Esperan que Jesús corrija a sus discípulos, pero él defiende su conducta.

                   Episodio conocido en la historia de David (Lv 24,5-9; 1 Sm 21,1ss): ante la necesidad, David contravino lo prescrito. La misma Ley (Nm 28,9s) relativiza el precepto del descanso. Si el culto a Dios en el templo prevalecía sobre el descanso (5) ahora Jesús es superior al templo (6) y la misericordia/ayuda al hombre prevalece sobre el culto (Os 6,6; cf. Mt 5,7) (7). Razón última: el Hombre (el que posee el Espíritu de Dios) es señor del precepto y, por tanto, de la Ley. Los discípulos, en su tanto, participan de la libertad y del señorío de Jesús mismo.