miércoles, 24 de diciembre de 2014

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 24 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2014.

PRIMERA LECTURA. Segundo libro de Samuel (7,1-5.8b-12.14a.16):

 Promesa dinástica y oración de David (1 Cr 17; Sal 89; 132)

1Cuando David se estableció en su casa y el Señor le dio paz con sus enemigos de alrededor, 2dijo el rey al profeta Natán:
-Mira, yo estoy viviendo en una casa de cedro, mientras el arca de Dios vive en una tienda.
3Natán le respondió:
-Anda, haz lo que tienes pensado, que el Señor está contigo.
4Pero aquella noche recibió Natán esta palabra del Señor:
5-Ve a decir a mi siervo David: Así dice el Señor: "¿Eres tú quien me va a construir una casa para que habite en ella?
8b"Yo te saqué de los apriscos, de andar tras las ovejas, para ser jefe de mi pueblo, Israel. 9Yo he estado contigo en todas tus empresas; he aniquilado a todos tus enemigos; te haré famoso como a los más famosos de la tierra; 10daré un puesto a mi pueblo, Israel: lo plantaré, para que viva en él sin sobresaltos, sin que vuelvan a humillarlo los malvados como antaño, 11 cuando nombre jueces en mi pueblo, Israel; te daré paz con todos tus enemigos, y, además, el Señor te comunica que te dará una dinastía. 12Y cuando hayas llegado al término de tu vida y descanses con tus antepasados, estableceré después de ti a una descendencia tuya, nacida de tus entrañas, y consolidaré tu reino. 14Yo seré para él un padre, y él será para mí un hijo; 16Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre".

Explicación.

7 Lo culminante en la historia de David no son sus empresas, su valor militar o su clarividencia política; lo culminante es la promesa que Dios le hace. Este capítulo es el verdadero centro de la historia de David. Por encima de David como protagonista, se alza como verdadera protagonista la palabra de Dios, creadora de historia. Natán es su profeta privilegiado.

El oráculo original fue probablemente breve, montado en el doble sentido de la palabra casa: edificio y dinastía (también nosotros decimos la Casa de Austria). David quiere construirle al Señor una casa = templo, el Señor lo rehúsa y en cambio promete construirle una casa = dinastía.

7,1 Eclo 47,1.

7,3 1 Sm 10,7

7,8 Sal 78,70.

7,12 La fórmula resulta un poco ambigua, sobre todo por la inserción del v.13. Este verso se refiere directamente a Salomón, descendiente en sentido singular. En cambio, la promesa se refiere a la descendencia, como la promesa hecha a Abrahán (Gn 12,7; 15,18; 17,7-10), que se individualiza en 21,13.

7,14 Fórmula de adopción de elección, que resuena en Sal 2 y 110.

7,16 Is 9,6; Lc 1,32s.

Salmo. 89,2-5.27.29.

2La lealtad del Señor cantaré eternamente,
anunciaré de edad en edad tu fidelidad.
3Afirmo: Tu lealtad está construida en los cielos,
en ellos está firme tu fidelidad:

4-He sellado una alianza con mi elegido,
jurando a David mi siervo:

5«Te fundaré un linaje perpetuo
y te construiré un trono para todas las edades».  
27El me invocará: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca de salvación».
 

29Le guardaré lealtad eterna
y mi alianza con él será estable. 
Explicación.

89,2-3 El orante enuncia su programa: un canto para la posteridad, perdurable como el tema que trata y como su garantía celeste.
89,4-5 Sin introducción suenan palabras de Dios. Toma la iniciativa, elige como vasallo a David, le otorga con juramento (2 Sm 3,9; Sal 110,4; 132,11) una alianza, para él y sus sucesores en el trono. 
89,27-28 Como título supremo, el rey de Israel es llamado hijo de Dios y puede invocar personalmente al Señor como Padre: Sal 2,7; 2 Sm 7,14. Este salmo añade un matiz: "primogénito". Lo que es el pueblo hebreo entre otros pueblos (Ex 4,23), lo es su rey entre los reyes. No por precedencia cronológica, sino por elección y nombramiento divinos.
89,29-30 La lealtad del Señor desborda la vida de David, de cada monarca, asegura una descendencia y un trono. La afirmación va más allá de una mera continuidad y establece una medida cósmica para la fidelidad del Señor y la duración del trono; véanse Sal 45,7; Is 55,3. 
Trasposición cristiana.
 Ya durante la economía antigua se leyó el salmo en clave mesiánica, y así lo han leído los cristianos. Parte del v. 21 se cita en Hch 13,22; 28b se cita en Ap 1,5. Más importantes son las relaciones temáticas: el título de Mesías, la unción, la relación Hijo / Padre, el título de primogénito (Rom 8,29; Col 1,15.18 Ap 1,5; Heb 1,6). Y para meditar el tema de la fidelidad, tenemos Rom 1,5.8; 2 Tim 2,11-13. 
Evangelio. Lucas 1,67-79.
 67 Zacarías, su padre, se llenó del Espíritu Santo y profético:
68 - Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y liberado a su pueblo
69 suscitándonos una fuerza salvadora
en la casa de David, su servidor.

70 Así lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas:
71 que nos salvaría de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian,
72 mostrándose fiel a nuestros padres
y recordando su santa alianza:
73 la promesa que juró a nuestro padre Abrahán
de concedernos
74 que, libres de temor,
arrancados de la mano de nuestros enemigos,
le sirvamos
75 con santidad y rectitud
en su presencia, todos nuestros días.

76 Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos
77 dando a su pueblo una experiencia de salvación
mediante el perdón de sus pecados.

78 Por la entrañable misericordia de nuestro Dios
nos visitará un astro que nace de lo alto:
79 brillará ante los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte
y guiará nuestros pasos
por el camino de la paz.
Explicación.
Cambio de Zacarías: no se encuentra ya en el templo, sino en su casa; no actúa como sacerdote, sino como profeta (67). El cántico se desarrolla en orden inverso al de María: al principio, la promesa a Abrahán (73; cf. 1,55) y las predicaciones de los profetas (70). Salvación de Israel como un todo (68). Fuerza salvadora de la casa de David, el Mesías (1 Sm 2,10; Sal 132,17) (69). Salvación nacional: los que nos odian (71) = los pueblos paganos (Sal 106,10; 111,9, etc.). Efecto de la salvación: el culto verdadero (74); santidad y rectitud (75): Zacarías, sacerdote y observante de la Ley. Como el cántico de María, el horizonte queda limitado a Israel.

Juan, profeta y precursor (Is 40,3; Mal 3,1) (76). Salvación: borrar las injusticias pasadas (77); astro (78, cf. Nm 24,17); tinieblas, sombra (79), símbolos de la esclavitud y la opresión (Is 9,1s; 42,6s; Sal 107,10); luz: liberación (Is 49,6; 60,1). Camino hacia la paz entre Dios y los hombres y entre los hombres mismos (77). Zacarías espera que Israel sea liberado de los enemigos exteriores; ve al pueblo entero como pecador y espera su conversión, pero no considera la injusticia social que existe en su interior (cf. 1,51-53). Dos concecpiones de la obra del Mesías: María, la liberación de los débiles; Zacarías, la del pueblo como tal.

martes, 23 de diciembre de 2014

LECTURAS DEL MARTES 23 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2014.

Lectura de la profecía de Malaquías (3,1-4.23-24):

1Mirad, yo envío un mensajero a prepararme el camino. De pronto entrará en el santuario el Señor que buscáis; el mensajero de la alianza que deseáis, miradlo entrar -dice el Señor de los ejércitos- 2¿Quién resistirá cuando él llegue?, ¿quién quedará en pie cuando aparezca? Será fuego de fundidor, lejía de lavandero: 3se sentará como fundidor a refinar la plata, refinará y purificará como plata y oro a los levitas, y ellos ofrecerán al Señor ofrendas legítimas. 4Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y Jerusalén, como en tiempos pasados, como en años remotos.
23y yo os enviaré al profeta EIías antes de que llegue el día del Señor, grande y terrible: 24reconciliará a padres con hijos, a hijos con padres, y así no vendré yo a exterminar la tierra. 
Explicación.
3,1 Este verso plantea un problema de identificación y distinción de personajes. Veamos primero los datos en esquema: 
Yo envío              a mi mensajero
Vendrá a su templo el amo
que buscáis
el mensajero de la alianza que deseáis.

A primera vista parecen intervenir dos personajes: el soberano que envía y el mensajero enviado; éste lleva tres títulos. "Mensajero": compárese con la distinción de Is 63,9. "Amo": aunque "señor" puede decirse del rey (Jr 22,18) y "palacio" del palacio real (1 Re 21,1), aquí parece referirse al "Señor" que viene a "su templo". "Mensajero de la alianza" es el mediador que lleva las negociaciones; nunca se le dio a Moisés semejante título.
Por otros datos parece preferible distinguir dos tiempos en esta profecía: primero viene el heraldo a preparar el camino (Is 40, 3; 57,14; 62,10); después vendrá en persona el buscado y deseado, que puede ser Dios mismo o el Mesías. Dios mismo: según Isaías 11, Ez 43; Ag 2,7-9 Y Mal 3,5. El Mesías: interpretando textos como Is 42,6; 49,8; 55,3, según lo lee Heb 9,15. 
3,2-3 Juicio por el fuego: Is 1,25; 4,4; Ez 22,20; Zac 13,9. En hebreo suenan muy parecidos "alianza" y "lejía", "buscáis" y "lavanderos". 
3,3-4 Sólo se mencionan ofrendas, no sacrificios. 
  
3,22-24 El mismo autor o uno posterior pensó que la noticia de 3,1 merecía un desarrollo especial. Así, al final de los libros proféticos se reúnen Moisés y Elías, la ley y la profecía, en buen concierto; hasta que se reúnan en el monte de la transfiguración como testigos fehacientes del Mesías (Mt 17,1-12 par). La tarea de Moisés es proclamar la ley; convertir el corazón le toca al profeta. La leyes un recuerdo, la profecía una esperanza. Moisés no volverá, Elías sí. La especulación sobre la vuelta de Elías se alimenta del relato de su rapto celeste (2 Re 2) y de esta nota de Malaquías. Ben Sira recoge la leyenda como cosa aceptada (Eclo 48,9s), y los evangelios explican su sentido (Mt 11,15; 17,10).
La tarea de Elías será reconciliar las generaciones divididas para que la tierra no sea destruida. El final de Malaquías se destaca de su contexto con valor permanente.
 

Sal 24,4-5ab.8-9.10.14

4 Indícame, Señor, tus caminos,
enséñame tus sendas;
5 encamíname con tu fidelidad, enséñame,

5b En ti espero todo el día
8 Bueno y recto es el Señor; por eso
señala a los pecadores el camino;
9 encamina con el mandato a los humildes,
enseña a los humildes su camino.
10 Las sendas del Señor son lealtad y fidelidad
para los que observan la alianza y sus preceptos.

14 El Señor se confía a sus fieles
y con su alianza los instruye.


Explicación.

25,4 Dios traza el camino de antemano, como en un mapa; por eso se llaman "tus caminos".

25,5 La guía de Dios no es acto de poder, sino gesto de favor y acto de salvación.

25,5b.7b Con una simple trasposición completo el verso de la letra W.

25,8 Bondad y rectitud se temperan mutuamente. Por ellas Dios está dispuesto a guiar incluso a los pecadores, precisamente a los pecadores.

25,9 "Humildes": es un tiempo concepto sociológico, son los marginados; después se hace concepto teológico y llega a identificarse con los judíos oprimidos y fieles.

25,10 La alianza es compromiso mutuo: cfr. Ex 20,6; Dt 26,17-19.

25,14 Dios confidente, íntimo; relación que no se concilia con el temor, sí con el respeto; Job 29,4; Prov 3,32.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.Un salmo tan convencional no se presta a una trasposición global. Se puede leer Rom 5,5 com cita o resonancia del v.3. Los temas de enseñanza y camino y alianza entran fácilmente en el nuevo cauce espiritual. 


EVANGELIO.  Lucas (1,57-66): 

57 A Isabel se le cumplió el tiempo de dar a luz y tuvo un hijo.
58 Sus vecinos y parientes se enteraron de lo bueno que había sido el Señor con ella y compartían su alegría.
59 A los ocho días fueron a circuncidar al niño y empezaron a llamarlo Zacarías, por el nombre de su padre.
60 Pero la madre intervino diciendo:
- ¡No!, se va a llamar Juan.
61 Le replicaron:
- Ninguno de tus parientes se llama así.
62 Y por señas le preguntaban al padre cómo quería que se llamase.
63 El pidió una tablilla y escribió: "Su nombre es Juan", y todos quedaron sorprendidos.
64 En el acto se le soltó la lengua y empezó a hablar bendiciendo a Dios.
65 Toda la vecindad quedó sobrecogida; corrió la noticia de estos hechos por toda la sierra de Judea
66 y todos los que lo oían los conservaban en la memoria, preguntándose:
- ¿Qué irá a ser este niño?
Porque la fuerza del Señor lo acompañaba.


Explicación.

Alegría compartida por el nacimiento de Juan (57s: cf. 1,14), como por el nacimiento de Isaac (Gn 21,6-8).

El nombre de Juan, ruptura con la tradición familiar (61). Se cumple la promesa y cesa el castigo (64); la bendición se expresará en el cántico (68ss). Se ve en estos hechos una intervención divina (65s). 

lunes, 22 de diciembre de 2014

LECTURAS DEL LUNES 22 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2014.

Primera Lectura: I Samuel 1:24-28

24Ana se quedó en casa y crió a su hijo hasta que lo destetó. Entonces subió con él al templo del Señor de Siló, llevando un novillo de tres años, una fanega de harina y un odre de vino. 25Cuando mataron el novillo, Ana presentó el niño a Elí, 26diciendo:
-ASeñor, por tu vida, o soy la mujer que estuvo aquí, junto a ti, rezando al Señor. 27Este niño es lo que yo pedía; el Seño r me ha concedido mi petición. 28Por eso yo se lo cedo al Señor de por vida, para que sea suyo.

Después se postraron ante el Señor.

Explicación.

1,27-28. Último juego de palabras montado sobre la raíz pedir sh´l; el castellano la imita en parte con los verbos conceder-ceder. Según la versión griega, el capítulo termina "y lo dejó allí en presencia del Señor".
 
Salmo Responsorial:
I Samuel 2:1, 4-8


Canto de Ana (Sal 113; Lc 1,46-55).
1Y Ana rezó esta oración:
"Mi corazón se regocija
por el Señor,
mi poder se exalta por Dios,
mi boca se ríe
de mis enemigos
porque celebro tu salvación.
4Se rompen los arcos

de los valientes,
mientras los cobardes
se ciñen de valor;
5los hartos se contratan
por el pan,
mientras los hambrientos
engordan;
la mujer estéril
da a luz siete hijos,
mientras la madre de muchos
queda baldía.
6El Señor da la muerte y la vida,
hunde en el abismo y levanta;
7da la pobreza y la riqueza,
el Señor humilla y enaltece.
8Él levanta del polvo
al desvalido,
alza de la basura al pobre,
para hacer que se siente
entre príncipes
y que herede un trono glorioso,
pues del Señor
son los pilares de la tierra
y sobre ellos afianzó el orbe.

Explicación.

2,1. El comienzo se destaca por su construcción: tres enunciados muy paralelos, morfológicamente en tercera persona, desembocan violentamente en el hemistiquio que hace explícito el diálogo: mente, poder (cuerno), boca, yo-tú. La tercera pieza sirve para cerrar en inclusión el salmo, indicando que el o anónimo es el rey.
La salvación equivale a la victoria, y así se podría traducir. Véanse Sal 5,12; 9,2; 35,21.

2,5. Véase Sal 113,9.

2,6. En medio del himno suena esta confesión central: aquí se exalta el Señor, más que en su poderío cósmico. Porque la estéril  tiene una matriz muerta (Rom, 4,193, dar la fecundidad es hacer revivir. Véase Sal 30,4). Este verso con el siguiente, repitiendo el nombre del Señor, le asigna siete participios comenzados por m-; auténtica concentración de predicados.

2,7. Véase Sal 75,8.

2,8. Véanse Sal 113,7 y 24,2; 75,4; 104,5. Lo cósmico aparece aquí con una estabilidad que contrasta con los cambios de la historia.
    
Evangelio:
Lucas 1:46-56




46 Entonces dijo María:
-Proclama mi alma la grandeza del Señor
47 y se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador,
48 porque se ha fijado en la humillación de su sierva.
Pues mira, desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones,
49 porque el Potente ha hecho grandes cosas en mi
favor: Santo es su nombre
50 y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

51 Su brazo ha intervenido con fuerza,
ha desbaratado los planes de los arrogantes:
52 derriba del trono a los podersos
y encumbra a los humildes;
53 a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide de vacío.

54 Ha auxiliado a Israel, su servidor,
acordándose, como lo había prometido a nuestros padres,
55 de la misericordia en favor de Abrahán y su descendencia,
por siempre.

56 María se quedó con ella cuatro meses y se volvió a su casa.


EXPLICACIÓN.

Por boca de María pronuncia su cántico el Israel fiel a Dios y a su alianza (46-48), el que ha creído en las promesas. Alaba a Dios por su cumplimiento, que ve inminente por el hecho de la concepción del Mesías. Dios mi salvador (47; cf. Sal 24,1; 25,5; Miq 7,7, etc), título clave del cántico, cuyo tema va a ser la salvación que Dios realiza en Israel; la humillación (48): en el AT, estado de opresión de que Dios libra a su pueblo (Dt 26,7; Sal 136,23; Neh 9,9); grandes cosas (49): se decía en particular de la salida de Egipto (Dt 10,21) y de la liberación de Babilonia (Jr 33,3, segundo éxodo); sus fieles (50), representados por María, "la sierva" (Éx 20,6).

Ha intervenido (51: aoristo profético): Se ve el futuro como realización efectuada e infalible de una decisión divina ya tomada. Se explica la salvación que Dios va a realizar. Su brazo (Éx 6,6; Dt 4,34); los arrogantes (cf. Is 13,11), explicitados a continuación como los poderosos y los ricos (52s). La acción liberadora va a consistir en una subversión del orden social: exaltación de los humildes (1 Sm 2,5.7s; 2 Sm 22,28; Sal 72,1-4.12s; 75,5; 107,9.40s; 147,6; Eclo 10,14, etc), caída de los opresores (cf. 6,21; 11,13; Job 15,29; Jr 17,11). Destinatario de la salvación: Israel su servidor (54) (Is 41,8s; 42,1; 44,1.2.21; 45,4) = "sus fieles" (50) = "su sierva" (48). Dios no ha olvidado su misericordia/amor (Sal 98,3), como podía haber sospechado Israel ante los numerosos desastres históricos que ha sufrido. Amor prometido a los padres/patriarcas (55) (Gn 12,2ss; 15,4sss; 17,7; 22,17); fidelidad de Dios (54s). Lc menciona por adelantado la vuelta de María (56). 

domingo, 21 de diciembre de 2014

LECTURAS DEL DOMINGO 21 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2014.

Primera Lectura. 2 Samuel 7,1-5.8-12.14.16.

1Cuando David se estableció en su casa y el Señor le dio paz con sus enemigos de alrededor, 2 dijo el rey al profeta Natán:
-Mira, yo estoy viviendo en una casa de cedro, mientras el arca de Dios vive en una tienda.
3Natán le respondió:
-Anda, haz lo que tienes pensado, que el Señor está contigo.
4Pero aquella noche recibió Natán esta palabra del Señor:
5-Ve a decir a mi siervo David: Así dice el Señor: "¿Eres tú quien me va a construir una casa para que habite en ella?
8Pues bien, di esto a mi siervo David: Así dice el Señor de los ejércitos: "Yo te saqué de los apriscos, de andar tras las ovejas, para ser jefe de mi pueblo, Israel. 9Yo he estado contigo en todas tus empresas; he aniquilado a todos tus enemigos; te haré famoso como a los más famosos de la tierra; 10daré un puesto a mi pueblo, Israel: lo plantaré, para que viva en él sin sobresaltos, sin que vuelvan a humillarlo los malvados como antaño, 11cuando nombré jueces en mi pueblo, Israel; te daré paz con todos tus enemigos, y, además, el Señor te comunica que te dará una dinastía. 14Yo seré para él un padre, y él será para mí un hijo; si se tuerce, lo corregiré con varas y golpes, como suelen los hombres; 16Tú casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre".

Explicación.

7,1 Eclo 47,1.

7,3 1 Sm 10,7.

7,8 Sal 78,70s.

7,9 Sal 18,41.

7,12 La fórmula resulta un poco ambigua, sobre todo por la inserción del v.13. Este verso se refiere directamente a Salomón, descendiente en sentido singular. En cambio, la promesa se refiere a la descendencia, como la promesa hecha a Abrahán (Gn 12,7; 15,18; 17,7-10), que se individualiza en 21,13.

7,14 Fórmula de adopción o de elección, que resuena en Sal 2 y 110.

7,16 Is 9,6; Lc 1,32s. 

Salmo.89,2-5.27.29.

2La lealtad del Señor cantaré eternamente,
anunciaré de edad en edad tu fidelidad.
3Afirmo: Tu lealtad está construida en los cielos,
en ellos está firme tu fidelidad:

4-He sellado una alianza con mi elegido,
jurando a David mi siervo:

5«Te fundaré un linaje perpetuo
y te construiré un trono para todas las edades».  
27EI me invocará: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca de salvación». 

29Le guardaré lealtad eterna
y mi alianza con él será estable. 
Explicación.
89,2-3 El orante enuncia su programa: un canto para la posteridad, perdurable como el tema que trata y como su garantía celeste.
89,4-5 Sin introducción suenan palabras de Dios. Toma la iniciativa, elige como vasallo a David, le otorga con juramento (2 Sm 3,9; Sal 110,4; 132,11) una alianza, para él y sus sucesores en el trono. 
89,27-28 Como título supremo, el rey de Israel es llamado hijo de Dios y puede invocar personalmente al Señor como Padre: Sal 2,7; 2 Sm 7,14. Este salmo añade un matiz: "primogénito". Lo que es el pueblo hebreo entre otros pueblos (Ex 4,23), lo es su rey entre los reyes. No por precedencia cronológica, sino por elección y nombramiento divinos.
89,29-30 La lealtad del Señor desborda la vida de David, de cada monarca, asegura una descendencia y un trono. La afirmación va más allá de una mera continuidad y establece una medida cósmica para la fidelidad del Señor y la duración del trono; véanse Sal 45,7; Is 55,3. 
Trasposición cristiana.
 Ya durante la economía antigua se leyó el salmo en clave mesiánica, y así lo han leído los cristianos. Parte del v. 21 se cita en Hch 13,22; 28b se cita en Ap 1,5. Más importantes son las relaciones temáticas: el título de Mesías, la unción, la relación Hijo / Padre, el título de primogénito (Rom 8,29; Col 1,15.18 Ap 1,5; Heb 1,6). Y para meditar el tema de la fidelidad, tenemos Rom 1,5.8; 2 Tim 2,11-13. 
 Segunda Lectura. Romanos 16,25-27. 
 25A aquel que tiene poder para afianzaros en la buena noticia que anuncio y la proclamación de Jesús Mesías, con la revelación de un secreto callado por incontables siglos, 26pero manifestado ahora y, por disposición de Dios eterno, comunicado con escritos proféticos a todos los pueblos para que respondan con la fe, 27a Dios, el único sabio, por medio de Jesús Mesías, sea la gloria por siempre, amén.

EXPLICACIÓN.
La doxología final (25-27) no parece auténtica, no es estilo de Pablo. En los mss. se encuentra a veces tras 14,23. Su evangelio/la buena noticia que anuncia es el mensaje expuesto en la carta. Novedad del mensaje cristiano, no revelado hasta ahora; escritos proféticos cristianos; el secreto es la igualdad y llamamiento a la unidad de todos los pueblos en el Mesías Jesús (cf. Ef 1,10). 

Evangelio. Lucas 1,26-38.

26 A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea que se llamaba Nazaret,
27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
28 Entrando adonde estaba ella, el ángel le dijo:
- Alégrate, favorecida, el Señor está contigo.
29 Ella se turbó al oír estas palabras, preguntándose qué saludo era aquél.
30 El ángel le dijo:
- No temas, María, que Dios te ha concedido tu favor.
31 Mira, vas a concebir en tu seno y a dar a luz un hijo, y le pondrás de nombre Jesús.
32 Éste será grande, lo llamarán Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David su antepasado;
33 reinará para siempre en la casa de Jacob y su reinado no tendrá fin.
34 María dijo al ángel:
-¿Cómo sucederá eso, si no vivo con un hombre?
35 El ángel le contestó:
- El Espíritu Santo bajará sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, al que va a nacer lo llamarán "Consagrado", "Hijo de Dios".
36 Y mira, también tu pariente Isabel, en su vejez, ha concebido un hijo, y la que decían que era estéril está ya de seis meses,
37 porque para Dios no hay nada imposible.
38 Respondió María:
- Aquí está la sierva del Señor; cúmplase en mi lo que has dicho.
Y el ángel la dejo.


EXPLICACIÓN.


La concepción de Juan estaba en paralelo con la de Isaac; la de Jesús lo está con la creación de Adán. Nace de Dios mismo y es principio de una nueva humanidad.

Nazaret (26), nunca nombrado en el AT: lugar no ligado a promesa o expectación mesiánica alguna; esta intervención divina no va a representar una continuidad con el pasado. Galilea, la provincia alejada del centro de la institución judía. La escena no se desarrolla en ambiente oficial: no en el templo, sino en una casa; su protagonista no es un sacerdote, sino una virgen (27) sin genealogía ni mención de observancia (cf. 1,6). Sentido teológico de la virginidad: la absoluta fidelidad a Dios (por oposición a la esposa "adúltera" o "prostituida", figuras del pueblo extraviado, cf. Os 2,4ss; Jr 3,6-13; Ez 16). María representa a "los pobres" de Israel, sin relieve social.

Saludo de alegría (cf. Zac 9,9; Sof 3,14), horizonte de salvación (28). Favorecida: la que goza del pleno favor divino; amor de Dios a los israelitas fieles; el Señor está contigo: fórmula usual en Lucas para indicar la solicitud de DIos por un determinado personaje (Lc 1,66; Hch 7,9; 10,38; 11,21; 18,10; cf. Dt 2,7; 20,1, etc). El saludo no provoca temor (cf. 1,12).

Te ha concedido un favor (30: cf. Gn 6,8; Jue 6,17, etc.); Dios miró a Israel con favor en el momento de su elección; la fidelidad de este Israel pobre le asegura ese favor en el presente. José, el descendiente de David (27), no tiene papel alguno en el plan anunciado por el ángel, Jesús (31) = Dios salva; será María quien imponga nombre a su hijo (cf. 1,13), es decir, éste continuará la línea de la madre, no la de José. Hijo del Altísimo (designación divina de alcance universal) (32), no de David, ni de otro padre humano; "ser hijo", no significa solamente nacer por obra de un padre, sino sobre todo heredar la tradición que éste transmite y tener por modelo de comportamiento al padre; no será David el modelo de Jesús; su mensaje vendrá directamente de Dios, su Padre, y sólo éste será modelo de su comportamiento. Grande, por su filiación divina (no sólo "a los ojos del Señor", cf. 1,15); lo llamarán, lo será y será reconocido por tal. David, su padre/antepasado; le corresponde la herencia de David (a través de José), pero el trono no lo obtendrá por pertenecer a su estirpe, sino por decisión de Dios (32; le dará, no "heredará"). En Jesús se cumplirá la promesa dinástica /2 Sm 7,12), pero no será el hijo/sucesor de David (Lc 20,41-44); sino algo completamente nuevo, aunque igualmente perpetuo (Dn 2,22; 7,14). La casa de Jacob (33), las doce tribus, el Israel escatológico.

María no pide pruebas (cf. 1,18), pregunta el modo como esto puede realizarse (34). No vivo con un hombre (lit. "no estoy conociendo varón"): el Israel fiel no espera vida/fecundidad de los hombres, ni siquiera de la línea davídica (José), sino sólo de Dios, aunque no sabe cómo.

Diferencia con Juan Bautista: éste recibe el Espíritu Santo antes de nacer (1,15); Jesús es concebido por obra del Espíritu, la fuerza creadora de Dios (35: fuerza del Altísimo). Te cubrirá con su sombra: se insinúa la idea de "la gloria de Dios" (Éx 40,38; "nube", presencia activa de Dios). La concepción, nuevo acto creador (Espíritu Santo): nace un nuevo Adán, comienza una nueva humanidad. Consagrado, Hijo de Dios, designaciones mesiánicas (Sal 2,7; Lc 4,34). El ángel añade una señal: la fecundidad de Isabel, vieja y estéril, es prueba de la fuerza creadora de Dios (36s).

María no es "una sierva", sino la sierva del Señor (38), representado al Israel fiel (Is 48,8.9.20; 49,3; Jr 46,27s). Su fe contrasta con la incredulidad de Zacarías (1,20). 

sábado, 20 de diciembre de 2014

LECTURAS DEL SÁBADO 20 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2014.

PRIMERA LECTURA.  Isaías (7,10-14):

Segundo aviso: el signo de Emanuel (Jue 13; 16; Mt 1,13).

10El Señor volvió a hablar a Acaz:
11-Pide una señal al Señor, tu Dios; en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo.
12Respondió Acaz:
-No la pido, no quiero tentar al Señor.
13Entonces dijo Dios:
-Escucha, heredero de David:
¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? 14 Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal:
Mirad: la joven está encinta y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emanuel.

 Explicación.

7,10-14 El hombre no puede exigir signos, puede pedirlos; si Dios los ofrece, el hombre debe aceptarlos. El rey se resiste por falsa humildad, que encubre una fe vacilante. Signos del cielo pueden ser estelares o meteoros; del abismo; del abismo, deben de estar relacionados con los muertos. (cfr. Mt 12,39-41).

7,14 "La joven" es, en el contexto histórico, la esposa del rey. El niño es Ezequías, que asegura la continuidad de la dinastía. La tradición judía ha interpretado "virgen"; así aparece en la versión griega (parthenos) y así pasa a la tradición cristiana, que aplica la frase a María (Mt 1,13). La cadena dinástica cuelga en lo biológico de David, en lo salvífico, del futuro Mesías.

Salmo. 24,1-6.

1 Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe con sus habitantes,
2 pues él la fundó sobre las mares,
sobre las corrientes la afianzó.
3 -¿Quién puede subir al monte del Señor?,
¿´quién podrá estar en el reino sacro?
4 -El de manos inocentes y puro corazón,
el que no acude a los ídolos
ni jura en falso.
5 Ése recibirá del Señor la bendición
y la justicia de Dios su Salvador.
6 -Ése es el grupo que lo busca;
que viene a visitarte, Dios de Jacob.


Explicación.

24,1-2 Toma la imagen de fundadores y constructores de ciudades (Gn 4,17; Jos 6,26; 1 Re 16,34), y la atribuye a Dios, fundador de la tierra: Sal 78,69; 89,12; 102,26; Job 38,4-7. Los hombres asientan sobre roca o terreno firme; Dios cimienta la tierra sobre el movedizo e inestable océano. Por debajo de los continentes discurren corrientes que afloran en los manantiales.

24,2 Job 38,4-7.

24,3 El "recinto" o lugar santo supone previa elección y consagración: frecuente en Deuteronomio.

24,4-6 Juntan cualidades éticas con buscar a Dios, sin definir exactamente la relación.

24,4 Manos y corazón son un merismo que incluye toda clase de acciones, pensamientos y deseos. Siguen dos preceptos del decálogo. "Acudir": la expresión hebrea parece significar una tendencia intensa hacia algo: cfr. Dt 24,25; Prov 19,18.

24,5 Aunque mencione al patriarca Jacob creo que se refiere a las bendiciones condicionadas de la alianza. La "justicia" es la que consiste en la observancia, según Dt 6,25.

24,6 No se trata de una procesión formalista, realmente vienen buscando a Dios, en el templo.

TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

1 Cor 10,26, cita el primer verso del salmo para justificar la libertad cristiana. La tradición antigua y la liturgia aplican el salmo a la ascensión de Jesucristo; algunos autories componen con la fantasía una escena celeste, con diálogo de ángeles. El cortejo se identifica con la comunidad cristiana. 

Evangelio. Lucas 1,26-38.

26 A los seis meses envió Dios al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea que se llamaba Nazaret,
27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
28 Entrando adonde estaba ella, el ángel le dijo:
- Alégrate, favorecida, el Señor está contigo.
29 Ella se turbó al oír estas palabras, preguntándose qué saludo era aquél.
30 El ángel le dijo:
- No temas, María, que Dios te ha concedido tu favor.
31 Mira, vas a concebir en tu seno y a dar a luz un hijo, y le pondrás de nombre Jesús.
32 Éste será grande, lo llamarán Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David su antepasado;
33 reinará para siempre en la casa de Jacob y su reinado no tendrá fin.
34 María dijo al ángel:
-¿Cómo sucederá eso, si no vivo con un hombre?
35 El ángel le contestó:
- El Espíritu Santo bajará sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, al que va a nacer lo llamarán "Consagrado", "Hijo de Dios".
36 Y mira, también tu pariente Isabel, en su vejez, ha concebido un hijo, y la que decían que era estéril está ya de seis meses,
37 porque para Dios no hay nada imposible.
38 Respondió María:
- Aquí está la sierva del Señor; cúmplase en mi lo que has dicho.
Y el ángel la dejo.


EXPLICACIÓN.

La concepción de Juan estaba en paralelo con la de Isaac; la de Jesús lo está con la creación de Adán. Nace de Dios mismo y es principio de una nueva humanidad.

Nazaret (26), nunca nombrado en el AT: lugar no ligado a promesa o expectación mesiánica alguna; esta intervención divina no va a representar una continuidad con el pasado. Galilea, la provincia alejada del centro de la institución judía. La escena no se desarrolla en ambiente oficial: no en el templo, sino en una casa; su protagonista no es un sacerdote, sino una virgen (27) sin genealogía ni mención de observancia (cf. 1,6). Sentido teológico de la virginidad: la absoluta fidelidad a Dios (por oposición a la esposa "adúltera" o "prostituida", figuras del pueblo extraviado, cf. Os 2,4ss; Jr 3,6-13; Ez 16). María representa a "los pobres" de Israel, sin relieve social.

Saludo de alegría (cf. Zac 9,9; Sof 3,14), horizonte de salvación (28). Favorecida: la que goza del pleno favor divino; amor de Dios a los israelitas fieles; el Señor está contigo: fórmula usual en Lucas para indicar la solicitud de DIos por un determinado personaje (Lc 1,66; Hch 7,9; 10,38; 11,21; 18,10; cf. Dt 2,7; 20,1, etc). El saludo no provoca temor (cf. 1,12).

Te ha concedido un favor (30: cf. Gn 6,8; Jue 6,17, etc.); Dios miró a Israel con favor en el momento de su elección; la fidelidad de este Israel pobre le asegura ese favor en el presente. José, el descendiente de David (27), no tiene papel alguno en el plan anunciado por el ángel, Jesús (31) = Dios salva; será María quien imponga nombre a su hijo (cf. 1,13), es decir, éste continuará la línea de la madre, no la de José. Hijo del Altísimo (designación divina de alcance universal) (32), no de David, ni de otro padre humano; "ser hijo", no significa solamente nacer por obra de un padre, sino sobre todo heredar la tradición que éste transmite y tener por modelo de comportamiento al padre; no será David el modelo de Jesús; su mensaje vendrá directamente de Dios, su Padre, y sólo éste será modelo de su comportamiento. Grande, por su filiación divina (no sólo "a los ojos del Señor", cf. 1,15); lo llamarán, lo será y será reconocido por tal. David, su padre/antepasado; le corresponde la herencia de David (a través de José), pero el trono no lo obtendrá por pertenecer a su estirpe, sino por decisión de Dios (32; le dará, no "heredará"). En Jesús se cumplirá la promesa dinástica /2 Sm 7,12), pero no será el hijo/sucesor de David (Lc 20,41-44); sino algo completamente nuevo, aunque igualmente perpetuo (Dn 2,22; 7,14). La casa de Jacob (33), las doce tribus, el Israel escatológico.

María no pide pruebas (cf. 1,18), pregunta el modo como esto puede realizarse (34). No vivo con un hombre (lit. "no estoy conociendo varón"): el Israel fiel no espera vida/fecundidad de los hombres, ni siquiera de la línea davídica (José), sino sólo de Dios, aunque no sabe cómo.

Diferencia con Juan Bautista: éste recibe el Espíritu Santo antes de nacer (1,15); Jesús es concebido por obra del Espíritu, la fuerza creadora de Dios (35: fuerza del Altísimo). Te cubrirá con su sombra: se insinúa la idea de "la gloria de Dios" (Éx 40,38; "nube", presencia activa de Dios). La concepción, nuevo acto creador (Espíritu Santo): nace un nuevo Adán, comienza una nueva humanidad. Consagrado, Hijo de Dios, designaciones mesiánicas (Sal 2,7; Lc 4,34). El ángel añade una señal: la fecundidad de Isabel, vieja y estéril, es prueba de la fuerza creadora de Dios (36s).

María no es "una sierva", sino la sierva del Señor (38), representado al Israel fiel (Is 48,8.9.20; 49,3; Jr 46,27s). Su fe contrasta con la incredulidad de Zacarías (1,20). 

viernes, 19 de diciembre de 2014

LECTURAS DEL VIERNES 19 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2014.

PRIMERA LECTURA. Jueces (13,2-7.24-25a):

2Había en Sorá un hombre de la tribu de Dan, llamado Manoj. Su mujer era estéril y no había tenido hijos.
3El ángel del Señor se apareció a la mujer y le dijo:
-Eres estéril y no has tenido hijos. 4Pero concebirás y darás a luz un hijo: ten cuidado de no beber vino ni licor, ni comer nada impuro, porque concebirás y darás a luz un hijo. 5No pasará la navaja por su cabeza, porque el niño estará consagrado a Dios desde antes de nacer. El empezará a salvar a Israel de los filisteos.
6La mujer fue a decirle a su marido:
-Me ha visitado un hombre de Dios que, por su aspecto terrible, parecía un mensajero divino; pero no le pregunté de dónde era ni él me dijo su nombre. 7Sólo me dijo: "Concebirás y darás a luz un hijo; ten cuidado de no beber vino ni licor, ni comer nada impuro, porque el niño estará consagrado a Dios desde antes de nacer haste el día de su muerte".
24La mujer de Manoj dio a luz un hijo y le puso de nombre Sansón. El niño creció y el Señor lo bendijo. 25Y el espíritu del Señor comenzó a agitarlo.

Explicación.

13,2 El tema de la esterilidad de la madre del héroe es común: Sara, Raquel, Ana. El hijo es puro don de Dios.

13,3-5 El esquema completo de anunciación tiene las siguientes piezas: concepción y parto, nombre del niño y su explicación, una dieta, historia futura del niño. Pueden verse los siguientes textos: Gn 16,11-12 (Ismael); Is 7,13-14 (el hijo de Acaz); el patrón pasa al Nuevo Testamento, donde lo utilizan Mateo y Lucas, Mt 1,20-23; Lc 1,11-20.26-37. Aquí falta el nombre, quizá porque Sansón no es nombre teofórico (o alude a una divinidad pagana); en compensación se desarrolla el motivo de la dieta, de acuerdo con el destino del héroe; es decir, ni a través de su madre deberá tocar el vino la criatura. Su destino será "comenzar" lo que seguirán otros, Samuel, Saúl y David.

13,7 De ordinario el voto de nazireato era temporal, Nm 6, el caso de Sansón es extraordinario.

13,25 El espíritu del Señor es el elemento dinámico que no dejará quietud al héroe, que lo moverá de modo imprevisible para que cumpla su misión. *= Castrodán.

Salmo. 71,3-6.16-17.

3Sé tú mi roca de morada, siempre accesible,
pues mandaste salvarme.

Mi peña y mi alcázar eres tú.
4Dios mío, líbrame de la mano perversa,
del puño criminal y violento;

5porque tú, mi Señor, fuiste mi esperanza
y mi confianza, Señor, desde mi juventud.
6Nada más nacer me apoyaba en ti,

del vientre materno tú me sacaste.
Para ti mi alabanza continua.
16con la fuerza del Señor entraré
para anunciar tu justicia, sólo tuya.


17Me enseñaste, Dios, desde la juventud
y hasta hoy relato tus maravillas. 
EXPLICACIÓN.
71,3 "Roca de morada" es paradójico; supone el cambio de una consonante respecto a 31,3. Pero, contando con Is 33,16, no intento armonizarlos.

71,5 El primer salto es a la juventud: uso frecuente: 1 Re 18,12; Jr 3,24s; Ez 4,14 etc. Puede ser el tiempo en que se independiza, escoge oficio, se desposa.
71,6 De la juventud salta al nacimiento. Ahora le consta que Dios estaba allí, casi como comadrona: Ex 22,10s. Es dudoso el significado de la palabra que traduzco por
"sacaste".  
71,15b-16 Caben dos interpretaciones, que afectan al término sprwt y al vínculo sintáctico. a) En la línea de número, parafraseo: "me pasaré el día contando, porque para mí no tiene cuento. Entraré ... ": compárese con Sal 139,17s; Eclo 43,28.30. b) En la línea de instrucción, sea conocimiento de libros escritos, sea habilidad en el arte de contar (Eclo 38,24; 44,4); unido a lo que sigue como concesiva. Parafraseo: "aunque no entiendo de letras / no soy experto en narrar, con la fortaleza del Señor entraré ... ". En la segunda interpretación el orante confiesa no pertenecer al gremio de los doctos; pero "fortalecido" por Dios se atreve: cfr. Miq 3,8.

71,17-19 El anciano debilitado se fija en la ''fuerza'' de su Dios; una fuerza ordenada toda a la justicia, una justicia que supera toda dimensión humana. "¿Quién como tú?": Ex 15,11; Sal 35,10; 89,79.  
Trasposición cristiana.

Algunos Padres ponen el salmo en boca de Cristo, tomando vejez por debilidad. Retienen referencias al nacimiento, la instrucción celeste, las tribulaciones, la resurrección.  

Evangelio. Lucas 1,5-25.

5 Hubo en tiempos de Herodes, rey del país judío, cierto sacerdote de nombre Zacarías, de la sección de Abías; tenía por mujer a una descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel.
6 Ambos eran justos delante de Dios pues procedían sin falta según todos los mandamientos y preceptos del Señor.
7 No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y eran ya los dos de edad avanzada.
8 Mientras prestaba su servicio sacerdotal ante Dios en el turno de su sección,
9 le tocó entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso, según la costumbre del sacerdocio;
10 toda la muchedumbre del pueblo estaba fuera orando durante el rito del incienso.
11 Se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso.
12 Zacarías, al verlo, se sobresaltó y lo invadió el temor.
13 Pero el ángel le dijo:
- No temas, Zacarías, que tu ruego ha sido escuchado: tu mujer, Isabel, te dará a luz un hijo y le pondrás de nombre Juan.
14 Será para ti una grandísima alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento,
15 porque va a ser grande a los ojos del Señor; no beberá vino ni licor, se llenará de Espíritu Santo ya en el vientre de su madre
16 y convertirá a muchos israelitas al Señor su Dios.
17 Él precederá al Señor con el espíritu y fuerza de Elías, para reconciliar a los padres con los hijos y enseñar a los rebeldes la sensatez de los justos, preparando así al Señor un pueblo bien dispuesto.
18 Zacarías replicó al ángel:
-¿Qué garantía me das de eso? Porque yo soy ya viejo y mi mujer de edad avanzada.
19 El ángel le repuso:
-Yo soy Gabriel, que estoy a las órdenes inmediatas de Dios, y me han enviado para darte de palabra esta buena noticia.
20 Pues mira, te quedarás mudo y no podrás hablar hasta el día que eso suceda, por no haber dad fe a mis palabras, que se cumplirán en su momento.
21 El pueblo estaba aguardando a Zacarías, extrañado de que tardase tanto en el santuario.
22 Pero cuando salió no podía hablarles, y comprendieron que en el santuario había tenido una visión. ÉL les hacía gestos, pero permanecía mudo.
23 Cuando se cumplieron los días de su servicio, se marchó a su casa.
24 Después de aquello concibió Isabel, su mujer, y estuvo cinco meses sin dejarse ver. Ella se dećia:
25 - Esto se lo debo al Señor, que ahora se ha dignado librarme de esta vergüenza mía ante la gente.


EXPLICACIÓN.

Primera sección del Evangelio (1,5-2,52): Presentación de dos personajes, Juan Bautista y Jesús. De cada uno de ellos Lc va exponiendo en paralelo el anuncio del nacimiento (1,5-25.26-56) y el nacimiento e infancia (1,57-80; 2,1-52).

5-25. En tiempo de Herodes el Grande, que murió el año 4 a.C. Zacarías e Isabel, ambos descendientes de Aarón y observantes intachables de la Ley, representan a la institución judía (v.10: el pueblo), fundada sobre el culto y la Ley. Sin descendencia ni esperanza de tenerla: esterilidad de la institución (5-7).

Zacarías celebra el acto cultual característico del sacerdocio. El santuario, lugar de las manifestaciones divinas; el incienso ofrecido, símbolo de la oración oficial (cf. Sal 141,2). Distinción entre la clase sacerdotal dirigente y el pueblo (10: fuera). El ángel del Señor (11), mensajero divino, identificado a veces con Dios mismo (Gn 16,7; 22,11; Éx 3,2, etc.). Temor: reacción típica en el AT ante lo divino (Jue 6,22; 13,22; Job 4,15, etc.). Ruego de Zacarías (13): del mensaje del ángel se deduce que se refería a la salvación de Israel; pedía una intervención divina que salvase a la nación (cf. 1,67-79). No beberá vino ni licor (15), como los nazireos (Nm 6,3) y los recabitas (Jr 35), Sansón (Jue 13,7), Samuel (1 Sm 1,11 LXX). Por boca del ángel, Dios no promete una renovación institucional (culto y ley), sino suscitar un profeta superior a los antiguos, por estar lleno de Espíritu desde antes de nacer (15). Futuro movimiento de conversión (cf. Jr 3,7.10.14; 18,18) (16). Precursor del Mesías (cf. Mal 3,23s) (17).

Incredulidad de Zacarías (18), a pesar del precedente en Gn 17,15-21; 18,4-15 (Abrahán y Sara): ni el culto ni la observancia le han procurado la fe; la relación del sacerdocio con Dios es puramente formal. La petición de una señal confirma su falta de fe. Yo soy Gabriel (19), es decir, la Fuerza de Dios. Señal (20): la incredulidad de la institución no impedirá el plan de Dios, pero su misión ha terminado (mudo) (21s). Zacarías sólo hablará como profeta, y fuera del templo (1,67). Se cumple lo prometido (23-25). 

jueves, 18 de diciembre de 2014

LECTURAS DEL JUEVES 18 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2014.

Primera Lectura: Jeremías 23:5-8

5Mirad que llegan días -oráculo del Señor- 
en que daré a David un vástago legítimo.
Reinará como rey prudente,
y administrará la justicia
y el derecho en el país;
6en sus días se salvará Judá, Israel habitará en paz,
y le darán el título "Señor, justicia nuestra".

7Mirad que llegan días -oráculo del Señor- en que ya no se dirá: 8"Vive el Señor, que sacó a los israelitas de Egipto", sino que se dirá: "Vive el Señor, que sacó a la estirpe de Israel del país del norte y de todos los países adonde los expulsó, y los trajo a sus tierras".

Explicación.

23,5-6. Adición en futuro indefinido, expresión de esperanza escatológica. De los pastores salta al futuro rey davídico, objeto y alimento de la esperanza mesiánica. Será "vástago legítimo", es decir, descendiente y sucesor, no usurpador. Legítimo también por su gobierno justo (2 Sm 23,3-4 testamento de David). Su nombre, que equivaldría a Yehosedeq (cfr. Ag 1,1; Zac 6,11; Esd 3,2), puede aludir polémicamente a Sedecías (el mismo nombre en otro orden), que no administró la justicia. Además, el componente sdq pertenece a la tradición de Jerusalén.

23,7-8. Nueva adición, que por el tema se vincula al v.3 y enuncia el principio teológico del nuevo éxodo. Con el cambio se actualiza un viejo título de Yhwh. Estos versos se leen también en 16,14-15.

Salmo Responsorial: Salmo 72:1-2, 12-13, 18-19


1Oh Dios, confía tu juicio al rey,
tu justicia a un hijo de rey.
2Que rija a tu pueblo con justicia, a tus afligidos con rectitud. 


12Porque él libra al pobre que pide auxilio,
al oprimido que no tiene protector.
13Que se apiade del pobre y desvalido, 
que salve la vida de los pobres. 
18¡Bendito el Señor Dios de Israel,
el único que hace maravillas! 

19¡Bendito por siempre su nombre glorioso
y que su gloria llene la tierra! 

¡Amén, amén! 


Explicación.

72,1-3 La primera sección presenta a los personajes: Dios, el rey y un escenario de montañas. Dios es la primera palabra del poema. Posee una justicia suya, que ejerce en el gobierno del mundo y que delega para que su pueblo conviva en la justicia: cfr. 2 Cr 19,6. El reyes "hijo de rey", es decir, de estirpe real, davídica, no usurpador; está en función de "tu pueblo", que es de Dios y no suyo, y es hoy un pueblo "afligido": ¿por un dominio extranjero despótico?, ¿por abusos de gobernantes anteriores? "Montes y colinas" pueden representar el paisaje, la configuración de Judá: Ex 15,17; 1 Re 20,23; Is 14,25 etc. 

72,12 Está introducido como motivación: la sumisión o cuanto precede es consecuencia o se justifica "porque" este rey "libra al pobre que clama"; no por su poder militar o económico. 
72,13-14 La repetición de "vida" en ambos versos nos dice que es cuestión de vida o muerte. El rey no está dispuesto a sacrificar a súbditos más humildes, pues estima sumamente la "sangre = vida". "Rescatar" vidas puede ser hacer justicia condenando a muerte al homicida. Creo más probable que "rescatar" se refiera aquí al peligro grave, no al homicidio consumado.
Trasposición cristiana.
La tradición rabínica aplicó este salmo al Mesías; los cristianos lo identificaron con Jesús de Nazaret. Una vez planteada la trasposición global, podemos descubrir resonancias particulares en el NT. Reino eterno: Lc 1,33; universal: Mt 2,2;Ap 15,4; reino de justicia y paz: Mt 5,6.9; Rom 14,17; 1 Co 1,30; Ef 2,14; Sant 3,18; victoria sobre el opresor: Lc 11,21 s; Ap 17, 15; a favor de los pobres: Mt 5,2; Lc 4,18; 7,22; rescatar o vengar: Tit 2,14; Mt 20,28; Ap 6,10. Que viva: Ap 1,18; Rom 6,9; reconocimiento universal del nombre: Flp 2,10; Ap 14,6. La lista se podría ampliar fácilmente. 

Evangelio: Mateo 1:18-25

18 Así nació Jesús el Mesías: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.
19 Su esposo, José, que era hombre justo y no quería infamarla, decidió repudiarla en secreto.
20 Pero, apenas tomó esa resolución, se le apareció en sueños el ángel del Señor, que le dijo:
                       - José, hjjo de David, no tengas reparo en llevarte contigo a María, tu mujer, porque la criatura que lleva en su seno viene del Espíritu Santo.
21 Dará a luz un hijo, y le pondrás de nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.
                      22 Esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el profeta:
                      23 Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán de nombre Emanuel (Is 7,14). (Que significa "Dios con nosotros").

                      24 Cuando se despertó José, hizo lo que le había dicho el ángel del Señor y se llevó a su mujer a su casa;
25 sin haber tenido relación con él, María dio a luz un hijo, y él le puso de nombre Jesús.

EXPLICACIÓN.

18 - 25.          Nacimiento virginal por obra del Espíritu Santo: nueva creación, que supera la descrita en Gn 1,1ss. En Jesús, la creación del hombre alcanza su plenitud: es al mismo tiempo novedad absoluta y culminación de un proceso histórico. Justo (19): israelita fiel a los mandamientos de Dios, figura del "resto de Israel". Por su amor o fidelidad a Dios (22,37) quiere cumplir la Ley, que lo obligaba a repudiar a María; su amor al prójimo (22,39) le impedía infamarla. De ahí su decisión (19). Jesús (21) (Dios salva) =Josué, el que introdujo al pueblo en la tierra prometida. Salvar de los pecados, de un pasado de injusticia.Emmanuel (23), Dios con nosotros: no un mero enviado divino, sino presencia de Dios en la tierra.