sábado, 5 de mayo de 2018

LECTURAS DEL SÁBADO 5 DE MAYO DEL AÑO 2018

Primera Lectura: Hechos 16,1-10
1 Llegó a Derbe y luego a Listra. Resultó que había allí un cierto discípulo, de nombre Timoteo de madre judía creyente, pero de padre griego.
2 Éste gozaba de buena reputación entre los hermanos de Listra e Iconio.
3 Por eso quiso Pablo que se fuera con él y lo circundidó por causa de los judíos que vivían en aquella región, pues todos sabían que su padre era griego.
4 Al pasar por las ciudades les comunicaban los decretos sancionados por los apóstoles y responsables de la ciudad de Jerusalén, para que los observasen.
5 Las comunidades, pues, se robustecían en la fe y crecían en número de día en día.
6 Mientras tanto ellos atravesaron Friga y la región de Galacia, pues el Espíritu Santo les había impedido exponer el mensaje en la provincia de Asia.
7 Al llegar al confín de Misia intentaron dirigirse a Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo consintió.
8 Entonces cruzaron Misia y bajaron a Tróade.
9 Aquella noche Pablo tuvo una visión: se le apareció un macedonio que, de pie, le suplicaba:
- ¡Pasa aquí a Macedonia y ayúdanos!
10 Apenas tuvo la visión, nos esforzamos por salir inmediatamente para Macedonia, convencidos de que Dios nos había llamado a nosotros a darles la buena noticia.

EXPLICACIÓN.
                   Segunda fase de la misión: Macedonia y Grecia (16,1-18,23): Se caracteriza por la contemporización de Pablo (16,1-4) y los impedimientos puestos por el Espíritu al principio de la misión para encaminarla hacia Europa (16,5-10). En la primera etapa, Filipos, alternarán la conversión de una prosélita judía (16,11-15) con el espíritu de adivinación del paganismo (16,16-24) y la conversión del carcelero pagano (16,25-40). Las siguientes etapas serán Tesalónica (17,1-9) y Berea (17,10-15), en las que Pablo polemiza y es perseguido por los judíos; Atenas, donde su fracaso será manifiesto (17,16-34), y Corinto, donde el Señor alentará a Pablo (18,1-17). Termina con un epílogo que pone fin a la segunda fase de la misión (18,18-23).

                 1 - 4. La segunda fase comenzaba, sin duda, con el encabezamiento conservado por la rec. occ.: "Después de atravesar estas naciones, llegó a Derbe, etc." (1a), es decir, después de cumplir el encargo de la carta sinodal continuó el viaje hasta alcanzar las ciudades que ya había visitado, pero empezando por las últimas (cf. 14,20b-21.8-20a).

                  Timoteo, presentado como personaje representativo de un estamento ("cierto discípulo"), judío por parte de madre, era muy estimado en la comunidad cristiana de Listra, de origen pagano. Su circuncisión hecha por Pablo para congraciarse a los judíos de la región, que habían roto definitivamente con él (cf. 14,19), muestra la actitud contemporizadora de éste (1b-3). La circuncisión incorporaba a Israel y comprometía a observar la Ley (15,5). Aunque Pedro había dejado claro que la Ley no tenía validez para los paganos ni para los mismos judíos (15,10s), Pablo sigue creyendo en la posición privilegiada de Israel, sostenida por Santiago (cf. 15,14-21) y predicada antes por él (cf. 13,26): por esto promulga las prescripciones del concilio más allá del ámbito señalado por éste (cf. 15,23) (4).

                   La rec. occ. puntualiza: "Mientras atravesaban las ciudades, predicaban y les transmitían con toda valentía que el Señor Jesús es el Mesías, al tiempo que les comunicaban las prescripciones de los apóstoles, etc.".
                     5 - 10. Lc contrasta el robustecimiento de las comunidades (5s, cf. 9,31s, donde se usa la misma fórmula de contraste) con los impedimentos que conducen a los misioneros a un callejón sin salida (6-8). Pero una visión los saca de la perplejidad ("noche"), indicándoles el camino a seguir: un representante ("cierto individuo") de Macedonia los invita a pasar a Europa en su ayuda (9).

                    Aparece aquí, por primera vez en el texto ordinario, un grupo anónimo que acompaña a Pablo, en determinadas ocasiones y que habla en primera persona del plural (10). Lc se sirve en Hch, de ese artificio literario para indicar o corroborar que una determinada iniciativa proviene del Espíritu, como muy bien ha entendido la rec. occ. (que los había anticipado ya en 11,28): "Vueto en sí (Pablo), nos contó la visión, y comprendimos que el Señor nos había llamado a dar la buena noticia a los habitantes de Macedonia".
Salmo Responsorial:100,1-3.5
1Vitorea al Señor, tierra entera,
2servid al Señor con alegría
entrad a su presencia aclamando.
3Sabed que el Señor es Dios,
él nos hizo y somos suyos,
pueblo suyo y ovejas de su aprisco.
5«El Señor es bueno, su misericordia es eterna,
su fidelidad de edad en edad».

EXPLICACIÓN.
100 Himno con invitatorio ampliado y motivación simplificada. El invitatorio se articula en siete imperativos, de los cuales el central da contenido concreto a la alabanza. El último verso es el texto de la bendición. En un horizonte universal, de "la tierra entera" se coloca la elección de un rebaño. El contexto es cúltico, como una procesión de "entrada": "puertas, atrios, presencia".
100,2. "Servid" puede tener sentido genérico, venerar, o restringido, dar culto.
100,3. "Sabed" es imperativo raro: tiene el peso de reconocer. El complemento "nos" se estrecha al pueblo. "Nos ha hecho" físicamente por la bendición patriarcal de la fecundidad (Gn 12,2); políticamente, haciendo de una masa de esclavos una nación libre; religiosamente por la alianza.
100,5. "Bondad, fidelidad y lealtad" forman parte de la proclamación litúrgica, desde Ex 34,6 en adelante.  
Transposición cristiana.
"Nos hizo" se puede ensanchar para que abarque a todos los hombres (Hch 17,26); se puede estrechar a la Iglesia como rebaño del buen pastor (Jn 10,12-16). 
Evangelio: Juan 15,18-21
18. Cuando el mundo os odie, tened presente que primero me ha odiado a mí.
19. Si pertenecierais al mundo, el mundo os querría como a cosa suya, pero como no pertenecéis al mundo, sino que al elegiros yo os saqué del mundo, por eso el mundo os odia.
20. Acordaos del dicho que yo mismo os cité: “No es un siervo más que su señor”. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han vigilado mi mensaje, también el vuestro lo vigilarán.
21. Todo eso lo harán contra vosotros por ser de los míos, porque no quieren reconocer al que me envió.
EXPLICACIÓN.
                 El mundo (18), nombre colectivo, designa al círculo o sistema de poder que organiza la sociedad, y a sus adeptos. En este contexto designa a todo sistema injusto. Odio, cf. 3,20; 7,7. El favor o la desgracia ante “el mundo” depende de la aceptación o no de sus valores (19); los discípulos han roto con él, al optar por Jesús, opción confirmada por su elección. Éste es el éxodo al que Jesús invita: el paso de la esclavitud a la libertad (8,36), de la muerte a la vida (5,24).
                 Jesús repite la primera parte del proverbio citado antes (13,16; el amor significa servicio mutuo) (20), para mostrarles que la persecución es la consecuencia inevitable de la práctica del servicio a los hombres (cf. 5,16). La actitud de los partidarios del sistema ante Jesús y los suyos es la de sospecha continua (vigilarán), porque la propuesta de una alternativa los irrita y los alarma. Los dirigentes se han negado a reconocer que Jesús era el enviado del Padre (21); han creado una imagen falsa de Dios (5,37s; 8,55) y por eso se oponen al verdadero. El que ellos adoran se hace cómplice de la opresión, puesto que en su nombre ejercen su dominio (5,10; 9,14-24). No pueden tolerar al Dios que está a favor del hombre y lo libera.
SÍNTESIS.
                 La paz entre el sistema injusto y la comunidad de Jesús es imposible. Los discípulos han roto con el mundo; de ahí la persecución solapada o manifiesta. El grupo cristiano es sospechoso. La razón profunda de la hostilidad es la que el orden injusto tiene contra Dios mismo. Aceptará a un dios que legitime la injusticia, pero no al que se presenta en Jesús.

viernes, 4 de mayo de 2018

LECTURAS DEL VIERNES 4 DE MAYO DEL AÑO 2018

Primera Lectura: Hechos 15,22-31
RESOLUCIÓN DE LA ASAMBLEA.

22 Entonces decidieron los apóstoles y los responsables, de acuerdo con la entera comunidad, elegir a algunos de ellos y enviarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé: eligieron a Judas el llamado Barsabá, y a Silas, hombres con ascendiente entre los hermanos,
23 para mandarles por su medio este escrito:
24 "Los apóstoles y vuestros hermanos los responsables saludan a los
hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia procedentes del paganismo.
Nos hemos enterado de que algunos de los nuestros han ido desde
aquí y os han alarmado y perturbado el ánimo con sus palabras, sin
encargo nuestro.
25 Por eso hemos decidido por unanimidad elegir a algunos y enviároslos
con nuestros queridos Bernabé y Pablo,
26 hombres que han dedicado sus vidas a la causa de nuestro Señor, Jesús
Mesías.
27 En consecuencia mandamos a Judas y Silas, que os referirán lo mismo
de palabra.
28 Porque hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más
cargas que las indispensables:
29 abstenerse de carne sacrificada a los ídolos, de comer sangre o
animales estrangulados, y de contraer uniones ilegales. Haréis bien en
guardaros de todo eso. Salud".
30 Ellos, pues, se despidieron y bajaron a Antioquía, donde congregaron a la asamblea y entregaron la carta.
31 Al leerla se alegraron de aquellas palabras de aliento.
EXPLICACIÓN.
                 Pedro se había pronunciado en favor de la libertad total frente a la Ley tanto para los paganos como para los judíos creyentes; Santiago retiene la obligatoriedad de la Ley para los creyentes judíos y, aunque renuncia a integrar a los convertidos del paganismo en el Israel mesiánico, les exige un estatuto jurídico que les permita convivir con el Israel verdadero.

                 El pleno de la asamblea (apóstoles, responsables y comunidad) decide enviar unos delegados a Antioquía con la carta sinodal (22-23a). En el encabezamiento de la carta se menciona a los que han aceptado el compromiso zanjado de antemano por Santiago, los dirigentes, y a los destinatarios del mal llamado "decreto apostólico" (de hecho es un compromiso entre los apóstoles con Pedro a la cabeza y los responsables presididos por Santiago), a saber, las comunidades establecidas en las regiones de Siria y Cilicia (23).

                  Se empieza descalificando a los perturbadores (24). Se cita en primer lugar la decisión tomada en el pleno de la asamblea: el envío de unos delegados (25, cf. v.22), y se alaba después la plena dedicación de los misioneros (26). Se menciona el envío de dos delegados, encargados de entregar la carta y de ratificar de palabra su contenido (27).

                  Para terminar se notifica la decisión, compromiso alcanzado entre la postura abierta defendida por Pedro (la misma que Bernabé y Pablo habían adoptado desde el momento en que la buena noticia fue predicada a los paganos, cf. 11,20-26) y la radical sostenida por los judaizantes (15,1.5); se expresa en la fórmula: "Hemos decidido el Espíritu Santo y nosotros", en la que se reflejan ambas posturas, como se demuestra en la continuación: "no imponeros más cargas (tesis de Pedro, siguiendo al Espíritu) que las indispensables (tesis de Santiago, ratificada por los dirigentes): abstenerse, etc." (28s, cf. 15,19s; 21,25).

                 En todo momento se mantiene la distinción entre la resolución unánime de la asamblea de enviar a unos delegados (vv. 22.25) y el compromiso alcanzado por los dirigentes (v.28) a instancias de Santiago (vv.19s).

                  Entrega de la carta a la comunidad de Antioquía (30). Alegría porque no ha prevalecido la tesis de los creyentes fariseos (cf. vv. 1.5): "por aquellas palabras de aliento" (lit. "por aquella exhortación", propia del Espíritu Santo, cf. 9,31) (31).
Salmo Responsorial: 57,8-12
8Mi corazón está firme, oh Dios,
mi corazón está firme:
cantaré y tañeré.

9 ¡Despierta, honor mío!
iDespertad, cítara y arpa!
Despertaré a la aurora.

10Te daré gracias ante los pueblos, Señor,
tañeré para ti ante las naciones:

12 iAlzate sobre el cielo, oh Dios,
y llene la tierra tu gloria!


EXPLICACIÓN.

57,8-12 Está construido como himno minúsculo: preparativos (Bs), cohortativos (10), motivación (11), invocación final (12). Su objeto es la endíadis clásica, fidelidad y
lealtad, ya mencionada en el v. 4. 
57,8-9 Personifica los instrumentos musicales como miembros de un coro, y a la aurora, para que adelante su cita matutina. 
57,9 "Honor mío": referido al orante, como sustituto del pronombre yo (Gn 49,6; Sal 7,6); o referido al Señor, que es "mi gloria" (Sal 3,4). 
57,12 Para el carácter luminoso de kabod: Ex 16,10; Is 60,1; Ez 1,28 etc.  
Transposición cristiana. 
El cántico de Zacarías anuncia la salvación como sol que nace: Lc 1,78. En el acostarse y levantarse leen los antiguos un símbolo de la muerte y resurrección del Mesías. Algunos himnos litúrgicos matutinos explotan la simbología del amanecer. 
Evangelio: Juan 15,12-17
12. Éste es el mandamiento mío: que os améis unos a otros igual que yo os he amado.
13. Nadie tiene amor más grande por los amigos que uno que entrega su vida por ellos.
14. Vosotros sois amigos míos si hacéis lo que os mando.
15. No, os llamo siervos, porque un siervo no está al corriente de lo que hace su señor; a vosotros os vengo llamando amigos, porque todo lo que le oí a mi Padre os lo he comunicado.
16. No me elegisteis vosotros a mí, os elegí yo a vosotros y os destiné a que os pongáis en camino, produzcáis fruto y vuestro fruto dure; así, cualquier cosa que le pidáis al Padre en unión conmigo, os la dará.
17. Esto os mando; que os améis unos a otros.
EXPLICACIÓN.
                El mandamiento que constituye la comunidad y le da su identidad (13,34) es, al mismo tiempo, el fundamento de la misión (12). Donde no existe comunidad de amor mutuo como alternativa a la sociedad injusta, no puede haber misión. Señala Jesús cuál es la cima del amor (13,34: Igual que yo os he amado) (13). Explica la adhesión en términos de amistad (15), que nace de la comunidad de espíritu y de la común vivencia de entrega. Ha pasado de la metáfora local (15,4: seguir insertados en la vid) a la relación personal (amigos). Requiere que la relación con él sea de amistad. Siendo el centro del grupo, no se coloca por encima de él: quiere ser compañero de los suyos en la tarea común. En contexto de misión, la amistad significa la colaboración en un trabajo que se considera común a todos y responsabilidad de todos. La igualdad y el afecto crean la libertad. La diferencia entre el siervo y el amigo se basa en la confianza. Ésta es total: a sus discípulos Jesús se lo ha comunicado todo.
                La elección es la de todo discípulo (16). En cierto modo, Jesús ha elegido a la humanidad entera, pues ha venido a salvar al mundo (3,17; 12,47); al acercarse el hombre, esa elección queda concretada y realizada por la acogida de Jesús. La frase expresa la experiencia de cada cristiano, pues éste, aunque consciente de su opción libre, sabe que no puede atribuir sólo a su iniciativa la condición de miembro de la comunidad de Jesús. La elección se hace para la misión; los discípulos son colaboradores de Jesús. Él espera que la labor de los suyos tenga un efecto duradero que vaya cambiando la sociedad (que vuestro fruto dure). La dedicación a realizar las obras de Dios (9,4), que es la sustancia de la misión, pone a disposición de los discípulos la fuerza del Padre. A través de ellos se vierte el torrente de su amor.
                Para terminar la sección sobre el amor, repite Jesús su mandamiento (cf.12 )(17), condición para estar vinculados a él y producir fruto. La repetición es, al mismo tiempo, un aviso: si no existe esa calidad de amor, falta lo esencial.
SÍNTESIS.
                 Identificado con Jesús y su mensaje, el grupo tiene su pleno apoyo. La actividad de la comunidad hace llegar a los hombres el amor del Padre que ofrece vida. Jesús excluye la adhesión y el amor propios de siervos o súbditos: deben ser amistad que llega a dar la vida por los amigos. La misión adquiere así una dimensión nueva: los discípulos se dedicarán con él a una labor que sienten como propia; no serán siervos de un señor, sino hombres libres, amigos que comparten su alegría en la tarea común.

jueves, 3 de mayo de 2018

LECTURAS DEL JUEVES 3 DE MAYO DEL AÑO 2018

PRIMERA LECTURA. 1 Corintios 15,1-8.
1Os recuerdo ahora, hermanos, el evangelio que os prediqué, 2ese que aceptasteis, ese en que os mantenéis, ese que os está salvando..., si lo conserváis en la forma como yo os lo anuncié; de no ser así, fue inútil que creyerais.
                    3Lo que os transmití fue, ante todo, lo que yo había recibido: que el Mesías murió por nuestros pecados, como lo anunciaban las Escrituras, 4que fue sepultado y que resuctió al tercer día, como lo anunciaban las Escrituras; 5que se apareció a Pedro y más tarde a los Doce. 6Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez: la mayor parte viven todavía, aunque algunos han muerto. 7Después se le apareció a Santiago, luego a los apóstoles todos.
                   8Por último se me apareció también a mí, como al nacido a destiempo. 

Explicación.
Se trata probablemente de otra cuestión propuesta a Pablo en la carta de los corintios (cf. 7,1). La resurrección significa la vida después de la muerte; esa promesa de vida para siempre, realizada ya en Jesús, es la base de la fe cristiana. La esperanza se convierte en certeza ante la experiencia cristiana de Jesús vivo y activo en la comunidad (1-2).

              Pablo expone los testimonios transmitidos de la resurrección de Jesús; tal fue su mensaje y en ese mensaje se fundó la adhesión de los corintios al Señor. El texto de Pablo puede reflejar profesiones de fe en uso en las iglesias. Murió por nuestros pecados... Escrituras (3), cf. Is 53,8s. Resucitó... Escrituras (4); solía aducirse Sal 16,10 (cf. Hch 13,35). A Pedro (5) ("Cefas"), cf. Lc 24,34; a los Doce, en realidad, a "los Once", Mt 28,16s.

             La aparición del Señor a Pablo es colocada al mismo nivel que las anteriores (8).

SALMO. 19,2-5.
2 Los cielos proclaman la gloria de Dios,
pregona el firmamento la actividad de sus manos.
3 Un día le pasa el mensaje a otro día,
una noche le informa a otra noche.
4 Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que so oiga su voz,
5 a toda la tierra alcanza su discurso,
a los confines del orbe su lenguaje.
Allí le ha plantado una tienda al sol:

Explicación.
19,2-5a Primera sección. Ex abrupto introduce el poeta a sus colosales personajes, ocupados en hablar. Cielos y firmamento representan espacios personificados. La tierra es el lugar donde el público escucha. Días y nocnes son tiempos personificados, repartidos en dos filas, sin contigüedad: día y noche no se hablan.

¿Cómo hablan esos personajes? Se acumulan términos del campo semántico del lenguaje. Es un lenguaje peculiar: no tiene palabras o lexemas, dbrym; no tiene sentencias o sintagmas, ´mr; ni siquiera tiene fonemas qwl. Sin embargo se propaga a todas partes y es inteligible: lenguaje universal anterior y superior a la confusión babélica. Su tema es la gloria (cfr. Is 6,3) y la acción o actividad.

EVANGELIO. Juan 14,6-14.
6. Respondió Jesús:
- Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie se acerca al Padre sino por mí.
7. Si llegáis a conocerme del todo, conoceréis también a mi Padre; aunque ya ahora lo conocéis y lo estáis viendo presente.
8. Felipe le dijo:
- Señor, haz que veamos al Padre, y nos basta.
9. Jesús le contestó:
-Tanto tiempo como llevo con vosotros y ¿no has llegado a conocerme, Felipe? Quien me ve a mí está viendo al Padre; ¿cómo dices tú: “Haz que veamos al Padre”?
10. ¿No crees que yo estoy identificado con el Padre y el Padre conmigo? Las exigencias que yo os propongo no las propongo como cosa mía: es el Padre, quien, viviendo en mí, realiza sus obras.
11. Creedme: yo estoy identificado con el Padre y el Padre conmigo; y si no, creedlo por las obras mismas.
12. Sí, os lo aseguro: Quien me presta adhesión, hará obras como las mías y aun mayores; porque yo me voy con el Padre,
13. y cualquier cosa que pidáis en unión conmigo, la haré; así la gloria del Padre se manifestará en el Hijo.
14. Lo que pidáis unidos a mí, yo lo haré.

EXPLICACIÓN.

El camino (6) supone una meta; la verdad, un contenido, que es la vida (1,4). Jesús es la vida porque es el único que la posee en plenitud y puede comunicarla (5,26). Por ser la vida plena es la verdad total, es decir, puede conocerse y formularse como la plena realidad del hombre y de Dios. Es el único camino, porque sólo su vida y su muerte muestran al hombre el itinerario que lo lleva a realizarse. Para el discípulo, Jesús es la vida, porque de él la recibe; esta nueva vida experimentada y consciente es la verdad; el camino, la asimilación progresiva a Jesús, da un carácter dinámico de crecimiento a su vida y verdad. El Padre no está materialmente lejano, el acercamiento a él es el de la semejanza.

El Padre está presente en Jesús (7). La petición de Felipe (8) denota su falta de comprensión. Había visto en Jesús al Mesías que podía deducirse de la Ley y los Profetas (1,43-45); no ha comprendido que Jesús no es la realización de la Ley, sino del amor y la lealtad de Dios (1,14.17). En el episodio de los panes (6,5-7) no comprendía la alternativa de Jesús. Sigue en las categorías de la antigua alianza. Ve en Jesús al enviado de Dios (cf. 12,13), pero no la presencia de Dios en el mundo.

Jesús le contesta con una queja (9). La convivencia con él, ya prolongada, no ha ampliado su horizonte. La presencia del Padre en Jesús es dinámica (10); a través de él ejerce su actividad. Las exigencias de Jesús reflejan las múltiples facetas del amor, lo concretan y lo acrecientan; por eso comunican Espíritu y vida (3,34; 6,63) y hacen presente a Dios mismo, que es Espíritu (4,24); formulan la acción del Padre en Jesús y, por su medio, con los hombres. Total sintonía de Jesús con el Padre (11). El último criterio, las obras.

La obra de Jesús ha sido sólo un comienzo, el futuro reserva una labor más extensa (12). Las señales hechas por Jesús no son, pues, irrepetibles por lo extraordinarias; son obras que liberan al hombre; ofreciéndole vida. Con este dicho da ánimos a los suyos para el futuro trabajo; la liberación ha de ir adelante. Jesús cambia el rumbo de la historia; toca a los suyos continuar en la dirección marcada por él. Los discípulos no están solos en su trabajo ni en su camino, Jesús seguirá actuando con ellos. A través de Jesús, el amor del Padre (su gloria) seguirá manifestándose en la ayuda a los discípulos para su misión (13). La oración de la comunidad expresa su vinculación a Jesús (14); se hace desde la realidad de la unión con él y a través de él, pidiendo ayuda para realizar su obra.

SÍNTESIS.
La comunidad de Jesús tiene que recorrer un camino, metáfora que expresa el dinamismo de la vida, que es crecimiento. El hombre se realiza por el camino de la solidaridad y la entrega. Jesús acompaña siempre a los suyos en ese camino. El Padre estará con ellos, pero su presencia no será estática, como un templo, sino también itinerante y activa. 

miércoles, 2 de mayo de 2018

LECTURAS DEL MIÉRCOLES 2 DE MAYO DEL AÑO 2018

2 OPCIONES.

1ª OPCIÓN.

Primera Lectura: Hechos 15,1-6
1 Unos que habían bajado de Judea se pusieron a enseñar a los hermanos:
- Si no os circuncidáis conforme a la tradición de Moisés, no podéis salvaros.
2 Se produjo un altercado y una seria discusión con Pablo y con Bernabé, y determinaron que Pablo y Bernabé, con algunos más de ellos, subieran a Jerusalén a consultar a los apóstoles y responsables sobre aquella cuestión.
3 Así pues, la comunidad los proveyó para el viaje, atravesaron Fenicia y Samaría refiriendo la conversión de los paganos y causando gran alegría en todos los hermanos.
4 Llegados a Jerusalén, fueron recibidos por la comunidad de los apóstoles y los responsables y les contaron lo que Dios había hecho con ellos.
5 Pero algunos de la facción farisea, que se habían hecho creyentes, se levantaron para decir:
- Hay que circuncidarlos y mandarles que observen la Ley de Moisés.
6 Se reunieron entonces los apóstoles y los responsables para examinar el asunto.

EXPLICACIÓN.
 
                 La asamblea de Jerusalén (15,1-4): Comprende cinco momentos, dispuestos en forma concéntrica por contribuir a la vez un paréntesis en la misión y ser su punto crucial: conflicto en Antioquía (1s), intermedio (3-5), asamblea propiamente dicha (6-29), intermedio (30-35), nuevo conflicto en Antioquía (36-41).

                 1s. Ofensiva de los judeocreyentes contra la apertura a los paganos de la comunidad antioquena: No es posible la salvación sin hacerse antes judío; la rec. occ. distingue muy bien la doble condición que tratan de imponerles: "si no os circuncidáis y no observáis la tradición de Moisés" (1, cf. 21,21).

                 Pablo y Bernabé defienden su postura; gran tensión en la comunidad; decisión de enviar una representación a Jerusalén para aclarar de una vez la cuestión (2). La rec. occ. en lugar de "y determinaron...", precisa: "Pablo, en efecto, sostenía vigorosamente que debían permanecer como estaban cuando habían creído (cf. 11,23); pero los que habían venido de Jerusalén les ordenaron -a Pablo y Bernabé y algunos otros- que subieran para comparecer en Jerusalén ante los apóstoles y responsables, a fin de que fueran juzgados por ellos sobre aquella cuestión".

                3 - 5. De camino, ante las comunidades cristianas de origen pagano o samaritano, cuentan la conversión de los paganos, provocando en todas ellas gran alegría (3). En Jerusalén, en cambio, ante los apóstoles y los responsables de la comunidad judeocreyente, sólo hacen referencia a los beneficios que Dios les ha hecho a ellos personalmente (cf. 14,27); no se constata alegría alguna (4).

                Intervienen entonces los elementos más conservadores de la comunidad jerosolimitana, de procedencia farisea, los mismos que habían provocado el conflicto en Antioquía, como muy bien especifica la rec. occ.: "Pero los que les habían ordenado que subieran para comparecer ante los responsables intervinieron diciendo -algunos de la facción farisea que se habían hecho creyentes-: Hay que etc.'" (Un paréntesis análogo, entre el verbo "decir" y el contenido del discurso o dicho, en 1,15.) (5a). La circuncisión es obligatoria y comporta, además, la observancia de la Ley de Moisés (5b, cf. Gál 5,3).
                Reunión de la asamblea, compuesta solamente por los apóstoles y los responsables (6). La comunidad está presente también, pero no tiene voz ni voto en el debate (cf. v.12).
Salmo Responsorial: 122,1-5.

1¡Qué alegría cuando me dijeron
«Vamos a la casa del Señor»!
2¡Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén!
4adonde suben las tribus,
las tribus del Señor;
según la costumbre de Israel,
a dar gracias al nombre del Señor.
5Allí reside el tribunal de justicia,
el tribunal del palacio de David.

EXPLICACIÓN.


122,1-2 Concentra los dos momentos extremos de la romería: el anuncio de la partida y la llegada, saltándose el viaje con su fatiga: cfr. Sal 84. 
122,3-5 Predicados de la ciudad. Su trazado, con casas unidas formando calles; el templo donde se unen las tribus para alabar al Señor: cfr. Sal 65,2; la administración central de la justicia en un tribunal supremo. La imagen supone una nación unificada, con un centro religioso y político: ¿refleja una realidad. un recuerdo, una aspiración? Mucho depende de la datación del salmo.
Transposición cristiana.
Creo que se han de leer sobre el fondo de este canto de peregrinación las palabras de Jesús al avistar la ciudad: Lc 18,41-44. El destino de Jerusalén lo recoge la Iglesia celestial según Ap: tronos 20,4.11-15; belleza 21,11-21; doce (puertas) 21,12-14; no templo 21 ,22s.

Evangelio: Juan 15,1-8
La comunidad en expansión. (Jn 15, 1-6)
 
1. Yo soy la vid verdadera, mi Padre es el labrador.
2. Todo sarmiento que en mí no produce fruto, lo corta, y a todo el que produce fruto lo limpia, para que dé más fruto.
3. Vosotros estáis limpios por el mensaje que os he comunicado.
4. Seguid conmigo, que yo seguiré con vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí solo si no sigue en la vid, así tampoco vosotros si no seguís conmigo.
5. Yo soy la vid, vosotros los sarmientos. El que sigue conmigo y yo con él, ése produce mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada.
6. Si uno no sigue conmigo, lo tiran fuera como al sarmiento y se seca; los recogen, los echan al fuego y se queman.
7. Si seguís conmigo y mis exigencias siguen entre vosotros, pedid lo que queráis, que se realiza.
8. En esto se ha manifestado la gloria de mi Padre, en que hayáis comenzado a producir mucho fruto por haberos hecho discípulos míos.

EXPLICACIÓN.

                    1-6. La vid o viña era el símbolo de Israel como pueblo de Dios (Sal 80,9; Is 5,1-7; Jr 2,21; Ez 19,10-12). La afirmación de Jesús (1) se contrapone a estos textos; no hay más pueblo de Dios (vid y sarmientos) que la nueva humanidad que se construye a partir de él (cf. 1,9: la luz verdadera; 6,32; el verdadero pan del cielo). Como en el AT, es Dios, ahora llamado el Padre, quien ha plantado y cuida esta vid.

Advertencia severa (2) que define la misión de la comunidad. Jesús no ha creado un círculo cerrado, sino un grupo en expansión: todo miembro tiene un crecimiento que efectuar y una misión que cumplir. El fruto es el hombre nuevo, a nivel de individuo y comunidad, y a nivel de expansión; no se produce fruto cuando no se comunica la vida que se recibe; el que se niega a amar y no hace caso al Hijo, se coloca en la zona de la tiniebla (3,36). Es aquel que pertenece a la comunidad pero no responde al Espíritu.

                     Quien practica el amor tiene que seguir un proceso ascendente, un desarrollo, hecho posible por la limpia que el Padre hace. Elimina factores de muerte, haciendo que el discípulo sea cada vez más auténtico y más libre, y aumente así su capacidad de entrega y su eficacia. Pretende acrecentar el fruto: fruto de madurez en el discípulo, fruto de nueva humanidad.

                      Hay una limpieza inicial (cf. 13,10) y otra sucesiva para el crecimiento. Sintetizando datos, la limpieza o purificación la produce la opción por el mensaje de Jesús, que es el del amor. Éste separa del mundo injusto y quita, por tanto, el pecado (1,29). El mensaje, en cuanto se hace práctica en la vida del discípulo, se identifica con el Espíritu, dinamismo del amor. La actividad del amor sigue efectuando la purificación. Según el significado de “limpio/puro” sólo quien practica el amor agrada a Dios (cf. 14,23).
Jesús exhorta a sus discípulos a renovar su adhesión a él (4), en función del fruto que han de producir. La unión mutua entre Jesús y los suyos, vistos aquí como grupo, es la condición para la existencia de la comunidad, para su vida y para el fruto. El sarmiento/discípulo no se mantiene vivo (vida=amor) si se corta de la fuente de la vida/amor.

                    Repite Jesús su afirmación primera (5). Entre él y los suyos existe una unión íntima: la misma vida circula en él y en ellos, gracias a la asimilación a él (6,56: comer su carne y beber su sangre): mucho fruto, cf. 12,24. Quien rechaza el amor renuncia a la vida (6); la muerte en vida acaba en la muerte definitiva.
                    7-8.   Sigue el tema de la fecundidad (7); el fruto se apoya también en la eficacia de la petición. Jesús se hace colaborador en la tarea de los suyos, sin límite alguno (lo que queráis). La respuesta a las exigencias concretas del amor crea el ambiente de la comunidad (entre vosotros, cf. 5,38). La sintonía con Jesús, creada por el compromiso a favor del hombre, establece su colaboración activa con los suyos. “Pedir” significa afirmar la unión con Jesús y reconocer que la potencia de vida procede de él.
La gloria, que es el amor del Padre (8), se manifiesta en la actividad de los discípulos, que trabajan a favor de los hombres. 

SÍNTESIS.

                    La existencia de la humanidad nueva en medio de la sociedad injusta no depende de una institución, sino de la participación de la vida de Jesús. Él crea la alternativa al “mundo” opresor: la sociedad del amor mutuo, expresión de la vida y ambiente de la libertad, que trabaja por incluir a la humanidad entera.
El compromiso cristiano es el dinamismo de una experiencia que busca comunicarse. La unión con Jesús y el Espíritu que él infunde llevan necesariamente a la actividad. El fruto tiene un doble aspecto inseparable: el crecimiento personal y comunitario y la expansión de la vida en la humanidad.

2ª OPCIÓN.

Primera lectura. 1 Jn 5,1-5.

51Quien cree que Jesús es el Mesías ha nacido de Dios, y quien ama al que da el ser ama también a todo el que ha nacido de él.
2Ésta es la señal de que amamos a los hijos de Dios, que amamos a Dios cumpliendo sus mandamientos, 3porque amar a Dios significa cumplir sus mandamientos.
Sus mandamientos no son una carga, 4porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. 5Pues, ¿quién puede vencer al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?

EXPLICACIÓN.

1-5. La fe/adhesión a Jesús-hombre como Mesías salvador es señal de haber nacido de Dios, es decir, de haber recibido su Espíritu. Se opone el autor a los que minusvaloraban la humanidad de Jesús, afirmando que «el Mesías» es una realidad celeste que descendió sobre Jesús en su bautismo y se separó de él antes de su crucifixión. La muerte del hombre Jesús, fundamento del compromiso cristiano de amor a los hombres, no tenía valor para ellos ni, por tanto, se sentían vinculados por ese compromiso.

El Espíritu instaura la relación Padre-hijo entre el hombre y Dios, y amar al Padre lleva consigo amar a todos los que a él se parecen (1).

El autor ha mostrado que el amor tiene su origen en Dios y que el amor a Dios, reflejo del que él nos tiene, se demuestra con el amor a los hermanos. Ahora considera lo mismo desde el punto de vista opuesto: tampoco es posible amar a los hermanos sin tener el amor a Dios, que se traduce en la fidelidad a su designio. Sólo ateniéndose a los mandamientos, es decir, amando como Jesús ha amado (cf. 3,23) se puede estar seguro de que el amor a los demás es verdadero (2-3a).


Esto no es difícil cuando se desprecian los valores del mundo. Tal es la victoria que da la fe/adhesión a Jesús (cf. Jn 16,33): reconociéndolo por Hijo de Dios se adoptan sus valores, contrarios a los del orden injusto (3b-5).

Salmo. 37,3-6.30-31

3 Confía en el Señor y haz el bien,
habita una tierra y cultiva la fidelidad;
4 sea el Señor tu delicia
y te dará lo que pide tu corazón.
5 Encomienda al Señor tu camino,
confía en él, que él actuará;
6 hará salir tu justicia como la aurora,
tu derecho como el mediodía.
30 La boca del honrado medita la sensatez,
su lengua pronucia el derecho,
31 lleva en el corazón la ley de su Dios:
sus pasos no vacilarán.

Explicación.

37,3-4 Dos imperativos enuncian la relación con Dios. Confianza es genérico; en cambio "delicia" expresa una experiencia íntima: Job 22,26; Is 58,14. Dios responde a la confianza otorgando la petición. Aunque todavía no posean un terreno, deben "habitar", permanecer, no exiliarse, como los de Jr 39,10; su "cultivo" será por ahora la fidelidad al Señor.

37,6-7 "Encomienda"; es hacer girar algo para que pase a otro. "Tu camino": la conducta ética y práctica que piensa seguir. "Actuará"; forma intransitiva de particular eficacia aquí. "Tu derecho" negado y conculcado, lo sacará puntual como el sol y creciente hasta el zénit: cfr. Os 6,5, de modo que todos lo reconozcan: cfr. Is 58,10.

37,30-31 Se pueden leer como lema del salmo: un hombre honrado saddiq medita la sensatez hokma, su lengua expone el derecho mishpat, en el corazón lleva la instrucción tora de su Dios. Su actividad es sapiencial, su tema ético, animado de espíritu religioso. Sobre la ley en el corazón vénase: Is 51,7; Jr 31,33.

 TRANSPOSICIÓN CRISTIANA.

Por la cita del v.11a en el manifiesto de Mt 5,5 penetra el salmo en el NT. Esa cita nos invita a buscar otras correspondencias en las bienaventuranzas: pobres y afligidos en el v.14; Justicia recorre todo el salmo; misericordia en 21 y 26; la búsqueda de la paz en 37 sufrir por la justicia está implícito en los consejos iniciales y recorre el salmo.

Evangelio. Mt 10,22-25

22 y seréis odiados de todos por razón de mi persona; pero aquel que resista hasta el final, ése se salvará.
                 23 Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra, porque os aseguro que no habréis acabado con las ciudades de Israel antes que vuelva el Hombre.
                 24 Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo.
25 Ya le basta al discípulo con ser como su maestro y al esclavo como su amo. Y si al cabeza de familia le han puesto de mote Belcebú, ¡cuánto más a los de su casa!

Explicación.
 
La muerte no es un fracaso (22). La vuelta del Hombre (23), la destrucción de Jerusalén (cf. 26,64). La suerte del discípulo es la del maestro, (5,11s).

martes, 1 de mayo de 2018

LECTURAS DEL MARTES 1 DE MAYO DEL AÑO 2018

PRIMERA LECTURA. Génesis 1,26 -- 2,3. O Colosenses 3,14-15.17.23-24.
GÉNESIS. 126Y dijo Dios: -Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza; que ellos dominen los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos y todos los reptiles. 27Y creó Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28Y los bendijo Dios y les dijo Dios: -Creced, multiplicaos, llenad la tierra y sometedla; dominad los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se mueven sobre la tierra. 29Y dijo Dios: -Mirad, os entrego todas las hierbas que engendran semilla sobre la faz de la tierra; y todos los árboles frutales que engendran semilla os servirán de alimento; 30y a todos los animales de la tierra, a todas las aves del cielo, a todos los reptiles de la tierra -a todo ser que respira-, la hierba verde les servirá de alimento. Y así fue. 31Y vio Dios todo lo que había hecho; y era muy bueno. Pasó una tarde, pasó una mañana; el día sexto. 21Y quedaron concluidos el cielo, la tierra y sus muchedumbres. 2Para el día séptimo había concluido Dios toda su tarea; y descansó el día séptimo de toda su tarea. 3Y bendijo Dios el día séptimo y lo consagró, porque ese día descansó Dios de toda su tarea de crear.
Explicación.
1,26-27 Declaración programática. En todo lo que sigue se hablará de Dios en analogías humanas; forma legítima, única posible, porque sólo el hombre es imagen de Dios. Eclo 17,1-4; Sal 8,7-9.

1,27 1 Cor 11,7.

1,28 Dominio: Sal 8; Jr 27,6.

1,29-30 Es un régimen vegetariano.

1,31 Eclo 33,16-25.32-35.

2,1 Éx 20,11; Jn 5,17.

2,3 Eclo 33,7-9.

  COLOSENSES.
14Y, por encima, ceñíos el amor mutuo, que es el cinturón perfecto. 15Interiormente, la paz del Mesías tenga la última palabra; a esta paz os han llamado como miemtros de un mismo cuerpo. Sed también agradecidos. 17y cualquier actividad vuestra, de palabra o de obra, hacedla en honor del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.  23Cualquier cosa que hagáis, hacedla con toda el alma, como si fuera para el Señor y no para hombres, 24sabiendo que el Señor os recompensará con la herencia. El Señor a quien servís es Cristo;
Explicación.
Las buenas disposiciones hacia los demás se comparan a prendas de vestir; las mantiene unidas y en su sitio el cinturón o faja, que es el amor mutuo (14). Tenga la última palabra, lit. "arbitre/sea árbitro". El Señor no llama a una espiritualidad individualista, sino a vivir como miembros de una comunidad (15). Han de ser cristianos a fondo, dejando que toda la vida quede penetrada por el amor mutuo; para ello, ayuda recíproca en un ambiente de alegría y de agradecimiento a Dios (16). Alegría y gratitud en la reunión cristiana y lo mismo en la actividad (17)

Aplicaciones concretas de la actitud cristiana a los diferentes estados de vid.

SALMO. 90,2-4.12-14.16.
2Antes de que naciesen las montañas
o fuera engendrado el orbe de la tierra,
desde siempre y por siempre tú eres Dios.
3Tú devuelves el hombre al polvo, diciendo:
¡Volved, hijos de Adán!
4Para ti mil años son un ayer que pasó,
una vela nocturna. 
12Enséñanos a llevar buena cuenta
de nuestros días
para que adquiramos un corazón sensato.
13¡Vuélvete, Señor! ¿hasta cuándo?,
ten compasión de tus siervos.
14Sácianos por la mañana de tu misericordia,
y todos nuestros días serán alegría y júbilo. 
 16Que tu acción se manifieste a tus siervos
y a sus hijos tu gloria. 
Explicación.
90,2 De un salto hacia atrás tropieza la vista con las montañas que ya estaban allí antes del hombre. Es su territorio y dura más que él. La creación de la tierra, por los verbos escogidos, es como un parto.
90,3 La historia del Génesis es evocada en un verso. El que modeló al hombre, dando le consistencia, lo hizo deleznable; el que integró sus partes lo deja desintegrarse: Job 10,9.
90,4 Las medidas humanas del tiempo no sirven, de ninguna manera, para medir a Dios (2 Pe 3,8). Tal inmensidad refuerza la melancolía del orante. 
90,12-17 Una vez tocado el punto más bajo, el orante busca salir a flote rezando a Dios. Y lo hace en tres momentos imbricados. El primero: la aceptación resignada, sin ilusiones: es sensatez. El segundo es unos bienes que compensen las desgracias. El tercero es la fecundidad de la acción.
90,12 A medida que pasan los años, instruido por Dios, el hombre madura en sensatez.
90,13 El verdadero cambio ha de suceder por una acción divina, que el hombre puede sólo suplicar.
90,14-15 La petición es modesta: equilibrar en la balanza de la vida penas y gozos. Pero Dios puede alumbrar una mañana realmente nueva, puede desequilibrar la balanza.
90,16-17 En un modelo doméstico, los siervos piden al amo que comience actuando y que dé eficacia a la tarea encomendada; algo semejante en un modelo político. De ahí se sube a la visión teológica: el hombre será lo que haya hecho: él y Dios en él.
Transposición cristiana.
La "vuelta" de Dios de la ira a la misericordia sucede en Jesucristo: Ef 2,4-7. Las obras del cristiano, vitalizadas por la fuerza de la resurrección (Flp 3,10), cobran consistencia y fecundidad (Flp 2,13), Y al final lo acompañarán (Ap 14,13).
EVANGELIO. Mateo 13,54-58.

54 fue a su tierra y se puso a enseñar en la sinagoga de ellos. La gente decía impresionada:
                  - ¿De dónde le vienen a éste ese saber y esos prodigios? 
55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¡Si su madre es María y sus hermanos, Santiago, José, Simón y Judas!
56 ¡Si sus hermanas están todas con nosotros! Entonces, ¿de dónde le viene todo eso?
                  57 Y se escandalizaban de él. Jesús les dijo:
                  - Sólo en su tierra y en su casa desprecian a un profeta.
                  58 No hizo allí muchas obras potentes por su falta de fe.

Explicación.

Su tierra/su patria, no se nombra a Nazaret. Última vez que Jesús enseña en una sinagoga: se resume la actitud del Israel nacionalista frente a Jesús al término de su actividad en Galilea, la crisis de fe planteada a partir de 11,2 (11,6; 13,57). Implícita la sospecha de magia, eco popular de la acusación de los fariseos (12,24). Viendo no entienden.